ECONOMIA › ACUERDO CON VENEZUELA DE FINANCIAMIENTO A CAMBIO DE PRODUCTOS Y TECNOLOGIA

El rescate a SanCor llegó desde el Caribe

SanCor seguirá siendo cooperativa, y el grupo Soros quedó afuera. El acuerdo marco suscripto ayer en la capital venezolana establece una primera ayuda de 80 millones de dólares, que le permitirá a la empresa salir del ahogo financiero.

 Por Raúl Dellatorre

La cooperativa SanCor firmó ayer en Venezuela el acuerdo marco que le permitirá recibir financiación por 80 millones de dólares de parte del Banco de Desarrollo Económico y Social de aquel país. A cambio, compromete el abastecimiento de productos lácteos, principalmente leche en polvo, durante los próximos quince años, previéndose un volumen de 3000 toneladas anuales al menos en los primeros períodos. El convenio abarca además un compromiso de transferencia de tecnología en la industrialización láctea, que estará a cargo del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) de Argentina. La firma de este acuerdo abre una nueva instancia en la renegociación de SanCor con sus acreedores, pero ahora en la perspectiva de seguir funcionando como cooperativa, ya que con aquél “cae” el preacuerdo firmado con Adecoagro, de George Soros, un mes atrás, por el cual este grupo inversor se quedaba con el 62 por ciento del capital de una nueva SanCor.

La empresa láctea asentada en Sunchales, Santa Fe, aplicará unos 80 millones de dólares a la refinanciación de la deuda, “y un monto adicional que todavía está por definirse, a capital de trabajo”, informó un vocero de la empresa. Si ese monto adicional está vinculado con la versión de una ampliación de la asistencia financiera a 120 millones de dólares, es un tema que no está claro, aunque la fuente dejó abierta esa puerta. En esos mismos términos habría quedado planteado el tema ayer, en el encuentro bilateral: un primer compromiso por 80 millones y conversaciones abiertas por una cifra adicional.

La rapidez y las condiciones en que se cerró el acuerdo deja en claro el interés de ambos gobiernos por encontrarle una salida al tema. Hugo Chávez, el mandatario venezolano, estuvo en Buenos Aires el jueves pasado, apenas cuatro días después de su reelección, y tuvo definiciones públicas con respecto a tener la solución para SanCor: “La decisión está firmada, en una primera etapa vamos a otorgarles un crédito de 80 millones de dólares para que se liberen del primer tramo de una deuda que tienen y puedan reactivar las plantas”, dijo entonces Chávez.

Para ese entonces, era casi un hecho que SanCor pasaría a manos de Adecoagro, que había hecho una oferta para hacerse cargo de la deuda a cambio de quedarse con el 62 por ciento de una nueva sociedad que explotaría la producción y la comercialización de los productos SanCor. La cooperativa de origen hubiera quedado, en ese esquema, con una participación minoritaria en la flamante empresa.

Varias voces se hicieron oír para defender, en principio, el interés de que SanCor no quedara en manos extranjeras, y luego otras que defendieron la preservación del carácter cooperativo de la firma. La primera demanda resultaba afín al interés del grupo Petersen (Ezkenazi, Sigman y Eurnekian), pero a la segunda recién se le encontró factibilidad cuando apareció la propuesta venezolana.

A partir de este acuerdo, SanCor establecerá un nuevo punto de partida en la negociación con sus acreedores. “Es una continuación de la tarea que venimos desarrollando hace cuatro o cinco meses, pero sin duda que ahora todo es distinto, al tener la posibilidad de ofertar un monto ya financiado con el que antes no contábamos”, describió una fuente de la cooperativa láctea. ¿Y en qué situación queda ahora el preacuerdo con Adecoagro?, le consultó este diario. “Se cae”, fue la contundente respuesta.

Según señalan fuentes empresarias, la tasa que pagará SanCor por la financiación será equivalente a la Libo (tasa de referencia en Londres), que a valores de hoy está en el orden del 5,32 por ciento anual. Es decir, prácticamente una tasa subsidiada respecto de la que debería haber pagado la empresa por obtener una financiación equivalente. El crédito se pagará con producto cuyo valor será el vigente al momento de cada entrega, calculando los intereses por el período transcurrido hasta entonces. En principio, el producto con el cual SanCor irá amortizando su deuda es leche en polvo en bolsas de 25 kilogramos.

La cooperativa láctea asume el compromiso de proporcionar y realizar “los procesos de transferencia de tecnología industrial, asistencia técnica y capacitación de personal para el desarrollo de la industria láctea de Venezuela”. La implementación de la colaboración técnica estará a cargo del INTI, organismo que desarrolló el esquema conceptual de colaboración.

El interés de Venezuela es poder desarrollar su propia industria láctea. Cuenta, para ello, con las plantas que dejó desactivadas Parmalat en su retirada y algún desarrollo ya obtenido en materia de producción lechera. Tiene en funcionamiento, además, una planta de pasteurización, pero hasta ahora sólo a escala experimental. Argentina, y el INTI más específicamente, aportaría el conocimiento para el desarrollo tecnológico de las nuevas plantas que podrían, incluso, ser construidas en parte en Argentina y en parte en Venezuela. “Es un esquema de colaboración con una enorme proyección”, destacó Enrique Martínez, titular del INTI, “por el hecho cualitativo de que Argentina esté aportando ese paso adelante que tiene en tecnología industrial sobre Venezuela, y este país aporte el financiamiento que Argentina necesita. A partir de aquí, se abre la posibilidad de que ambos países desarrollen también la construcción del equipamiento para el sector lechero, y que se empiece a trabajar en el desarrollo de colaboración en otros sectores, como la industria metalmecánica liviana.”

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Hugo Chávez, presidente venezolano, y Alicia Castro, embajadora argentina. Artífices del acuerdo.
 
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