DEPORTES › NALBANDIAN IMPUSO SU JERARQUIA Y SE CLASIFICO PARA LAS SEMIFINALES

Le tiró con todas las credenciales

Con otra muestra de su enorme talento, el cordobés venció 6-0, 6-3 a Carlos Berlocq, un batallador del circuito que está atravesando el mejor momento de su carrera, a los 29 años. Su rival en la semi será David Ferrer. El otro finalista saldrá de Wawrinka-Almagro.

 Por Facundo Martínez

El cordobés David Nalbandian volvió a jugar anoche en un gran nivel para llevarse el triunfo ante el chascomusense Carlos Berlocq por 6-0 y 6-3 y quedarse con el último pasaje a las semifinales de la Copa Claro, el ATP 250 de Buenos Aires. Su rival de hoy, frente al que buscará un lugar en la final del certamen que ya ganó en 2008, será el número cinco del mundo, el español David Ferrer, con quien tiene un extenso historial de enfrentamientos, por lo que promete ser a priori un gran partido.

Si se comparan las carreras de Nalbandian y Berlocq en el circuito bien podría caber la palabra abismo para medir las distancias. El cordobés, que se convirtió en profesional en 2000 y llegó a ser número tres del ranking, lleva cosechados once títulos en su carrera, entre ellos el Masters de Shanghai 2005 y los Masters Series de París y Madrid en 2007. Además, disputó otras once finales, incluyendo una de Grand Slam, en Wimbledon 2002, donde perdió la definición ante el australiano Lleyton Hewitt; y disputó, además, tres finales Copa Davis: frente a Rusia en Moscú 2006 y ante España en Mar del Plata 2008 y Sevilla 2011.

Berlocq, con apenas un año menos como profesional, hijo de un electricista y una peluquera, cimentó su carrera a base de torneos Futures y Challengers, lo que le permitió terminar varias temporadas dentro del top 100. Hace unos años, el ex tenista Martín Vasallo Argüello definió este camino como “el tenis pobre”. Recién en la temporada pasada Berlocq consiguió dar un salto de calidad luego de ganar cinco títulos de Challengers y de superar la primera ronda de la mayoría de los torneos ATP que disputó. El envión anímico le permitió arrancar bien el 2012: consiguió su primera final en el ATP de Viña de Mar, donde cayó frente al tandilense Juan Mónaco, situación que al menos le permitió alcanzar la posición 42 del ranking (su mejor marca); luego llegó a cuartos de final en San Pablo. Y ya en esta Copa Claro, dio un batacazo con una contundente victoria ante el número 12, el francés Gilles Simon.

Esa distancia entre ambos tenistas se plasmó anoche. El comienzo de Nalbandian fue arrollador. Prácticamente no le dejó ganar puntos a su rival y en tan sólo 23 minutos, con quiebres en el segundo, cuarto y sexto juego, se llevó la manga con un aniquilador 6-0.

Berlocq tuvo una oportunidad de quiebre en el arranque del segundo set, pero Nalbandian se recuperó con un hermoso drop sobre la red; luego cedió otra chance con una derecha ancha, pero volvió a recuperarse con un smash, y cuando falló por tercera vez, Berlocq encontró un golpe ganador para quebrarlo y ponerse 1-0. En el cuarto juego, Nalbandian recuperó el quiebre y de ahí en adelante volvió a dominarlo como en el principio, y consiguió su segundo quiebre para ponerse 4-2. Berlocq no encontraba respuestas ante el excelente tenis del cordobés, quien tras levantar otro punto de quiebre, esta vez con un drop desde el fondo, estiró su ventaja a 5-2. En el octavo, Nalbandian tuvo dos pelotas para partido, pero las desperdició y debió esperar su servicio para definir el juego, tras una hora exacta de partido.

El único punto a favor de Berlocq no pudo concretarse. Arengado por Vassallo Argüello, Berlocq quería salir a jugar su partido con una bandera que rezaba “Las Malvinas son argentinas”. Sin embargo eso no sucedió, porque las autoridades del ATP le hicieron saber que podía recibir una multa y una suspensión, y eso, finalmente, lo desanimó.

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