CIUDAD › POR EL DELITO DE FACILITAMIENTO DE LA PROSTITUCIóN DE UNA MENOR

Procesan a la madre y al padastro

Ambos están detenidos desde octubre pasado y ayer se conoció el fallo con la prisión preventiva de ambos. La chica tiene hoy 14 años y desde los 12 ejercía la prostitución, instigada por su madre que le coordinaba la agenda con clientes.

 Por Evelyn Arach

La justicia procesó a la madre y al padrastro de R., una nena que desde los 12 años ejercía la prostitución para sustentar a su familia. Graciela Fernanda Esquivel de 32 años y Hugo Ernestino Galván de 35 están detenidos desde octubre pasado, pero ahora se les dictó prisión preventiva y fueron procesados por el delito de facilitamiento de la prostitución de una menor agravado por ascendencia en el caso de la madre y agravado por ser encargado de la educación y la guarda de la niña tratándose del padrastro. El delito, según el artículo 125 Bis del código penal, prevé de 10 a 15 años de prisión efectiva. La medida fue resuelta por la jueza de instrucción número 2, Alejandra Rodenas pero no está firme ya que la defensora oficial de ambos, Claudia Torielli apeló el fallo por considerarlo un "caso social".

La crudeza del caso conmovió a la ciudad y tuvo repercusión nacional. A principios de octubre un taxista que la había trasladado varias veces, se convirtió en confesor de la niña y decidió ayudarla realizando una denuncia en el Centro de Asistencia a la Víctima de Delitos Sexuales. Ella tenía apenas 14 años y desde los 12 ejercía la prostitución, instigada por su madre que -según consta en el expediente- le coordinaba la agenda con los diferentes clientes.

De hecho, a la hora de fundamentar su resolución, la jueza enumeró cuatro acciones que ponen de manifiesto el accionar "protagónico" de Esquivel facilitando la prostitución de su propia hija. En primer lugar, "la entrega a la menor de teléfonos celulares con el objeto de que reciviera las llamadas eventuales de clientes que la contactaban para contratar servicios sexuales que ella les brindaría". En segundo lugar, "las publicaciones gráficas de avisos en los que se especificaba número de teléfono celular y el servicio sexual ofrecido con el objeto de promocionar la actividad".

En tercer lugar, "efectuar y llevar registros escritos con el objeto de mantener organizada la actividad". Y en cuarto lugar, "contratar transporte de pasajeros vehículos, remises con el objeto de que la menor fuera trasladada facilitándole a la misma dinero para que abonase el viaje y/o acordar con los clientes el pago de dicho transporte al arribo al lugar en donde aquélla mantenía relaciones sexuales con los eventuales clientes; todo ello recibiendo de la menor un porcentaje del dinero que aquélla percibía de las personas, en concepto de contraprestación. Todo con el concurso de su concubino", a quien la niña llamaba "papá". Altas fuentes tribunalicias confirmaron la existencia de una hermana mayor, de 18 años de edad que también comenzó a prostituirse en la adolescencia.

Aparece en escena la situación de pobreza y marginalidad de una familia sin recursos. En el fallo se lee textualmente que la actividad de la niña era el "medio de subsistencia, no sólo de la misma, sino incluso de su familia".

Sin embargo esta situación no es considerada un atenuante para la jueza que decidió que todo el peso de la ley recaiga sobre los adultos responsables. "El contexto social es paupérrimo pero creo que la conducta de los adultos es susceptible de ser penalizada con firmeza", sostuvo Rodenas en diálogo con Rosario/12. Y añadió: "El objetivo es que sea ejemplificador para todos los que están haciendo esto con nenas de 12 años, porque no hablamos de un adulto que elige lo que quiere hacer con su sexualidad sino de una criatura", enfatizó la magistrada.

El fallo cita direcciones específicas de clientes donde la niña era trasladada con la anuencia de sus padres. En primer lugar, una obra en construcción ubicada en Catamarca entre Balcarce y Oroño donde habría tenido relaciones sexuales con el sereno y otra obra en construcción situada en calle Italia 379 PB, donde mantuvo relaciones "con varias personas del sexo masculino en forma conjunta".

La descripción del horror que durante dos años de continuas vejaciones sufrió la pequeña es difícil de leer y de imaginar. Mientras tanto ella se esfuerza por recuperarse en un instituto dependiente de la Dirección Provincial del Menor, donde es asistida por profesionales.

Compartir: 

Twitter
 

La medida fue resuelta por la jueza de instrucción número 2, Alejandra Rodenas.
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.