EL MUNDO › BRASIL ENTRENó A 103 REPRESORES ENTRE EL ’66 Y EL ’85

Una escuela del terror

El ejército brasileño adiestró por lo menos a 103 represores extranjeros en la Amazonia durante la dictadura militar. La edición digital del diario Folha de Sao Paulo reveló ayer que los oficiales aprendieron técnicas para torturar y combatir guerrillas en el Centro de Instrucción de Guerra de la Selva (CIGS), fundado en Manaus, capital del norteño estado de Amazonas. En la actualidad, el centro castrense entrena los llamados “guerreros de la selva”, soldados especializados en el combate al tráfico de drogas y guerrillas de países vecinos, mientras que el gobierno de Brasil proyecta la construcción del Memorial de la Amnistía.

“Desde su creación en 1966, el CIGS entrenó a 381 oficiales extranjeros. De ese total, por lo menos 103 se formaron entre 1966 y 1985, período en que se enseñaron técnicas de tortura y de combate a la guerrilla”, dijo Folha. Asimismo, el diario aseguró que obtuvo la lista de los militares y consiguió reconstruir la historia de algunos de ellos después de su pasaje por Brasil. “Pese a registros escasos, fue posible identificar entre los ex alumnos a asesinos condenados, cómplices de genocidio y acusados de tortura”, indicó.

Los militares no sólo se entrenaron en Brasil, después se perfeccionaron en cursos dictados por Estados Unidos. “Varios de ellos completaron su formación en la Escuela de las Américas, en Panamá, conocida por preparar represores que actuaron en las dictaduras latinoamericanas”, añadió el reporte. Entre los ex alumnos del CIGS, el diario brasileño destacó al coronel francés Didier Tauzin, que lideró la llamada operación Chimere. Bajo esa iniciativa, Tauzin entrenó en Ruanda a oficiales gubernamentales contra la guerrilla, donde el enfrentamiento étnico finalizó en un genocidio con 800.000 víctimas.

El militar no fue el único parisino que pasó por el centro brasileño. El general francés Paul Aussaresses admitió al diario haber sido instructor de torturas del CIGS. Aussaresses ya lanzó dos libros con revelaciones sobre actuaciones del Ejército francés, incluidas sus alianzas de adiestramiento militar con Brasil. Las tropas francesas son conocidas por haber aportado a la técnica militar mundial los conocimientos en materia de tortura que desarrollaron durante la ocupación de Argelia.

Folha también citó al capitán chileno Rodrigo Pérez Martínez, condenado en su país por el homicidio calificado de Patricia Angélica Queiroz Nilo y responsable por la llamada Operación Albania, que en 1987 capturó y ejecutó a 12 miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Otro graduado del CIGS es el general peruano Leonel Cabrera Pino, acusado de violación de los derechos humanos en el rescate de los rehenes de la Embajada de Japón en Lima, en 1992, donde murieron 14 militantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. En la lista figuran además oficiales de Argentina, Perú, Estados Unidos y Venezuela.

En momentos en que el gobierno de Brasil intenta modernizar sus fuerzas armadas y reglamentar su presencia en las grandes ciudades, el teniente coronel Antonio Manuel Barros, actual comandante del CIGS, relativizó el uso en el pasado de la tortura. “(La tortura) no era un procedimiento operativo, pero en determinada coyuntura se sabía que la técnica podía ser usada”, señaló el comandante Antonio Manuel Barros. “Estamos hablando de las décadas de los años ’60 y ’70, era otro contexto”, dijo, rechazando que actualmente se practicasen allí las cuestionadas técnicas.

Esta no es la primera vez que las fuerzas armadas ganan el centro de la escena por su brutalidad. En noviembre del 2005, el ejército brasileño inició una investigación interna luego de que fueran difundidas por televisión imágenes de soldados víctimas de torturas por parte de sus superiores.

Sin embargo, desde el Congreso el diputado Edio Lopes anunció a principios de junio que, junto a 155 legisladores a los que se pueden sumar otros 100, pretende crear un bloque parlamentario en defensa de las fuerzas armadas. “Después de la dictadura, los militares fueron satanizados, cuando son un componente importante de la sociedad”, aseguró.

La propuesta hecha por el congresista fue conocida semanas después de que el ministro de Justicia de Brasil, Tarso Genro, impulsara la apertura de los casos de la dictadura, como reclamaban investigadores del Plan Cóndor. “Colocaremos la cantidad de peritos que quieran para analizar documentos e informaciones del régimen”, dijo el funcionario. La iniciativa fue solicitada por Jair Kirschke, quien investigó la desaparición de los ítalo- argentinos Domingo Campiglia e Ismael Viñas, en 1980.

Genro ha cuestionado la ley de Amnistía de 1979. “Quienes violaron derechos humanos tienen que ser juzgados y después pueden ser amnistiados”, dijo un mes atrás en el antiguo predio de la Unión Nacional de Estudiantes, en Río de Janeiro. Allí será construido el Memorial de la Amnistía, de 13 pisos, proyectado por el arquitecto Oscar Niemeyer.

Compartir: 

Twitter
 

El actual ministro de Justicia Tarso Genro, cuestiona la ley de amnistía.
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.