EL MUNDO › ANTE EL CONGRESO, ROUSSEFF ASEGURó QUE BRASIL TENDRá ESTABILIDAD Y CRECIMIENTO

Dilma contra la incertidumbre

La toma de posesión más significativa fue la de Aloizio Mercadante, quien pasó de Educación a Jefatura de Gabinete, la cartera más importante del gobierno. Mercadante se convirtió en el ministro más cercano a la presidenta.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, tomó ayer juramento a cuatro nuevos ministros, a quienes conminó a arremangarse y trabajar mucho para cumplir las promesas y metas del que será su último año de gobierno. Los nuevos ministros, Aloizio Mercadante, Jefatura de Gabinete; Thomas Traumann, de la Secretaría de Comunicación Social; Arthur Chioro, de Salud; y José Henrique Paim, de Educación, tomaron posesión de sus cargos en una ceremonia en el Palacio Presidencial de Planalto. Rousseff advirtió además que los enroques hechos para reemplazar a asesores no significan un giro en los rumbos del gobierno.

El cambio en el gabinete fue anunciado la semana pasada con motivo de los comicios de octubre próximo, en el que dos de los ministros salientes, Alexandre Padilha y Gleisi Hoffmann, serán candidatos y están obligados por ley a dejar sus cargos. Rousseff manifestó ayer que las sustituciones de ministros forman parte del calendario de la democracia y prometió que eso no alterará la línea de actuación de su gobierno. Además anunció que este mes se harán nuevos cambios debido a las elecciones, en las que se elegirá al presidente del país, a los gobernadores y se renovarán la Cámara de Diputados y parte del Senado.

La investidura más significativa fue la de Mercadante, quien pasó de Educación a Jefatura de Gabinete, la cartera más importante del gobierno. Considerado uno de los brazos políticos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el Estado de San Pablo, Mercadante se convirtió en el ministro más cercano de Rousseff tras la salida en 2011 de Antonio Palocci de la Jefatura de Casa Civil.

“Son las personas ciertas en los lugares ciertos. Mercadante en la Casa Civil es un gran político, una cabeza política de gestor”, señaló el diputado José Guimaraes, líder del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara baja. Mercadante será uno de los comandantes de la campaña de Rousseff por la reelección.

Traumann, por su parte, dejó el cargo de portavoz de Rousseff para sustituir a Helena Chagas al frente de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia. En el caso de Traumann, Rousseff dijo que “sabrá mantener la relación de respeto” que su gobierno “siempre tuvo con la prensa”, resguardando la libertad y la pluralidad de los medios de comunicación. La cartera de Educación fue ocupada por el hasta ayer viceministro Paim. En tanto que Chioro, del PT, se desempeñaba como secretario de Salud de San Bernardo do Campo, uno de los municipios del cinturón industrial de la región metropolitana de San Pablo.

Entre los asesores que serán reemplazados se encuentra el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, quien confirmó ayer que abandonará el gobierno este mes. Pimentel es el principal nombre del PT para disputar el comando de Minas Gerais, uno de los Estados más ricos del país y considerado como estratégico por el gobierno.

Según señalan los analistas políticos, a partir de ahora empieza la fase más difícil de la reforma de gabinete de Rousseff, quien tendrá que satisfacer a los varios partidos que conforman la heterogénea coalición oficialista, en especial el centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que demanda ampliar de cinco a seis el número de ministerios bajo su órbita. Además, la repartición de cargos en el gobierno tendrá en cuenta factores regionales, como una presencia expresiva de políticos de la región nordeste, uno de los principales reductos electorales del PT y también del gobernador socialista de Pernambuco, Eduardo Campos, quien abandonó la coalición gubernamental y ya anunció su intención de disputar la presidencia en octubre.

En su mensaje al Congreso en ocasión del inicio de la labor parlamentaria en Brasil, Rousseff aseguró que su país logrará mantener la estabilidad monetaria, el crecimiento económico y las mejoras sociales pese a las “grandes incertidumbres y desafíos” que presenta la economía internacional. Según la mandataria, en 2014 Brasil seguirá siendo un mercado atractivo para los inversores externos, que podrán sacar provecho de nuevas concesiones en el sector de infraestructura y del inicio de la producción del gigantesco yacimiento de Libra, ubicado en aguas ultraprofundas en el litoral brasileño. La presidenta pidió apoyo de los legisladores y cumplimiento del pacto firmado entre el gobierno y los líderes de los partidos aliados, para que eviten votar proyectos que puedan aumentar los gastos públicos.

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Aloizio Mercadante es uno de los brazos políticos del ex presidente Lula en San Pablo.
Imagen: EFE
 
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