ECONOMíA › OBJETIVO DE AUTOABASTECIMIENTO EN TRES CULTIVOS CLAVES: TRIGO, ARROZ Y MAIZ

China busca su seguridad alimentaria

El gobierno chino le aseguró a la misión argentina de Agricultura que seguirán comprando soja y aceite de soja, pero adelantaron que trabajan en un plan estratégico para garantizar una producción de granos propia que cubra la demanda interna.

 Por Sebastián Premici

Desde Beijing

“Quédese tranquilo, señor ministro, que en lo que se refiere a porotos y aceite de soja las perspectivas a futuro son positivas. El volumen total de estas compras se incrementarán.” Con estas palabras, el titular de la Administración Estatal de Granos en China, Nie Zhenbag, le comunicó a su par de Agricultura, Julián Domínguez, sus intenciones de seguir comprando aceite de soja, uno de los puntos en conflicto de la relación bilateral. El funcionario chino aclaró que la demanda de oleaginosas es muy grande como para frenar las importaciones y que las trabas del año pasado fueron “solamente coyunturales”. Distinta fue la respuesta en relación con el mercado del maíz. Zhenbag dijo que en los próximos años su objetivo será el autoabastecimiento en tres cultivos claves: trigo, arroz y maíz, a pesar de que el año pasado tuvieron que importar 1,57 millón de toneladas de este último grano. De todas maneras, aclaró: “No vamos a importar maíz a granel. Si quisiéramos comprar todo el alimento que necesitamos de nuestros socios comerciales, empujaríamos los precios al alza. Por eso apuntaremos al autoabastecimiento. Esta política no la vamos a cambiar. Ahora, sí podremos comprar pequeños volúmenes de maíz a la Argentina”.

La Administración Estatal de Granos de China es el ministerio encargado de planificar las compras de alimentos para satisfacer a su población. Es la que define stocks necesarios, cuánto se debe importar y qué se puede exportar. Es un organismo similar al que fue en el país la Junta Nacional de Granos, pero con rango ministerial. La política agropecuaria pasa por tres ministerios: el de Sanidad, el Ministerio de Agricultura propiamente dicho y ese tipo de junta de granos. En la reunión que mantuvieron ayer los funcionarios de ambos países quedó claro que no existen impedimentos técnicos para la comercialización de aceite de soja ni maíz. Lo que hay son diferencias de política estratégica por parte del gobierno chino. “Existe cierto nivel de preocupación en la Argentina sobre los embarques de aceite de soja, quisiéramos saber si la reapertura de este mercado sigue condicionada o ya está normalizada”, preguntó Domínguez. “China todavía es un país en desarrollo, si bien tenemos mucha producción, cuando se divide por la cantidad de habitantes, es muy poco. La cantidad de tierras per cápita es inferior al 40 por ciento por sobre la media mundial y con respecto al acceso al agua, es un 25 por ciento menos. No tenemos la capacidad de resolver todos nuestros problemas de seguridad alimentaria”, sostuvo Zhenbag. En 2010, China importó 1,3 millón de toneladas de aceite de soja, lo que representó una caída del 44 por ciento respecto del mismo período del año anterior. Según datos del Centro Nacional de Información sobre Granos y Aceites de China, en la campaña 2010/2011 producirían 10,37 millones de toneladas de este aceite, es decir un 15 por ciento más que en la anterior cosecha. Al igual que sucede en otros países, el gobierno chino toma decisiones en función de su balanza comercial y los objetivos de mediano y largo plazo.

Así como el año pasado hubo un freno en las posibilidades de exportación de aceites, también se abrió la puerta para vender maíz, ya que por primera vez China se vio obligada a importar 1,57 millón de toneladas, donde Estados Unidos resultó ser el gran beneficiado, con una participación del mercado del 95 por ciento. Argentina viene trabajando con el ente de sanidad de este país para que habilite una apertura de este mercado. Sin embargo, el funcionario chino fue bastante concluyente sobre este tema: “En los últimos años utilizamos el maíz como forraje, por eso nos vimos obligados a salir a importar. Pero en el largo plazo intentaremos ser autosuficientes. Por eso no esperamos importar maíz en grandes cantidades”, sostuvo Zhenbag. Hasta el momento, la apertura del mercado de maíz pasaba por un tema técnico –que le aprueben a la Argentina sus variedades genéticas–; sin embargo el titular de la Administración Estatal de Granos lo definió en términos políticos: “La cuestión de la seguridad alimentaria es algo irrenunciable”. De todas maneras, desde la delegación argentina consideran que hasta tanto desarrollen la posibilidad de ser totalmente autosuficientes, con 10 millones de pobladores rurales que pasan a la ciudad por año, con nuevos reclamos alimenticios, van a pasar muchos años. “Ese es el tiempo que tenemos nosotros para intentar vender aunque sea un poco”, sostuvo a Página/12 el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís.

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Julián Domínguez con funcionarios chinos, luego de firmar acuerdos comerciales.
Imagen: Télam
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