EL PAíS › LA EX MUJER DE NISMAN LO RECLAMó A TRAVéS DE LA DEFENSORíA OFICIAL

Un pedido de veedor a la CIDH

La ex mujer de Nisman cobró ayer protagonismo en el Congreso y en la causa. También impulsó para hoy una nueva inspección ocular y toma de muestras en el departamento de la torre Le Parc donde murió su ex marido.

 Por Irina Hauser

Sandra Arroyo Salgado, jueza de San Isidro y ex esposa de Alberto Nisman, se ubicó en un papel protagónico y no es sólo por su exposición en el Congreso. A pedido suyo –en nombre de sus hijas– la Defensoría General de la Nación enviará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una solicitud para que designe a un veedor que haga un seguimiento de la investigación sobre la muerte del fiscal. Su requerimiento se basa en su papel en el caso AMIA, que hace más de una década tuvo trámite en el organismo internacional. Hoy, también por impulso de la querella de las hijas y la madre del fiscal fallecido, Sara Garfunkel, se hará una nueva inspección ocular en el departamento donde vivía en el piso 13 de las torres Le Parc, en Puerto Madero. Será en presencia de los peritos de parte y personal de la Fiscalía de Viviana Fein, en un procedimiento donde se recogerán rastros para su posterior análisis y se buscará un análisis conjunto de los datos de la autopsia con el lugar y la escena de la muerte.

La autopsia realizada sobre el cuerpo de Nisman hasta ahora reveló datos que descartan la intervención de terceras personas en su muerte. Pero los peritos designados por la querella de la familia, que la semana pasada recibieron fotos y videos del procedimiento, plantean que no se deben analizar los datos de manera aislada. Uno de los especialistas, Osvaldo Raffo, fue gráfico al señalar la idea de que “autopsia y escena” no se pueden interpretar por separado. Por el momento la mayor parte de las pruebas científicas apuntan a que Nisman se habría disparado a sí mismo con una pistola Bersa calibre 22 que pertenecía al informático Diego Lagomarsino. En el baño donde apareció sin vida, en su ropa y en el arma sólo se halló ADN del fiscal y no tenía signos en su cuerpo de haber ejercido algún tipo de resistencia física. El disparo fue arriba de la oreja, ligeramente ascendente, a menos de un centímetro de distancia. A la vez dos estudios de barrido electrónico dieron negativo, al no hallar pólvora en las manos, lo que no es considerado concluyente. El 18 de febrero estarán las conclusiones del estudio toxicológico para saber si Nisman había ingerido alguna sustancia que pudiera afectarlo. Los peritos de parte, que junto con Raffo son Julio Ravioli y Daniel Salcedo (y a quienes se sumará el psiquiatra Ricardo Risso), harán un dictamen. Es posible que también se haga una “autopsia psicológica” para obtener datos personales que ayuden a comprender las causas de la muerte.

La inspección ocular que se hará hoy en el departamento apunta a hacer el análisis integral con la autopsia, revisar el procedimiento que ya se hizo, observar las características del lugar y todos los elementos y recoger muestras nuevas. El juzgado de Fabiana Palmaghini dispuso que “todos los especialistas pretendidos por las partes –acompañados de quienes los asistan– examinen los distintos ambientes a efectos de proceder al levantamiento de rastros de dicho lugar para su posterior análisis”. El procedimiento será supervisado por el jefe de Homicidios de la Policía Federal.

El pedido de un veedor de la CIDH motorizado por Arroyo Salgado fue mencionado por ella incluso ayer en el Senado. Mostraba la intención de que se someta todo a revisión, cuidándose de no parecer proclive a ninguna hipótesis, ni suicidio ni homicidio. La Defensoría General será la encargada de canalizar su petición ante el organismo internacional, según pudo confirmar este diario. Las hijas de Nisman y su madre tienen ahora la representación, como querellantes, del defensor oficial Germán Carlevaro. La jueza se basaría –según allegados a la causa– en vincular la muerte de Nisman con su función de fiscal en la causa AMIA, y en que el organismo suele recibir pedido de veedores cuya función de “observar si se cumplimenta la regularidad procesal”.

Funcionarios relacionados con el trámite de la denuncia internacional que hizo Memoria Activa, contra el Estado argentino en 1999 por privación de justicia, explicaron a Página/12 que los veedores suelen solicitarse ante denuncias y peticiones ya iniciadas. En el caso AMIA, la única peticionaria fue Memoria Activa. La Comisión mandó un veedor al juicio oral: fue a pedido del Estado y en acuerdo con las víctimas. El tribunal oral anuló la causa donde se había acusado a policías bonaerenses en base a un armado y el pago de 400 mil dólares a Carlos Telleldín. Fue inevitable la investigación del encubrimiento. La intervención de la CIDH terminó con un informe que declaraba la responsabilidad internacional del Estado argentino (reconocida por un decreto de Néstor Kirchner) y le daba la razón a Memoria Activa en su denuncia por la falta de prevención, investigación y esclarecimiento.

Entre cuestiones pendientes, Fein anunció que son inminentes “los peritajes sobre los equipos informáticos y de telefonía” con “puntos de pericia” de las partes. Permitirá conocer los mensajes, mails y otras comunicaciones que tuvo Nisman en las semanas anteriores a su muerte, cuatro días después de presentar una denuncia por encubrimiento en la causa AMIA contra Cristina Kirchner, el canciller y otras personas.

La Fiscalía también dijo que terminó el análisis de las cámaras de Autopistas del Sol y Autopista Illia, para corroborar el relato de Lagomarsino, quien dijo que el día previo a la muerte de Nisman fue dos veces a su departamento, la segunda para llevarle el arma que le habría pedido prestada. El técnico dijo que volvió a su casa, algo que al parecer se habría corroborado con las filmaciones, y que estaba en duda porque su salida no fue registrada en el edificio. La fiscal aclaró también que las muestras de ADN que se le tomarán a Lagomarsino sólo serán cotejadas con el material genético hallado en una taza de café en la pileta de la cocina.

Sigue el enigma de cuándo y cómo será la declaración del ex jefe de operaciones de la Secretaría de Inteligencia Antonio Stiuso. Su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, intentó matizar el misterio. “Supongo que Stiuso va a declarar acá. Hablará la semana que viene. Está dispuesto a declarar”, dijo, pero le restó relevancia su testimonio. “La declaración de Stiuso –señaló– no la veo fundamental.” El ex agente fue citado porque Nisman llamó reiteradas veces a un celular a su nombre, según informó la Fiscalía, en los días previos a su muerte. El día anterior habría una llamada de más de diez minutos. El vínculo entre ambos era conocido.

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El personal de la fiscalía de Viviana Fein volverá hoy a tomar muestras en el departamento de Nisman.
Imagen: DyN
 
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