SOCIEDAD › NO LOGRARON DETECTAR EL ADN MASCULINO EN LAS MUESTRAS DE SEMEN

El caso Dalmasso quedó sin patrón

Los especialistas no pudieron obtener el patrón genético de una de las muestras. Expectativas por el cruce de llamadas.

 Por Raúl Kollmann

La investigación del asesinato de Nora Dalmasso sufrió ayer un duro golpe. El laboratorio Ceprocor envió a los fiscales un informe en el que indica que no pudo obtener el patrón genético de la muestra de semen tomada del cuerpo de la víctima. Los fiscales Javier Di Santo y Marcelo Moine tienen todavía la esperanza de que el ADN salga del pelo recogido en la habitación donde se produjo el homicidio, de la sábana de abajo, en la que se percibe alguna mancha de semen y de una muestra idéntica de semen que se guardó para hacer una contraprueba. De todas maneras, hay mucha expectativa sobre el otro estudio que los fiscales estaban por recibir anoche: el entrecruzamiento de cinco mil llamadas hechas por Norita y todo el círculo de allegados y amigos. Con los resultados de ese trabajo podrían consolidarse –o no– las sospechas sobre dos o tres personas que están en la mira.

El ADN resultaba clave en la causa de Río Cuarto porque permitía comparar el semen con la sangre de una persona a la que los fiscales le imputen, al menos, una sospecha leve en el homicidio. Hace una semana se mencionaba la idea de extraerles sangre a 18 personas, algo que fue rotundamente desmentido por los fiscales. Di Santo dijo en ese momento a Página/12: “¿Cómo le voy a extraer sangre a una persona si todavía no sé si del semen se obtiene un resultado positivo y se consigue el perfil genético del hombre que mantuvo la relación sexual con la víctima? Y más descabellado es pensar que les podemos extraer sangre a 18 personas, sin descartar antes cuáles tienen coartada sólida y cuáles son realmente sospechosos como para imputarles aunque sea una sospecha leve”. La frase de Di Santo fue premonitoria: por ahora, el Ceprocor no logró sacar el patrón genético de la muestra del semen encontrado en el cuerpo de Dalmasso.

Una de las mayores expertas en estudios genéticos de la Argentina, Ana María Di Lonardo, se sorprendió ante Página/12: “Me llama la atención que no hayan podido obtener el patrón genético. No queda claro si la muestra estuvo mal conservada o se contaminó. Puede ser que esa contaminación haya sido producto de la mezcla, en la vagina, de sangre de la mujer con esperma del hombre. En general, la vagina es un lugar donde no es inusual la contaminación. El hecho de que el cuerpo se haya encontrado 36 horas después de la muerte no me parece que haya dificultado el estudio. Yo creía que no iban a tener inconvenientes. Hay laboratorios en el mundo, por ejemplo el de Medicina Legal de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, en España, en que se obtiene una cantidad de patrones genéticos que en la Argentina no se logran y es muy raro que allí no se consiga un resultado favorable”.

Los fiscales Di Santo y Moine no pierden las esperanzas. Tienen por delante las siguientes alternativas:

- Del análisis del pelo encontrado en la habitación pueden salir dos perfiles genéticos. Si el pelo tiene bulbo, se saca el ADN nuclear. En caso contrario, se obtiene el ADN mitocondrial, que define el perfil genético más asociado a la madre, pero para el caso serviría como una identificación decisiva.

- Los fiscales enviarán al Ceprocor las sábanas, especialmente la de abajo. Cuando existe semen en una vagina, si la mujer está boca arriba como en este caso, suele derramarse el semen hacia abajo, o sea hacia la sábana. En la que se encontró en la habitación de la hija de los Macarrón hay efectivamente manchas y se espera conseguir una muestra analizable.

- Los fiscales también guardaron un hisopado vaginal idéntico al que ya se analizó. Habría que ver si con esta segunda muestra se consiguen resultados.

- La alternativa posible es que las muestras sean analizadas en laboratorios que tienen mayor tecnología y más experiencia que la que hay en la Argentina. En la fiscalía de Río Cuarto se habla de España o Israel.

Desde el punto de vista actual de la investigación, el entrecruzamiento de llamadas es más importante que el ADN. Según los fiscales, lo que se necesita primero es definir a los sospechosos. Si del estudio que están haciendo los jefes de Homicidios de la policía cordobesa, encabezados por Rafael Sosa, usando el programa VAIC, surge una persona que habló muchas veces por celular con Nora y que en ese celular haya llamadas entrantes o salientes cursadas a través de la antena más cercana al Villa Golf Club a la hora del crimen, se habrá avanzado en identificar al menos un sospechoso. Y si surgen más, a esas personas se les pedirán explicaciones, dónde estuvieron cuando se cometió el asesinato, cuál era la relación con Norita y otros elementos que refuercen la sospecha o sirvan para descartar a alguien de la lista de sospechosos. Por ejemplo, en los últimos días se habló de un abogado, pero éste manifestó que a las tres de la mañana de ese sábado estaba con su hija. Habrá que ver si esto se verifica o no con el cruce de llamadas. “La mayoría de los casos de homicidio se resuelven sin tener el ADN del homicida. El hecho de que no se haya podido conseguir el patrón genético hace que todo sea más difícil, pero de ninguna manera imposible”, dijo a este diario uno de los investigadores.

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El fiscal general de Córdoba, Gustavo Lascano (delante), y el fiscal del caso Javier D Santo.
 
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