SOCIEDAD › UN TERCIO DE LA MATRICULA EN LAS ESCUELAS TECNICAS YA SON MUJERES

Las chicas del industrial

En todas las especialidades, la presencia de alumnas creció en la última década en todo el país. Ya son casi 500 mil. El 75 de las egresadas logra un empleo vinculado con sus estudios.

 Por María Fernanda Rezzano

Uno de cada tres estudiantes que deciden transitar sus estudios medios y superiores en una escuela técnico profesional es mujer. Según el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, “casi 500 mil mujeres están matriculadas en la actualidad, en institutos de secundario técnico, superior técnico y formación docente”. “Y 7 de cada 10 continúa estudiando”, en una proporción superior a la de los varones, indicó. Además, el 75 por ciento de las mujeres egresadas de la Educación Técnico Profesional (ETP) que trabaja, lo hace en un empleo calificado relacionado con su orientación educativa.

Eduardo Aragundi es director ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). Este organismo gestiona la educación técnica y a 10 años de la sanción de la Ley de Educación Técnico Profesional destaca la recuperación de las escuelas con esta orientación que fueron “fuertemente desmanteladas en la década de los 90”, según recordó ante Página/12. Aragundi manifestó que cuando comenzó a funcionar el INET a cargo de la actual gestión no sabían “cuántas escuelas habían sobrevivido a las políticas neoliberales, por lo que iniciamos un registro federal”.

“La técnica tiene la particularidad de proveer una posibilidad real y concreta de salida laboral”, explicó el titular del INET. Desde la obligatoriedad del secundario, “creció un 25,4 por ciento la matrícula en las técnicas, contra un 15 en el bachiller. Un dato llamativo de todo esto es que las mujeres que estudian en este tipo de escuelas son muchas más que al principio de los registros y van en aumento. Antes, una de cada cinco eran chicas y hoy contamos con una de cada tres estudiantes de técnica que son mujeres”, agregó.

El director del instituto añadió que “los datos recabados demuestran que se cae el mito de que las chicas eligen orientaciones blandas, que no requieren fuerza física”. Según Aragundi, “un 28 por ciento de la orientación maestro mayor de obras es integrada por mujeres”.

En su artículo 40, la ley de educación técnica establece que “se ejecutará una línea de acción para promover la incorporación de mujeres como alumnas en la educación técnico profesional en sus distintas modalidades, impulsando campañas de comunicación, financiando adecuaciones edilicias y regulando las adaptaciones curriculares correspondientes, y toda otra acción que se considere necesaria para la expansión de las oportunidades educativas”.

“Todo esto se dio en un contexto en el cual las políticas nacionales apuntan a derribar barreras sociales y culturales”, explicó Aragundi. En cuanto al fenómeno de aumento de la matrícula femenina, el titular del INET manifestó que “no hubo acciones destinadas al público femenino exclusivamente sino a la inclusión, a que todo aquel que quiera estudiar en una técnica pueda hacerlo. Además, el 85 por ciento de las mujeres egresan, lo que quiere decir que se sienten cómodas en el tránsito por la escuela técnica”, reflexionó.

Según María del Rosario Comanto, directora de la Escuela Técnica Número 25, Fray Luis Beltrán, de la Ciudad de Buenos Aires, “las técnicas se recuperaron en los últimos años de todo el vaciamiento que habían sufrido. Actualmente contamos con estructuras mucho mejores y maquinarias que se van actualizando, esto aumentó la cantidad de ingresantes entre los que se destaca el gran incremento de chicas en los pasillos de la escuela”.

Con la ley de escuelas técnicas se igualaron “los planes de estudio que venían librados a la suerte de cada provincia”, explicó Aragundi. En paralelo, el organismo nacionalizó “el título habilitante, para que un egresado de La Rioja pueda ejercer su profesión como maestro mayor de obras, por citar un ejemplo, en Chubut, si así lo desea. Esto parece increíble pero hasta hace diez años no era posible”, agregó.

Según Rosario Comanto, “la actualización de los planes de estudio y su homologación a nivel nacional implica que los docentes se reactualicen para adaptarse a los cambios que también se dan a pasos agigantados en el ámbito de la tecnología”.

Actualmente, sólo en la secundaria técnica estudian 611.202 personas, bastante más que los 488.243 que lo hacían en 2003. Mientras en 2003 había 103.019 mujeres, hoy se llegó casi a duplicar ese valor: 197.418, lo que representa un 32,3 por ciento de la matrícula secundaria. Así, por ejemplo, 129.331 chicas cursan técnica industrial, 39.474 asisten a agrotécnica y 28.479 a materias de orientación servicios. Esta tendencia se hizo extensiva a los niveles Superior Técnico y Formación Profesional, donde se registra una matrícula femenina de 111.416 (un 57,5 por ciento) y 180.333 (un 59,4 por ciento), respectivamente.

“No sólo la inédita inversión, que a finales de este año alcanzará los 8400 millones de pesos, sino los pasos dados en la validación nacional de los títulos que ofrecen estas escuelas ha llevado a la actualización curricular y a las mayores expectativas que despierta en las familias un mercado de trabajo que ha creado en los últimos años unos 5 millones de empleos. Son los motores de esta revitalización que la educación técnica muestra hoy en Argentina”, aseguró el ministro de Educación.

El porcentaje de mujeres que realiza un estudio postsecundario es superior al de varones. Del 63 por ciento de los graduados que continúan estudiando luego del secundario, el 71,7 por ciento de las mujeres sigue ese camino, en comparación al 59,2 por ciento de los varones. A su vez, el 75 por ciento de las mujeres egresadas que trabajan consigue un empleo calificado (4585 entre las 6115) y el 33 por ciento concilia el estudio de los últimos años y el trabajo.

“Las políticas educativas y de género no sólo permiten que las chicas vean en la escuela técnica una posibilidad para ellas, sino que también toda la sociedad comprenda que nada hay ya reservado al universo masculino. En ese sentido, se llevaron a cabo distintas acciones, desde campañas de difusión y promoción hasta la adecuación edilicia necesaria para la seguridad e higiene de las chicas”, explicó Eduardo Aragundi.

El funcionario deseó que “esta buena noticia de la proporción creciente de estudiantes de la técnica que son mujeres sea sólo un anticipo para que en pocos años más, como en otras esferas de la organización social y económica del país, alcancemos el ‘fify-fifty’ del que frecuentemente habla nuestra Presidenta”.

Sin embargo, según el funcionario “en el traspaso al mundo laboral aún persisten las diferencias de género. Mientras que un 3,9 de los varones egresados no estudia ni trabaja, esto sucede en un 9 por ciento en el caso de las chicas. Además, muchas veces hay situaciones de discriminación de género en el ámbito laboral. Eso es lo que falta cambiar”, concluyó.

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Imagen: Joaquín Salguero
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