SOCIEDAD › ES LA TERCERA OPERACION DE ESE TIPO QUE REALIZA EL MISMO EQUIPO

El transexual que pudo ser mujer

Médicos de un hospital público de La Plata realizaron una cavidad vaginal a una persona con genitales masculinos. La intervención pudo realizarse porque el paciente obtuvo autorización judicial.

“No es cambio de sexo, es adaptación del cuerpo a la identidad psíquica y social de la persona”, repitió varias veces el urólogo que eliminó genitales masculinos a una persona de 30 años y le realizó una cavidad vaginal. La intervención se realizó el domingo último en un hospital público de La Plata y, según afirmó el cirujano, en el centro médico platense hay un promedio anual de veinte consultas por casos similares, pero muy pocos llegan al quirófano porque para esa instancia es necesaria una autorización judicial. La paciente –cuya identidad se mantuvo en reserva– evoluciona “satisfactoriamente” y en diez días podría ser dada de alta.
La intervención quirúrgica comenzó a las 9.15 del domingo en el Hospital Ricardo Gutiérrez e intervino un equipo de seis profesionales con experiencia en el tema: ésta es la tercera operación de ese tipo realizada en el centro asistencial. El cirujano César Fidalgo, jefe del equipo, explicó a Página/12 que los casos que atendió “no se trata de travestis, sino transexuales: mujeres en todo sentido, pero que tienen pene y quieren completarse como personas. Entonces adaptamos los genitales al resto del cuerpo del paciente”.
En el caso que se difundió ayer, la paciente se presentó al hospital de La Plata hace casi dos años, donde le explicaron que para operarse era necesario una orden judicial. La mujer presentó un recurso de amparo, se sometió a estudios psicológicos, psiquiátricos y físicos, y luego la Justicia autorizó la operación en el hospital público que decidiera la demandante. Además, el fallo también determinó el cambio de nombre, la realización de un nuevo Documento Nacional de Identidad y una enmienda explicativa en la partida de nacimiento original.
Fidalgo detalló que a la paciente se le construyó una “neovagina utilizando, en parte, la piel del pene y realizando los labios mayores del órgano sexual femenino. Obviamente la mujer no puede quedar embarazada, pero aunque se cortan muchos nervios queda con mucha sensibilidad como para una vida sexual plena”. El especialista en urología, que completó su formación en Chile –donde este tipo de intervenciones no requieren autorización judicial y son más comunes que en el resto de Latinoamérica–, explicó que “en muchos hospitales no aceptan este tipo de casos, pero en realidad cualquier especialista que se capacite puede intervenir, siempre y cuando medie una autorización judicial”. Las intervenciones de este tipo suelen realizarse en Chile, con un costo aproximado de 8000 dólares.
El cirujano afirmó que en el hospital de La Plata reciben por año veinte consultas para este tipo de intervención, pero confirmó que sólo una minoría llega a esa instancia: la mayoría desiste al saber que debe recurrir a la Justicia.
El juez de Mar del Plata Pedro Hooft, que autorizó la intervención, explicó a este diario que “esto no es cambio de sexo, no es que un día uno se levanta y dice ‘quiero ser mujer’. Esto es un caso de transexualidad: mujeres que nacieron con órgano sexual masculino o viceversa”. El magistrado subrayó que “la jurisprudencia progresó mucho en las últimas décadas, hubo cambios muy importantes a nivel mundial que permiten comprender la complejidad de estos casos. Entonces, solucionar esto es una obligación que hace a la dignidad de las personas y la Justicia tiene que actuar en ese sentido”.
Sobre el tiempo que demanda un fallo favorable, Hooft estimó –al menos en su caso– “un par de meses”. En la causas que trata su juzgado se exigen estudios físicos, psíquicos y psicológicos que confirmen la necesidad de la operación. “Además, damos intervención a un comité interdisciplinario de bioética que, en la mayoría de los casos que llegan a esta instancia, confirma la necesidad de la intervención”, señaló.
Sobre los resultados de la operación, el cirujano destacó que “desde el punto de vista estético no hay diferencias con la morfología de los genitales femeninos y sólo un académico podría darse cuenta”. El equipo deprofesionales –integrado por Daniel Bustos, Guillermo Gil, Luis Añón, Diego Capobianco y Jorge Beraum– había realizado dos operaciones del mismo tipo en 1997 y en 2001.
El 26 de agosto de 1997, Juana Luffi, una mujer que vivió 50 años con órgano sexual masculino, superó con éxito la intervención quirúrgica: la primera de este tipo en la Argentina. Esa operación se pudo concretar por la autorización de la Cámara de Apelaciones de San Nicolás. Juana nació con órganos masculinos atrofiados y fue inscripta legalmente como hombre, pero al llegar a la pubertad desarrolló sus pechos como cualquier chica. El mismo equipo de profesionales platense operó el 6 de noviembre de 2001 a otra mujer que nació con genitales masculinos: Susana Panello, de 59 años, oriunda de Mar del Plata, que fue autorizada por Hooft. La mujer nació con una atrofia genital conocida como mal de Klenifelter y fue inscripta como Juan Carlos Panelo. “No hace mucho Susana se comunicó con nosotros y nos confirmó que lleva una vida plena”, aseguró Fidalgo.

Informe: Darío Aranda.

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La intervención fue realizada por el equipo de Urología del Hospital Gutiérrez de La Plata.
 
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