ECONOMíA › FUERTE ALZA DE LOS BONOS, CON UN VOLUMEN CRECIENTE DE NEGOCIOS. DóLAR ESTABLE Y ACCIONES EN ALZA

Fiesta en el recinto con los títulos públicos

La propuesta del JP Morgan a la Argentina de colocar un bono por 1000 millones de dólares a una tasa del 13,5 por ciento anual, oferta rechazada por el Banco Central, impulsó las operaciones con los títulos públicos. Ingreso de capitales para comprar bonos.

 Por Cristian Carrillo

El mercado inició la semana con una fuerte suba de los precios de los títulos públicos. Estos papeles cerraron con una ganancia promedio de 3 por ciento, no obstante llegaron a operar durante la rueda con una diferencia de más de 7. Este desempeño reflejó el optimismo de grandes operadores mientras aguardan por las noticias que vayan surgiendo del encuentro de funcionarios argentinos con representantes del Fondo Monetario (ver página 11). Las cotizaciones de los bonos recibieron también el impulso de la propuesta que presentó el JP Morgan al Banco Central para colocar 1000 millones de dólares a un tasa del 13,5 por ciento. El mercado ajustó los rendimientos de los papeles en circulación en sintonía a ese eventual nuevo piso. Este movimiento tuvo su reflejo en la plaza cambiaria: la desdolarización de las carteras presionó la divisa a la baja en el mayorista y al público se mantuvo sin movimientos, a 3,85 pesos, con la intervención de la entidad monetaria en el mercado.

La rueda inició sus negocios con euforia. A pesar de las críticas a la propuesta de colocación de nueva deuda a una tasa elevada, los inversores coincidieron en que la disposición del banco de inversiones JP Morgan de asegurarle al país la colocación de deuda a largo plazo a una tasa “razonable” en el mercado voluntario fue evaluada como un dato positivo. La entidad internacional ofreció a la autoridad monetaria que conduce Martín Redrado emitir un bono por 1000 millones de dólares a diez años y al 13,5 por ciento. “El BC no lo aceptó porque la tasa era demasiado alta para las expectativas del Gobierno; sin embargo, los bonos que circulan están ofreciendo un rendimiento del 15 al 17 por ciento”, explicó a este diario Patricio Cancelmo, analista de Portfolio Personal. Por eso, los inversores comenzaron a ajustar las rentabilidades de esos bonos a la tasa que había ofrecido el JP Morgan.

El nuevo escenario que se plantea a partir del ofrecimiento del banco de inversión derivó, bien temprano, en una fuerte suba de los títulos. La posibilidad de que una tasa similar sea la referencia para la propuesta a los holdouts atrajo un importante flujo de fondos a los bonos que surgieron con el canje de 2005. En estas primeras operaciones, el Descuento, tanto en pesos como los nominados en dólares, exhibía ganancias del 6 por ciento, mientras que el Par en moneda estadounidense alcanzaba a un 8 por ciento. El alza permitió un fuerte descenso del rendimiento de los papeles y, por ende, del riesgo país (que mide la brecha entre el retorno de un bono local con su equivalente estadounidense). El indicador de riesgo llegó a estar por debajo de los 750 puntos. Sobre el final hubo algunas tomas de ganancia que achicaron el margen positivo con el que cerró la deuda local. “Hubo quienes obtuvieron una diferencia de hasta 5 por ciento en media rueda”, aseguró a Página/12 otro operador.

El volumen operado en bonos fue importante: se negociaron 195 millones de pesos. Los montos tuvieron además como correlato una plaza cambiaria más activa y con tendencia bajista. Inversores institucionales estuvieron liquidando dólares con el objetivo de obtener los pesos necesarios para posicionarse en bonos. “También hay dinero de los colchones”, agregó Cancelmo. Se trata de ahorristas que durante el lockout agropecuario y tras la crisis financiera mundial fugaron capitales. Ahora el panorama se presenta positivo frente a un acuerdo con el Fondo y con los bonistas que quedaron fuera del canje de 2005. Hay mucha liquidez proveniente de los bancos que recibieron los estímulos multimillonarios que realizaron la Reserva Federal y el Tesoro estadounidense para evitar mayores quiebras en su sistema financiero.

El exceso de oferta ejerció presión sobre el segmento mayorista, pero la intervención del Central y el escaso volumen operado impidieron un retroceso de la cotización del billete verde. Entre bancos, la divisa cedió cuatro milésimas, a 3,84 pesos. Al público, los bancos y las agencias de cambio ofrecieron en promedio un dólar a 3,85 pesos. El stock de reservas, por su parte, se ubicó en 45.341 millones de dólares. El euro concluyó en el mercado local en 5,68 pesos.

El buen desempeño también alcanzó a los negocios en acciones. El panel Merval obtuvo un alza de 1,4 por ciento, impulsado por papeles de entidades financieras. Precisamente, los bancos tienen en sus carteras una importante proporción de bonos locales, por lo que la suba de estos títulos los beneficia patrimonialmente. De todos modos, el alza no tuvo la solidez de las jornadas anteriores, ya que el recorrido se realizó con una base de negocios relativamente pequeña: se transaron unos 55 millones de pesos.

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Los títulos públicos llegaron a subir en promedio 7 por ciento, para luego terminar con un alza media de 3.
Imagen: Martín Acosta
 
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