El combo electropical sacó Ayo, un disco en el que vuelve a las percusiones reales y los sonidos orgánicos. Fue grabado en tierras sagradas y propone hacer un llamado al amor y la celebración.
Vivió en Camerún y en Salta, fue una Bandana, estudió música, tocó en Actitud María Marta y ahora frente a La Delio Valdez y su propio noneto.
Entre fiestas de rap, trap y reggaetón, discos, toques, obras de teatro y películas, la cantante y actriz sigue imparable.
Un año y pico luego de la impasse de Tan Biónica, el bajista y cerebro musical de la banda sacó un álbum solista climático y personal, y recuerda su flash juvenil con el punk y el brit pop.
Sol Marianela va al frente en este trío de actitud hardcore punk, sonido garage, y letras inconformistas.
Tras haber pagado “doble derecho de piso” por tener a una mujer cantando rock, sacaron un disco climático y elegante.
Tras mudarse a Buenos Aires para evitar “la persecución” a la escena rockera en Santa Fe, sacaron un tercer disco sólido y, como siempre, pesado.
Son dos de las más nuevas en un palo que ya puede exponer a treinta standuperos argentinos de calidad; y traen nuevas definiciones de una nueva generación de comediantes.
Mientras delinea un proyecto sustentable de rock nómade, el multi-instrumentista recuerda aquella intensidad Y macera unas alitas rebozadas.
La manada electropunk que giró de Ushuaia a Salta en una vieja ambulancia sigue produciendo obra: Richteria! alerta sobre el neoliberalismo a través de la clase B.