SANTA FE › DESCALIFICó CANDIDATURAS A GOBERNADOR DE GIUSTINIANI, LIFCHITZ Y BARLETTA

Binner insiste con Bonfatti

"Yo le quisiera tomar exámenes a ellos para saber si saben lo que se está haciendo en el gobierno", chicaneó el gobernador en alusión a los otros dos dirigentes del socialismo y al intendente radical de Santa Fe. "No son de mi equipo", agregó.

Hermes Binner volvió a recalentar la interna del Frente Progresista. Consideró "absolutamente lógico" que el candidato a sucederlo en 2011 sea un miembro de su gabinete, que no es otro que el ministro Antonio Bonfatti. "Porque de lo contrario -dijo sería volver a primer grado". Y descartó las posibilidades de los otros tres anotados en la carrera a la Casa Gris: el senador Rubén Giustiniani y los intendentes Miguel Lifschitz y Mario Barletta: "Yo le quisiera tomar exámenes a ellos para saber si saben lo que se está haciendo el gobierno", chicaneó el gobernador. El primero en reaccionar fue Barletta, quien aceptó el derecho de Binner de "marcar su preferencia" por Bonfatti, pero advirtió que la UCR ya "ha tomado la decisión" de postular un candidato a gobernador de sus filas y que eso se resolverá por consenso o en las urnas. "Las elecciones internas son muy buenas", planteó el radical. Mientras que Lifschitz afirmó que "el gobierno no es sólo una persona sino una coalición" y pidió "aprender" del pasado del Partido Socialista, cuando se fracturó por una interna en Rosario.

La idea de Binner de adelantar las elecciones provinciales al primer semestre de 2011 y despegarlas de las nacionales aceleró los tiempos políticos. El fin de semana, un diputado de la UCR, Darío Boscarol reveló que el cronograma que estudia el gobierno prevé el cierre de listas de candidatos en febrero, las primarias en mayo y las generales en julio.

Ante este panorama, ayer Binner insistió que el aspirante a la sucesión debe salir del gabinete, lo que convierte a Bonfatti en su candidato. "Me parece absolutamente lógico que la continuación de estos cuatro años la lleve adelante gente que sepa de qué se trata porque ha estado trabajando todo este tiempo", dijo el gobernador. "De lo contrario, agregó caemos en la posibilidad de que llegue gente que, sin desmerecer sus valores, pero que volvamos otra vez a primer grado".

Entonces, ¿la respuesta es que Bonfatti es el candidato del gobernador? -le preguntó un colega.

La respuesta es que nosotros creemos que la persona que siga y le de continuidad a lo que estamos haciendo sea del equipo de trabajo del gobierno -contestó.

Entonces, ¿Bonfatti no es el único?

No, hay otros ministros.

Y también hay otros candidatos. Los intendentes Lifschitz y Barletta.

Pero no son de mi equipo. Yo le quisiera tomar exámenes a ellos para saber si saben lo que se está haciendo.

Otro reportero le recordó entonces a Binner que el único de los ministros que tiene ganas de postularse para gobernador es Bonfatti. "Es el único que dijo que estaba dispuesto a aceptar el desafío".

Bueno, adelante -aplaudió Binner.

Mas tarde, Barletta fue consultado sobre el deseo de Binner de que continúe su gestión uno de sus ministros, que no es otro que Bonfatti. "Me parece bien que el gobernador marque su preferencia y lo haga con total claridad. El radicalismo ya ha tomado la decisión de tener su candidato y de trabajar dentro del Frente Progresista porque ha sido buena elección. Aspiramos a que la fórmula sea encabezada por un hombre o una mujer del radicalismo", dijo Barletta por Radio Dos. Y aclaró que si la fórmula oficial no se define por acuerdo, la UCR apelará a las urnas. "El partido ya resolvió ir con su candidato dentro del Frente y si no hay consenso, habrá internas, que son muy buenas".

En la misma línea, Lifschitz le bajó el tono a las declaraciones de Binner. "No sé en qué contexto fueron dichas", pero "no hay que discutir alrededor de nombres sino de ideas y de desafíos para la ciudad y la provincia", opinó el intendente.

Lifschitz coincidió con la idea de "darle continuidad" a la gestión del Frente Progresista y a "todos los proyectos que están en marcha". Pero discrepó con el nombre del candidato que fogonea el gobernador. "Este es un gobierno, no sólo de una persona, sino de una coalición de hombres y mujeres que representan, no sólo al socialismo sino también a la UCR y es necesario darle continuidad a ese proyecto".

Cuando le mencionaron lo que Binner había dicho de "tomarle examen" a Barletta, a Giustiniani y a él para "saber si saben que está haciendo el gobierno", Lifschitz contestó: "No me puedo hacer cargo de las expresiones de otras personas. Tengo con Hermes una buena, una excelente relación". Y aprovechó para recordar el pasado del Partido Socialista que se fracturó después de una interna con el sector de Héctor Cavallero. "Fue un retroceso en términos de tiempo, nos implicó volver atrás y perder el impulso y la fuerza. Sin aquel conflicto, hubiéramos llegado (al gobierno de) la provincia probablemente mucho antes", sostuvo Lifschitz. "Deberíamos aprender de esas instancias".

Sin embargo, el intendente de Rosario confió que la disputa en el socialismo con Giustiniani y Bonfatti se resolverá en un acuerdo político. "Va a primar el sentido común y la responsabilidad de todos nosotros para que esto se resuelva en una mesa de diálogo sin necesidad de recurrir a una interna. La opinión del gobernador va a tener un peso importante, porque además es respetado por todos y de importancia nacional", concluyó.

Compartir: 

Twitter
 

Binner insistió que el aspirante a la sucesión debe ser Bonfatti.
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.