La Selección Argentina y Lionel Messi jugarán este viernes desde las 20.30 ante Venezuela (transmisión de la TV Pública y TyC Sports) y en la Bombonera su último partido en el país antes de la Copa del Mundo de Qatar por la penúltima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. Pero a diferencia de otras despedidas, más ligadas al marketing y a los auspiciantes que a lo estrictamente futbolístico, ésta será por los puntos. Aunque esos puntos ya no valgan de mucho. 

El equipo que capitanea el supercrack rosarino y dirige Lionel Scaloni ya tiene garantizada su concurrencia al Mundial y una posición como cabeza de serie para el sorteo del próximo viernes 1º de abril en Doha, la capital qatarí. Venezuela, por su parte, ocupa el último lugar en la tabla de la competencia y no tiene chances de llegar al Mundial.

En la extensa conferencia que dio en el complejo de Ezeiza, el técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, no confirmó el equipo. Pero dio algunas pautas de la formación que iniciará el juego en la cancha de Boca: Lionel Messi será titular, Franco Armani, el arquero en reemplazo del suspendido Dibu Martínez, y es posible que Alexis Mac Allister arranque como volante por la izquierda.


Con cinco titulares menos
por las suspensiones del arquero Emiliano Martínez, el defensor Cristian Romero y el mediocampista Giovani Lo Celso (sancionados por la FIFA), el contagio de covid-19 que sufrió el goleador Lautaro Martínez y la lesión del lateral izquierdo Marcos Acuña, bien podría afirmarse que la Selección llegará disminuida al enfrentamiento contra los venezolanos que dirige Jose Pekerman. Pero una lectura del probable equipo lo desmiente. Mucho más luego de que quedara ratificada la presencia de Messi, quien estuvo en duda por un estado gripal que no le permitió jugar para el París Saint-Germain en la última fecha de la Ligue1 francesa.

El juego, entonces, será un pretexto para que el público argentino vuelva a tenderle a la Selección el manto de afecto que le entregó en los partidos anteriores que jugó en el estadio Monumental ante Bolivia, Uruguay y Perú y en San Juan frente a Brasil. La inolvidable conquista de la Copa América del año pasado frente a los brasileños en el Maracaná abrió el corazón de millones de hinchas y ese clima festivo y familiar imperará en las tribunas del viejo estadio de la Ribera cuando la pelota comience a girar sobre el verde césped.

Además del placer y la admiración que de por si provoca verlo dentro de una cancha, los ojos se posarán sobre Messi para observar su condición anímica y futbolística luego de la eliminación que sufrió el PSG a manos del Real Madrid en los octavos de final de la Champions League. Messi parece estar más a gusto en la Selección que en su propio equipo, pero es sólo una impresión. Lo importante es que en su último paso del año por las canchas argentinas antes de la máxima exigencia, él y el resto del equipo dejen buenas sensaciones. El Mundial de Qatar esta a 237 días de distancia y una buena actuación ante Venezuela contribuirá a que la espera se transite con optimismo. Cauto y moderado, pero optimismo al fin.

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