DEPORTES › ARGENTINA Y REPúBLICA CHECA IGUALAN 1-1 EN LA SERIE DE CUARTOS DE FINAL DE LA COPA DAVIS

Empate lógico tras el primer día en Ostrava

Juan Mónaco jugó en buen nivel y estuvo cerca, pero Tomas Berdych se recuperó y colocó el 1-0 para los locales en cinco parciales. Luego fue el turno de Juan Martín Del Potro, que impuso su clase y batió en sets corridos a Ivo Minar. Hoy se juega el punto clave del dobles.

Argentina y la República Checa igualan 1-1 luego de la primera jornada de Copa Davis que se desarrolló ayer en Ostrava, en la que Juan Martín Del Potro aportó un cómodo triunfo frente al local Ivo Minar y Juan Mónaco dejó el alma en la cancha, pero finalmente perdió con Tomas Berdych.

Del Potro impuso toda su jerarquía para vencer a Minar por un fácil 6-1, 6-3 y 6-3, en una hora y cuarenta y tres minutos. Por su parte, Mónaco dio una verdadera clase de garra y entrega, pero no le alcanzó para evitar la derrota ante el checo Tomas Berdych, por 6-4, 2-6, 2-6, 6-3 y 6-2, tras tres horas y 27 minutos de juego.

Del Potro, quinto del ranking mundial, salió a jugar con la presión de tener a su equipo 1-0 abajo, pero con la tranquilidad de que su nivel está muy por encima del de Minar, 64 del mundo, y por ese motivo no tuvo inconvenientes en sumar una victoria. El argentino, apoyado en la potencia de su saque y golpes de fondo, le quebró el saque al checo en el segundo y cuarto juego y no sólo consiguió una clara ventaja sino que además le mostró a su rival que no se iba a intimidar ante las 7000 personas que habían quedado eufóricas tras el triunfo de Berdych sobre Mónaco.

Luego de ganar el primer set por un cómodo 6-1, el argentino buscó mantener la eficacia de su saque –ganó el 80 por ciento de los puntos con su primer servicio– y con una andanada de winners (15) y dos quiebres sobre el saque de Minar se quedó con el segundo parcial por 6-3.

Mientras que el tandilense golpeaba con tiempo y timming, Minar lo hacía todo el tiempo corriendo, apurado por la velocidad de las pelotas que le llegaban del otro lado de la red. Con paciencia y jerarquía, el argentino comenzó a construir su triunfo en el tercer set, cuando le quebró el saque al europeo en el segundo juego y dio un nuevo paso hacia la victoria cuando nuevamente le ganó el servicio en el sexto game.

Tras desperdiciar dos match points con su saque, y luego perderlo –por primera y única vez en el encuentro–, lo que le provocó una pequeña desconcentración, el argentino cerró el match cuando le tocó servir de nuevo en el noveno game por 6-3.

En tanto, en el primer partido de la jornada, Mónaco y Berdych jugaron un primer set sumamente equilibrado y tal cual se lo podía imaginar: el local intentó todo el tiempo jugar puntos cortos y mover a Mónaco, quien corrió de punta a punta y trató de aguantar los misiles del checo.

En el cuarto juego, Berdych presionó a un Mónaco que jugaba muy lejos de la línea de base y se quedó con el primer quiebre, pero el tandilense se recuperó en el siguiente game e igualó nuevamente el marcador para sorpresa de los 7000 checos presentes, que alentaron a rabiar.

Mientras el tenista checo lastimaba una y otra vez con las pelotas paralelas, Mónaco le iba tomando el ritmo al partido y entonces los palos salían de una raqueta y también de la otra, con la hinchada argentina, ubicada detrás del banco, enloquecida por la garra del tandilense.

El set se definió de manera extraña para este tipo de superficie muy veloz: hubo tres quiebres consecutivos de saque, dos para Berdych que le permitieron quedarse con un set muy parejo, en el que ambos jugadores consiguieron 10 winners, pero el checo erró un poco menos que el argentino. Berdych es un tenista tan talentoso como ciclotímico y en el segundo y tercer parcial dio una muestra cabal de eso: pasó de dominador del encuentro a tirar pelotas afuera por más de 20 centímetros frente a un tenista como Mónaco, que aprovechó cada una de las chances que le dio el europeo y se mostró sólido y eficaz cuando le tocó sacar.

Mónaco quebró en el primer game, Berdych increíblemente no pudo conectar ningún winner en todo el segundo set –justo un jugador como él que se caracteriza por buscar los flejes todo el tiempo– y entonces el set se fue para el lado del argentino.

En el tercer parcial se mantuvo la tendencia con Berdych totalmente desenfocado, con apenas dos tiros ganadores y 29 errores, 20 de ellos no forzados, una cifra demasiado alta frente a un tenista muy regular como Mónaco, quien en el segundo y tercer set no le dio ninguna chance de quiebre y se mantuvo concentrado pese al griterío del público local.

Es que sin faltar nunca el respeto, los simpatizantes locales alentaron constante y ruidosamente durante todo el partido con una batería musical que incluyó bombos, cornetas y platillos, que hicieron del Cez Arena una verdadera caldera.

En el cuarto set, Berdych volvió a ser el jugador temible en este tipo de canchas, con golpes planos y profundos, con un primer saque que volvió a funcionar a la perfección –tuvo un 77 por ciento de efectividad– y los winners (15) volvieron a decir presente para alegría de los checos.

Mónaco siguió entregando un enorme despliegue, pero el quiebre que recibió en el cuarto juego fue un golpe psicológico. Y para colmo, en el siguiente game desaprovechó una oportunidad de quiebre, lo que terminó de agrandar al tenista europeo.

Con toda la confianza que le dio ganar el cuarto parcial y un estadio ebrio de locura por su nivel de juego, Berdych salió a liquidarlo a Mónaco en el quinto set y ya en el tercer game consiguió quebrarle el saque. Una molestia en el tobillo izquierdo hizo que el tandilense recibiera la atención del médico de la delegación argentina, Javier Maquirriain, mientras todo el estadio gritaba: “Go, Berdych, go”.

Pese al esfuerzo del argentino, quien no se entregó hasta que terminó el partido, el set y el cotejo se fueron irremediablemente para el lado del tenista local, quien volvió a estar muy preciso con su saque y con sus golpes de fondo, que le dieron mucha confianza para subir a la red y definir los puntos más rápido.

De esta manera, la primera jornada terminó con un lógico 1-1 y el punto de dobles de hoy será sumamente importante en el desarrollo de la serie, que finalizará mañana con los últimos dos singles.

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Del Potro arrancó bajo presión por el 0-1 parcial, pero luego impuso su categoría.
Imagen: Télam
 
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