Un testigo lo mencionó como asistente de Santiago Riveros en dictadura
La Iglesia católica en Campo de Mayo: la presencia del capellán Luis Mecchia
Los capellanes no fueron simples sacerdotes que visitaban las unidades esporádicamente, sino funcionarios públicos remunerados y desplegados en el territorio de manera planificada. Está probada la colaboración numerosos sacerdotes castrenses y policiales ofrecieron a la acción represiva clandestina.
El Vicariato Castrense fue una de las piezas del rompecabezas criminal del terrorismo de Estado. Con más de 400 sacerdotes entre 1975-1983 garantizó la presencia religiosa en la mayoría de las unidades militares del país. Bernardino Avila