EL PAíS › RICARDO BRUZZESE, CANDIDATO A INTENDENTE DE LA MATANZA

“Hay que caminar los barrios”

Es un empresario frigorífico kirchnerista. Trabaja políticamente con Guillermo Moreno y está cerca de Julio De Vido. Habló en el acto que Hebe de Bonafini hizo por el Día de la Memoria en el Mercado Central. Se presentará a la elección con una colectora.

 Por Laura Vales

Lleva un gran reloj de oro en la muñeca. El puño de camisa lo deja al descubierto cada vez que ceba un mate y lo pasa por encima de la mesa. No un mate cualquiera, un mate con virola. Ricardo Bruzzese está lleno de detalles así: por empezar, su oficina está en un octavo piso de Puerto Madero. Tiene un gran ventanal con una increíble vista del río. Sobre la mesa, junto a un plato de medialunas bañadas en almíbar, descansa una notebook delgada como el papel. Todo lo que lo rodea es caro, aunque él juega, más bien, al pibe de barrio. Simpatía no le falta. “Estoy acá pero no encajo. Puerto Madero no es lo mío, yo soy de Isidro Casanova”, asegura. Empresario frigorífico, Bruzzese es candidato a intendente de La Matanza. Hebe de Bonafini le dio un espacio para que hablara en el acto que las Madres realizaron por el 24 de marzo en el Mercado Central. Con el apoyo de un sector del kirchnerismo, viene haciendo campaña para disputar votos en el distrito clave del conurbano bonaerense. Trabaja políticamente con Guillermo Moreno y está cerca, además, de Julio De Vido.

–Empecemos por el comienzo. ¿Cómo surgió la candidatura?

–Milito hace 22 años. Fui presidente de la Juventud Peronista con Federico Russo, en La Matanza, y mi papá, Miguel Bruzzese, era dirigente de Luz y Fuerza con (José Ignacio) Rucci. A la primera unidad básica de Ciudad Evita la pusieron los dos juntos. Milité toda mi vida, pero me dedicaba más a trabajar porque quería hacer plata. Hasta el día que mi papá murió y fue un click, porque en el velatorio vino a abrazarme mucha gente que yo ni conocía, llorando. Me hizo sentir muy orgulloso. Porque yo salí de la villa y a mí me fue bien en la vida. Armé una estructura económica, lo que quiero ahora es comprar orgullo.

–¿Donde nació?

–En Puerta de Hierro, La Matanza.

–¿Es cierto que su empresa se llama “El padrino de Don Corleone”?

–(Se ríe.) Una de las carnicerías que tenía, en Mataderos, se llamaba así. Cuando la compré ya tenía ese nombre, “El padrino”, y la razón social era “Don Corleone S.A.”. Quedó así, pero mi empresa se llama Kriolla. Yo empecé pelando huesos, hace dieciséis años. Tuve suerte, compré una carnicería, otra, después el frigorífico donde había empezado. Ahora me queda sólo una distribuidora, pero llegué a tener seis. Es que la campaña lleva mucha plata, porque yo hago política con lo mío, no le pido al Estado.

Bruzzese hace un alto en la nota para atender un llamado. (“Del secretario de Moreno”, se disculpa.) Las paredes de su despacho están cubiertas de afiches. En uno se lo ve caminando junto a la presidenta Cristina Kirchner. En otro, posa con De Vido.

Hay también un panel del piso al techo cubierto de televisores. El explica que porque ésa era la oficina del humorista Jorge Guinzburg. “Cuando vine la dejé como estaba y agregué mis cosas.” Fotos de Perón y de Evita.

–Decía que militó con Russo.

–Y después con Cafiero, pero nada me terminaba de gustar hasta que apareció Néstor (Kirchner). Es que el peronismo en la Argentina siempre fue de centroderecha, y yo no (se ríe y aclara). Está bien, vivo como uno de centroderecha, pero mi ideología y mi accionar no son así.

–¿Cuál es la clave para sumar votos en La Matanza?

–Caminar los barrios. Empezamos en el 2008, nos pusimos a recorrer las panaderías, los almacenes. Entrábamos en la hora pico “Qué tal, yo soy Ricardo Bruzzese, estoy con el gobierno nacional y en el 2011 quiero ser intendente”.

–¿Va a ser candidato con una lista colectora?

–Sí. Ir a una interna contra el aparato municipal sería muy difícil. Encima, en La Matanza no son muy kirchneristas. Fernando (Espinoza, el actual intendente) se reunió varias veces con (Eduardo) Duhalde. Todavía no está claro con quién va a ir.

Bruzzese cuenta que trabajó en la campaña de Balestrini en el ‘99 y no oculta que después jugó con su rival interno, Rubén Ledesma, cuando estaba alineado con Francisco de Narváez. Después, sigue, trabajó con Moreno y con De Vido. “Pero no cobré sueldo nunca, me daban una tarjeta de asesor, nada más.”

–¿De asesor en qué temas?

–Comerciales o sociales. Después, en el segundo paro del campo fui piquete por piquete y traje a todos los piqueteros a hablar con Moreno, hasta al loco de la escopeta de 9 de Julio, un petiso malo que hoy está en nuestro espacio, ahora juega con el Gobierno. La gente no sabía la verdad, le contaban una parte. Bueno se quedaron todos de este lado y se terminó el segundo paro del campo. Y en el 2009, con De Vido, yo le hacía toda la previa cuando él viajaba al interior. Llegaba antes y hablaba con la gente, contaba lo que iba a hacer Julio, que iba a entregar obras. Falta caminar el territorio. Es como en La Matanza. Ahí no hay dos o tres clases sociales, hay por lo menos seis o siete. En veinte manzanas tenés de todo: el monoblock, el chalet y la villa. Entonces, hay que ser intendente y tener por debajo quince miniintendencias para dar soluciones por lugar.

–¿A Bonafini cómo la conoció?

–Me mandó Néstor. Me siento a hablar con ella: “Soy Ricardo Bruzzese, quiero ser intendente de La Matanza”, le digo. “Yo no soy peronista”, me dice ella. “Yo soy extremadamente peronista”, le digo. “A mí no me gusta Perón”, me dice. Me paré y me fui. Llamé para quejarme y me mandaron a verla de nuevo. Así empezamos, después nos entendimos. Ella es evitista.

–Y usted, ¿cómo se define?

–Como kirchnerista. ¿Viste la frase “se cerraron dos ojos, se abrieron millones”? Es mía, la vieron los chicos del colectivo militante en uno de mis volantes y me llamaron para preguntar si la podían usar también ellos. Creando pleno empleo y viendo el domingo sentada a la familia con sus chicos en respeto y armonía, quiere decir que goberné bien. Yo creo que esto es muy importante, nosotros tenemos que volver a la base de la sociedad. La familia es eso, el cimiento fundamental de la sociedad.

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Ricardo Bruzzese destaca que en La Matanza “hay por lo menos seis o siete” clases sociales.
Imagen: Guadalupe Lombardo
 
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