CIUDAD › LA PRESIDENTA PIDIó CONDICIONES DE NEGOCIACIóN PARA PAGAR A TODOS LOS ACREEDORES.

"No cuenten conmigo para hacer cualquier cosa"

Fue en el acto por el Día de la Bandera al pie del monumento. Historió el proceso de desendeundamiento desde 2003 y aseguró que en Argentina "lo que sobra es buena fe". Bonfatti y Fein también hicieron referencia en sus discursos al reclamo de los holdouts.

 Por Lorena Panzerini

"Antes que mi gobierno está mi país. No cuenten conmigo para hacer cualquier cosa, sino lo que debo. Queremos cumplir con los acreedores y que se generen condiciones justas de negociación", reclamó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sobre el conflicto con los fondos buitre, en el acto del Día de la Bandera, frente al Monumento. Las actividades en el parque, sobre el río Paraná, comenzaron temprano: familias enteras disfrutaron del sol, y sobre el mediodía el público se ubicó para tener la mejor vista hacia el escenario. Sobre las 14, los bombos y aplausos estallaron de entre las banderas. La mandataria, que llevaba un pañuelo celeste y blanco alrededor del cuello, habló por cadena nacional, y antes dieron sus discursos la intendenta Mónica Fein y Antonio Bonfatti, que recibió algunos abucheos, aunque aumentaron cuando el jefe de la policía provincial, Omar Odriozola, recibió una placa por el trabajo en los operativos antinarco, entregada también a las fuerzas nacionales. Bonfatti apuntó a que el conflicto financiero debe encontrar a los argentinos "unidos, sin fisuras y con madurez por los intereses de todos". Con un fuerte discurso político, Fein apuntó a que "la especulación financiera no tiene bandera. Vamos a defender la celeste y blanca", instó.

Antes de referirse a la situación financiera que fue eje de su discurso, la presidenta habló de un 20 de Junio "especial", no solo por la situación financiera, sino porque "el mundo está dado vuelta", dijo. Mientras destacaba la figura de Manuel Belgrano como el creador de la enseña patria, Cristina pidió que se enrollaran las banderas para que pudieran verla todos. "Pero no las bajen. Nunca se bajan las banderas", enfatizó.

En un recorrido por la historía financiera, señaló que el país fue tratado como "atolondrado" por lo que "hace tiempo el mundo está patas para arriba". Y habló de la crisis europea, y de "varios países reestructurando permanentemnte su deuda, más ajuste, más desempleo, más miseria. Los que no cumplíamos, venimos bancando que hace más de 30 años Ingraterra ocupe las Islas Malvinas y sólo estamos reclamando política y diplomáticamente porque ése es el camino. Sé que algún día las vamos a recuperar. No hay colonialismo que dure tantos siglos; tarde o temprano, caen. Creemos en la paz y en los derechos humanos", dijo, por encima de los aplausos y gritos.

Al mismo tiempo, Cristina recordó que en 2001 "al país le soltaron la mano; se declaró el default más importante de la historia, por más de 100.000 millones de dólares. Veníamos de décadas de endeudamiento, desde la dictadura; luego vino el blindaje, el megacanje y una deuda que implosionó la economía y las instituciones. Cinco presidentes en una semana. Y el 25 de mayo de 2003, un hombre que venía del sur -"Néstor no se murió; Nestor vive en el pueblo", cantó la gente-, con sueños y una historia sobre sus espaldas, llegó para hacerse cargo como presidente de una deuda que no había generado, y dijo que Argentina iba a pagar su deuda, pero pidió que la dejaran crecer. Así vinieron las reestructuraciones de deuda de 2005; canceló la deuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), para que Argentina pudiera volver a autofinanciarse", recordó.

En 2010, "me tocó iniciar la segunda reestructuración y llamado al diálogo. Llegamos a que el 92,4 por ciento de los acreedores tuviera reestructurada su deuda; y desde 2005 venimos pagando religiosamente, sin acceso al mercado de capitales, sin recurrir a la bicicleta financiera. Mientras, pagábamos a todos los organismos multilaterales de crédito. Muchas de las obras de esta provincia y de otras se hicieron con esos préstamos, que seguimos pagando", detalló.

Con el río Paraná y la corbeta Guerrico detrás, recordó que también se concluyeron las negociaciones con el Club de París y con Repsol. "La deuda comenzó en el '56. Esta presidenta tenía tres años cuando se pidió el primer préstamo, y el ministro que lo solucionó (por Axel Kicillof), ni siquiera había nacido". Y reflexionó: "Miren si tenemos vocación de negociadores. Muchos estaban esperando que pateara el tablero, porque escriben cosas en el diario sobre mí, las leen y se las terminan creyendo", dijo antes de que comenzaran a ovacionarla. "Se les adjudica a las mujeres un poquito de hormonas diferenciales a la hora de tomar decisiones. Que nadie se equivoque, nosotros queremos cumplir con el total de los acreedores, con el 92.4 por ciento que accedió al canje de 2005 y 2010, y con los que no ingresaron. Solo pedimos que nos generen condiciones de negociación justas y de acuerdo a la Constitución, a las leyes nacionales y contratos que firmamos".

La presidenta, aseguró que Argentina "estará dispuesta a dialogar. Yo soy la presidenta, y di instrucciones a nuestro ministro de Economía para que nuestros abogados le soliciten al juez (Thomas Griesa) que genere las condiciones para llegar a un acuerdo beneficioso e igualitario. No puedo creer que la legislación de ningún país del mundo diga que hay que reventar al 92.4 por ciento para salvar al 1 por ciento. Que se le genere a la Argentina las condiciones", reclamó.

Luego insistió: "Para mí sería muy fácil hacer lo que hicieron los que nos precedieron: firmar cualquier cosa y el que viene que se haga cargo; pero no cuenten conmigo para hacer cualquier cosa, sí para hacer lo que debo y cumplir con mi deber. Nunca rifar la patria. En Argentina, lo que sobra es buena fe; que nadie los asuste, sepan que esta presidenta tiene un compromiso no con su gobierno, porque me queda un año y ocho meses y sería fácil acordar cualquier cosa, sino con mi país, mi nación y mi patria".

También apuntó a que en el país "fue descubierta la mayor reserva de gas no convencional más importante del mundo. Los que revolotean no lo hacen solamente sobre las finanzas, sino también sobre los recursos naturales".

Durante el acto, la presidenta recibió una placa como "huésped de honor en la provincia", que le fue entregado por el gobernador, quien la acompañó en el escenario, con la intendenta, el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi; y la ministra de Seguridad, Cecilia Rodríguez. En el palco, estuvo el vicepresidente Amado Bodou; el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y gobernadores de provincias vecinas, además de otros funcionarios nacionales, provinciales y municipales.

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El ministro de Defensa Agustín Rossi, el gobernador Antonio Bonfatti, la presidenta Cristina Kirchner y la intendenta Fein.
Imagen: Alberto Gentilcore
 
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