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Domingo, 28 de diciembre de 2003

MUSICA

Debajo del álbum blanco

A la manera de Tribalistas, Florencia Lestani, Mariano Esaín y Ariel Sanzo son amigos que –a pesar de tener proyectos propios– se juntaron a tocar sus canciones. Con el dinero que aportó un fan grabaron un álbum bautizado con los apodos que cada uno de ellos se ganó durante una década under. Cuando llega el momento de premios, anuarios y encuestas con lo mejor del año, Radar presenta Flopa Manza Minimal, el mejor disco de rock nacional entre los que (casi) nadie escuchó.

Por Martín Pérez

Aquel domingo a mediados de este año en el que presentaron su disco con un show gratuito en la repleta sala AB del Centro Cultural San Martín, una de las mejores canciones del primer –y único– recital de Flopa Manza Minimal como quinteto fue, increíblemente, una canción nueva, que no estaba en el álbum que se estaba presentando. Por eso no cuesta nada imaginar que, si la escena rocker alternativa local tuviese algún tipo de correspondencia con la pujante escena ídem inglesa, el trío bien podría haber despedido el año marcado por la aparición de su álbum debut con la edición de un simple con aquel contagioso tema aún inédito, compuesto por Flopa y titulado “Vino bajo el sol”.
Por lo general, esta clase de ediciones –siempre siguiendo el modelo inglés– suele estar acompañada por un par de covers, algo que al grupo no le falta, como bien saben quienes concurrieron a sus (escasos) shows. Así que, en ese simple imaginario, “Vino bajo el sol” podría estar acompañado por una versión de “Hoy todo el hielo bajo el sol”, aquel simple de Almendra previo a su álbum debut que el trío interpreta desde sus primeros shows acústicos, un año y medio atrás, así como por “Hombre de mala sangre”, el tema que abre el primer disco solista de David Lebón, rescatado a pedido de Minimal para aquel show eléctrico del San Martín.
Pero como la escena alternativa local –y mucho menos el mercado discográfico– poco y nada tiene que ver con la inglesa, el sorprendente trío integrado por Florencia Lestani (más conocida como Flopa, ex Mata Violeta y ex Barro), Mariano Esaín (Manza, ex líder de Menos que Cero, actual de Valle de Muñecas) y Ariel Sanzo (Ariel Minimal, ex guitarrista de Los Fabulosos Cadillacs y líder de Pez desde hace una década) apenas si puede vanagloriarse por estos días de haber logrado vender casi toda la tirada de su álbum debut, con lo que podrán devolverle el préstamo al fanático cordobés que puso el dinero necesario para fabricarlo, y hasta les quedará resto para pensar en un próximo disco.
Tal vez la aparición más generosa, desinteresada e incluso prolífica que haya entregado la escena de rock local en mucho tiempo, este grupo integrado por tres amigos que han puesto la música –un puñado de canciones hermosas, más precisamente– por delante de todo interés individual y comercial tiene un inevitable paralelismo con el proyecto de Tribalistas, en el que Arnaldo Antunes, Marisa Monte y Carlinhos Brown hicieron lo propio dentro de la escena musical brasileña. Claro que, mientras la música de Tribalistas ha tomado Brasil y luego el mundo por asalto, el maravilloso repertorio de Flopa Manza Minimal tiene otro destino, mucho más secreto, anónimo y, especialmente, azaroso.
“Yo ya aprendí que no hay plan, incluso cuando lo haya”, apunta Minimal, que cuando tenía todo listo para empezar a grabar un nuevo disco de Pez se enfermó su baterista, así que se encuentra en medio de la grabación de lo que tal vez sea su primer álbum solista. “Una de las razones por las cuales, incluso pudiendo hacerlo, no editaríamos un simple como el que imaginás es que no tenemos esa ambición que suelen tener los grupos dentro de esa clase de movidas”, explica Minimal, sumándose al juego. Al tiempo que agrega con un guiño que, justamente, el mencionado “Hombre de mala sangre” es uno de los temas que piensa grabar en su súbito proyecto de disco solista.

Cruzando el ancho mar
En realidad, para poder escuchar ya mismo “Vino bajo el sol” en casa, como pasa a ser casi necesario para cualquiera que lo haya escuchado en vivo, habría que hacer lo que hizo el mecenas cordobés que, después del primer show del grupo en Córdoba a fines del año pasado, se acercó a preguntarles cuándo grababan el disco. “Nunca”, le respondieron. La contundencia de la respuesta tenía su explicación: independientes a ultranza, para juntar el dinero necesario para fabricar un disco el grupo necesitaba hacer shows. Pero como Flopa Manza Minimalera apenas un proyecto paralelo de sus integrantes, creían que nunca iban a llegar a dar los recitales suficientes como para reunir el dinero necesario. “¿Y cuánto sale grabarlo?”, fue la siguiente pregunta del fanático cordobés, que –cuando se enteró de que tenían todo lo necesario para hacerlo, salvo el dinero– les ofreció un préstamo. “Yo tengo esa plata”, les dijo. “Pero para que lo graben ahora mismo. Avísenme si pueden, porque si no me lo gasto en otra cosa”, fue la propuesta.
Así fue como en enero de este año Flopa, Manza y Minimal pudieron encerrarse en los estudios T.N.T. para grabar el disco que pensaron que nunca sería posible. “Por eso te digo que no hay plan”, repite Ariel, que en realidad fue quien a comienzos del año pasado dio el primer paso azaroso hacia el trío al incluir un disco con los temas de Flopa en el equipaje que llevó a la gira con Los Fabulosos Cadillacs, la última del grupo desde entonces. “Apenas volvió de la gira, Ariel me llamó y me dijo que quería formar un grupo para tocar los temas de Flopa”, contó en su momento Mariano Esain, viejo compinche de Minimal desde la época en que ambos formaban parte de un grupo llamado Martes Menta y actual sonidista estable de Pez. “A mí me llamó y me dijo que había estado escuchando mi disco”, contó Flopa. “Lo primero que pensé fue: ¿qué disco? Porque yo no tenía ningún disco, sino grabaciones caseras que voy compilando en compacts que les regalo a mis amigos.”
El entusiasmo de Minimal por los temas de Flopa fue lo que los reunió a ambos junto a Manza. Todo comenzó musicalmente con una versión a tres guitarras y con cuidados coros del hermosísimo “Sonajeros”, al que le sumaron un tema de Manza, “Dejadez”; dos temas que terminarían siendo el corazón del álbum del trío, en sus despojadas versiones originales. Después de un par de recitales acústicos y ensayos que se fueron electrificando, el grupo creció en el entusiasmo de sus integrantes hasta formar un repertorio propio que recorrió unos pocos escenarios antes de llegar al disco, y luego a la presentación en vivo con un formato de quinteto de rock, con el agregado de Luciano Esaín en batería y Juan Ravioli en teclados. Y no hay mucha historia más detrás de Flopa Manza Minimal. Pero alcanza con las canciones, que son de esas que se dejan escuchar una y mil veces, obras confesionales sin ser autocomplacientes, que acompañan sin imponer su presencia hasta que resultan imprescindibles.

Los días por llegar
“De hecho, todo es tan azaroso que acá podría haberse terminado todo”, arriesga Minimal, sabiendo que no es así. Con cada uno de sus integrantes dedicado a sus proyectos particulares, recién habrá un hueco para un nuevo álbum de Flopa Manza Minimal la próxima primavera, según apunta Manza. “Somos la banda ideal para tocar en un parador de la playa”, agrega sin embargo Minimal, refiriéndose a la formación del trío sólo con guitarras acústicas, bien al estilo Crosby Stills & Nash o PorSuiGieco. “No se olviden de Viviencia”, agrega el siempre cáustico Ariel.
Orgulloso secreto a voces de la escena alternativa porteña en un año lleno de ediciones discográficas de grupos masivos y consagrados, Flopa Manza Minimal comenzó en realidad cantando eso de “Voy a perforar el hielo” –uno de los versos del recuperado clásico de Almendra– a mediados del año pasado, cuando Buenos Aires aún parecía congelada. Ahora que el hielo quedó en el pasado, Flopa Manza Minimal saben en el fondo que van a seguir adelante. Al menos sólo con la excusa de llevar al disco los versos de “Vino bajo el sol” justo cuando llegue la próxima primavera. Y los encuentre cantando juntos todas esas canciones que hablan de otros tiempos, cuando el rock era un sueño posible y el mundo no parecía posible sin el rock. Con o sin guitarras eléctricas.
“Cosas que tenemos bien guardadas, archivadas, atesoradas. Mito memorizado al detalle, entre pestañas”, tal como escribió Flopa para unode los mejores temas del disco del trío. Una canción de amor roto cuyo estribillo dice algo así como “Ni gracia me hace saber que en tu lista estoy debajo del álbum blanco”. Sin embargo, la música de Flopa Manza Minimal bien podría comenzar a disfrutarse, justamente, a partir de aquel disco. No es poco.

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