ECONOMíA › RENTABILIDAD DE LAS ALIMENTARIAS

Bien jugosas

La AFIP inició una serie de informes sobre sectores empresarios. Las alimentarias registran ganancias por arriba de la media.

 Por David Cufré

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El aumento de precios de los alimentos a partir de 2007 le permitió a ese sector empresario más que duplicar sus márgenes de rentabilidad, hasta ubicarse en la actualidad muy por arriba del promedio de la economía. Las firmas de ese rubro obtuvieron en promedio ganancias en el año fiscal 2009 equivalentes al 9,1 por ciento sobre activos, contra el 6,2 por ciento del conjunto de la economía. Así lo precisa un informe publicado ayer por la AFIP, organismo que inauguró con ese documento una serie de investigaciones sobre distintos sectores de la economía. El valor añadido del trabajo es que está elaborado en base a datos oficiales, que surgen de las declaraciones de impuestos de las empresas ante el organismo.

La rentabilidad de las empresas alimentarias llegó a niveles extraordinarios en 2008, cuando se dispararon los precios internacionales de los granos. El Gobierno intentó entonces morigerar el impacto de esa escalada a través de la Resolución 125 de retenciones móviles, pero –como se sabe– la medida fue desactivada por el Congreso. En consecuencia, la rentabilidad del rubro trepó hasta 12,9 por ciento sobre activos, cuando la media de la economía fue de 7,0 por ciento. La suba de retenciones hubiera ayudado a desacoplar –aún más– los precios internos de los valores internacionales. Esta cuestión no parece contemplada en los proyectos de la oposición de rebaja de derechos de exportación a partir del vencimiento de las facultades delegadas.

En el año fiscal 2007, en el inicio del proceso de suba internacional de los alimentos, las ganancias del sector en la Argentina ya habían alcanzado un nivel elevado: 9,7 por ciento, contra 7,1 del global de la economía. Ese año fue cuando la inflación empezó a crecer en el país y el rubro alimentos estuvo entre los más activos.

Muy distinta era la situación antes de que China e India aparecieran como grandes demandantes de alimentos, cada vez con más peso, sacudiendo el mercado y el nivel de precios global. En 2006, las empresas locales de alimentación ganaron en promedio 4,5 por ciento, cuando el promedio de la economía fue mayor, 6,8 por ciento. Y en 2005 se dio la misma relación: 4,4 para las alimentarias contra 6,4 de la economía.

El sector registró ventas por 147.579 millones de pesos durante el año fiscal 2009, las cuales representaron el 10,1 por ciento del total de la economía. Los impuestos determinados llegaron a 2220 millones de pesos. El universo de empresas declaradas de la alimentación es de 4365, de las cuales 2211 son microempresas (el 50,7 por ciento del total), 1158 son pequeñas (26,5 por ciento), 722 medianas (16,5) y 274 grandes (6,3). Estas últimas, sin embargo, son responsables del 86,1 por ciento de la facturación del sector, contra un lejano 10,8 por ciento de las medianas, un 2,7 de las pequeñas y un 0,5 de las microempresas.

El plantel de trabajadores del sector se ubicaba a mediados de este año en 294.570 declarados, sobre los 290.587 de 2009 y los 283.578 de 2008. En 2005 eran 239.255. La remuneración promedio del sector se encuentra en 4103 pesos. Los trabajadores de la alimentación consiguieron este año un ajuste salarial del 35 por ciento, que se explica al compararlo con los niveles de rentabilidad del rubro. Aun así, el costo salarial total –sumando remuneraciones brutas y contribuciones a la seguridad social– representa sólo el 10,7 por ciento sobre ventas.

El documento de la AFIP detalla que su análisis del sector alimentos es sobre empresas que producen y procesan carne, pescado, frutas, hortalizas, aceites y grasas, lácteos, productos de molinería, almidones y preparados para animales.

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Los precios de los alimentos encabezan las subas desde 2007.
Imagen: DYN
 
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