Almudena nació en las afuera de Chivilcoy. Un pueblito rural de población dispersa llamado San Sebastián. Se crió rodeada de flora y fauna, pero siempre tuvo predilección por los animales.
Desde Barcelona
Los domingos a la tarde salíamos a pasear en auto.
La noche se fue a descansar, me arrastró hasta la cama, resistí, pero al final me entregué. El aroma a café me despertó en la cocina. La alacena da fe que al final del sueldo sobra mes.
En abril de 2019, Laura volvió a Roma. Ya podía festejar haber cumplido con las vacaciones prometidas a su hijo tantas veces.
La Chica Cítrica se me aparece siempre en un mal momento: o me están haciendo una boleta o me están suturando una pierna o estoy escribiendo un texto dificultoso o Central acaba de ser goleado.
Lo conocí hace unos años, a la vera del río, como casi otra mucha gente que conocí por aquellas épocas.
Hace un tiempo, decidí cambiar mi alimentación. La pandemia tuvo mucho que ver con la decisión. Por un lado, trabajaba desde casa, tenía más tiempo y quería ocuparlo en algo que me hiciera bien.
¿Cómo será vivir sin ver? Se había preguntado, sentado en la silla de madera, butaca improvisada en el galpón donde se ponía la obra de Teatro Ciego.
La riqueza y el poder son los bienes más codiciados por los seres humanos que impiden que algún contrato social pueda contener esos deseos.
Vamos a comenzar repitiendo algo que tiene décadas: la definición de “pro vida” no sólo es profundamente hipócrita sino que asume que los movimientos pro aborto son “anti vida”.
Es un hombre entrando en la vejez. Lleva un bastón blanco, de material plástico. Sin embargo, le parece que ve. Porque fija los ojos, alternativamente, en puntos que existen.
Corro. Corro como si el diablo me estuviera soplando la nuca. Es peor que el diablo, esto es real. Las balas me silban cerca.
Del otro lado de la cordillera ya no se usará el término "Primera Dama".
Juno
Llegó más temprano de lo acostumbrado. Alisó prolijamente los pliegues de su pantalón blanco, y mientras acomodaba su cinturón pensó que era un hermoso día para jugar golf.
Cuando me iba a Morteros a pasar el verano junto a la familia de mi madre, lo único que extrañaba de Rosario era la radio.
En 1962, en la Italia de la posguerra, el poeta Pier Paolo Pasolini estrenaba su segunda película, Mamma Roma, una cruda radiografía neorrealista que sentó las bases de mucho del cine actual
Ahora, cuando se cumplen 44 años del campeonato mundial que ganó Argentina, encuentro algunas de las cartas que mi padre, el Capitán Soriani, me mandaba a la cárcel de Magdalena donde yo llevaba má