EL PAíS › LA FAMILIA DEL DICTADOR SE DESPIDIO POR LA NACION

Rezan por la “pacificación”

Videla no se arrepintió de sus crímenes ni aportó información sobre los desaparecidos. Pero su familia pidió “una oración por la pacificación de los espíritus que nos permita la concordia entre los argentinos”.

La familia del represor Jorge Rafael Videla utilizó un breve espacio en la sección de avisos fúnebres del diario La Nación para “agradecer” la “inmensa cantidad de expresiones de solidaridad y condolencias” que aseguran haber recibido por la muerte del genocida sucedida hace una semana, y pidieron “una oración por la pacificación” del país, en clara sintonía con la línea ideológica del homenajeado. Las escasas cuatro líneas, que en nada refieren al represor exclusivamente, se convirtieron en la primera reacción pública del círculo íntimo desde su fallecimiento. Nada aún difundieron acerca del destino de los restos de Videla.

El aviso lleva la firma de la esposa, hijos, nietos y bisnietos de Videla, quien ostentó el poder durante los primeros años de la última y más sangrienta dictadura cívico-militar argentina.

“Agradecemos la inmensa cantidad de expresiones de solidaridad y condolencias que hemos recibido de tanta gente, en su mayoría no allegada a nosotros”, remarcaron en el breve mensaje fúnebre publicado ayer en La Nación. Nada apuntaron acerca del genocida fallecido, quien en cambio recibió una pequeña cuota de elogios el día después de su muerte en el mismo diario y la misma sección. El sábado, una veintena de anuncios despidieron al dictador. Algunos pocos lo llamaron “querido compatriota” que “comandó la guerra revolucionaria” y que falleció “injustamente privado de su libertad”.

“Hacemos votos y pedimos una oración por la pacificación de los espíritus que nos permita la concordia entre los argentinos”, puntualizaron los Videla en el mensaje, que no da ninguna información acerca de si los restos del represor fueron o no enterrados aún y en dónde.

La familia de Videla retiró el jueves de la morgue judicial de Buenos Aires el cuerpo del genocida, que permanecía allí desde el viernes de la semana pasada, cuando falleció en una celda del penal de Marcos Paz, donde purgaba la condena por delitos de lesa humanidad. Había sido condenado en el Juicio a las Juntas por su responsabilidad en el asesinato de presos políticos en Córdoba y por el plan sistemático de apropiación de niños durante la última dictadura. La autopsia del cuerpo reveló que murió de un paro cardíaco derivado de las lesiones provocadas por una caída ocurrida el domingo anterior a su fallecimiento.

El aviso fúnebre que salió ayer.

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El dictador Jorge Rafael Videla murió la semana pasada en la cárcel.
Imagen: DyN
 
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