DEPORTES › RIVER EMPATO 0-0 CON SAN LORENZO Y LO SACO DE LA SUDAMERICANA

Barovero se vistió de héroe

El equipo de Ramón volvió a mostrarse poco ambicioso y se clasificó más que nada por la gran actuación de su arquero, que fue clave para frenar los intentos de los dirigidos por Pizzi, quienes empezaron bien pero terminaron devorados por sus propios nervios.

 Por Facundo Martínez

River no jugó bien, pero tuvo en su arquero Marcelo Barovero a la figura excluyente para mantener su arco en cero y, tras la victoria obtenida en el partido de ida (1-0), asegurarse su pasaje a los octavos de final de la Copa Suda-mericana, donde lo espera Liga de Loja de Ecuador.

El clásico, tercero consecutivo, se había recalentado luego de lo ocurrido el último domingo, cuando San Lorenzo ganó 1-0 por el torneo Inicial, con un polémico gol de Buffarini, a quien el árbitro Raúl Herrera y el línea Julio Fernández le regalaron la chance de patear dos veces un penal. Y quizá por eso en River pensaron que hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego y por eso regaron la cancha con intenciones de complicar a los rivales. Sin embargo, los primeros en caerse en el césped del Monumental fueron precisamente los jugadores del equipo de Ramón.

En cuanto al planteo del encuentro, no hubo sorpresas. River repitió su estrategia: pararse en su campo, mostrar poca ambición ofensiva y, en la primera de cambio, intentar meter una contra letal para estirar la ventaja obtenida en la ida cuando, con un planteo igual de mezquino, logró vencer por 1-0 con gol de Maidana.

San Lorenzo, en cambio, estaba mejor y en menos de 30 minutos había generado tres chances claras de gol, que no se concretaron porque Barovero estaba en otra buena noche y atajaba todas. La más clara del local llegó a los 28, luego de que Carbonero le ganara la espalda a Kannemann y sacara un centro que Lanzini no pudo conectar bien y que luego tomó Mora para sacar un remate que se desvió en un defensor y se fue afuera. River entendió que el negocio estaba por la franja que ocupaba el colombiano.

Pero San Lorenzo estaba al acecho. Ramón Díaz no dejaba de gritar, River no se despertaba y Barovero sostenía el cero ya convertido en figura.

En el arranque de la segunda parte, de tiro libre, Navarro les cortó la respiración a todos los hinchas de River con un remate que pasó por arriba de la barrera y se estrelló primero en el travesaño y luego en las espaldas de Barovero, que esta vez sí perdió de vista la pelota.

Los hinchas –todos locales, y “neutrales”– les pedían a sus jugadores un poco más de garra, querían tocarles el orgullo.

Una cosa hizo bien River en la segunda parte, porque tras el susto inicial buscó dominar el desarrollo adelantándose unos metros en la cancha para complicarle la salida a San Lorenzo, que ya no era el del comienzo. Pizzi se dio cuenta rápido y mandó a la cancha a Elizari (por Buffarini) para tener más presencia en el medio, desde donde River comenzaba a crecer.

“Movete River, movete”, pedía todo el Monumental en el mejor momento del equipo de Ramón. San Lorenzo, desesperado, tiraba la pelota lejos del arco de Torrico y la regalaba, una y otra vez. En los minutos finales, San Lorenzo tuvo reacción como para sumar otras dos oportunidades claras de gol, una de Kannemann y otra de Cauteruccio, pero Barovero aguantaba todas, enorme.

En un final vibrante, Carbonero falló una muy buena oportunidad frente a Torrico. Pero mucho no importó, porque a esa altura los hinchas millonarios ya festejaban el pase a los octavos de final, mientras a San Lorenzo, el árbitro Pitana le expulsaba a Alvarado por buscar y luego pegarle un cabezazo absurdo a Carbonero.

Compartir: 

Twitter
 

Los jugadores de River festejan la clasificación luego del empate 0-0 con el que eliminaron a San Lorenzo.
Imagen: Télam
 
DEPORTES
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.