EL PAíS › LA MISIóN DEL FONDO SE REUNIó CON DIRECTIVOS DE LA UIA

Cita con industriales

Los seis enviados sólo se limitaron a escuchar de los popes industriales su diagnóstico y pareceres respecto de la evolución económica y sus expectativas sobre las medidas del gobierno.

 Por Cristian Carrillo

La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezada por Roberto Cardarelli se reunió ayer con directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA) para escuchar de primera mano las expectativas del establishment fabril. Los seis enviados del Fondo sólo se limitaron a escuchar de los popes industriales su diagnóstico y pareceres respecto a la evolución económica y sus expectativas sobre el impacto de las medidas que adoptó el gobierno nacional. Los industriales plantearon la necesidad de que comiencen a cristalizarse las inversiones que había prometido Mauricio Macri, que se apliquen políticas que protejan a los sectores sensibles durante la transición hacia una economía más competitiva, menor presión fiscal y mayor productividad. “También expusimos que deben bajarse los costos no salariales y un mejor balance económico, menos focalizado en el consumo”, detalló a Página/12 el vicepresidente primero de la UIA, Daniel Funes de Rioja.

La reunión fue solicitada por el organismo multilateral de crédito y la convocatoria y armado de agenda fue transmitida a la entidad por la Jefatura de Gabinete de Ministros. Desde la cartera que conduce Marcos Peña se comunicaron con el presidente de la UIA y gerente de Arcor, Adrián Kaufmann Brea, para agendar el encuentro. Kaufmann trasladó el convite a su vice Funes de Rioja. Lo Acompañaron el presidente del departamento de Comercio y Negociaciones Internacionales, Alfredo Chiaradía; el economista jefe del Centro de Estudio de la entidad, Diego Coatz, y el economista coordinador, Pablo Dragún.

La reunión comenzó a las 15 y se extendió por poco más de una hora. “Me parece muy positivo que el FMI quieran hablar con el sector industrial. Las preguntas que nos hicieron fueron concretamente sobre evolución industrial y expectativas sobre producción, empleo y medidas gubernamentales”, relató Funes de Rioja a Página/12. La reunión generó mucha expectativa en el ala más conservadora de la institución empresaria, mientras que el sector que representa a la pequeña y mediana industria tiene sus reparos. No obstante, el encuentro fue con un grupo bien selecto y acotado a unas pocas voces.

“Nos preguntaron cuáles eran las cuestiones que había que enfocar, según nuestro entender, para mejorar”, dijo el representante legal de la entidad y titular de la Copal. Teniendo en cuenta los interlocutores, la respuesta estuvo en sintonía con el diagnóstico del macrismo. Se indicó que se viene de un proceso de cuatro años y medio de contracción de la industria y que la UIA prevé para 2017 que la economía va a crecer en un rango de entre 1,5 y 3,5 por ciento. “Sostuvimos la necesidad de que los organismos de crédito, como el FMI, entiendan que el crecimiento tiene que ser con industria fuerte”, explicó.

Los técnicos del Fondo no hicieron cuestionamientos ni diagnósticos. “Era la primera vez que venían. No hubiese sido ubicado”, sostuvo Funes de Rioja. Pese a que no hubo una evaluación sobre el pasado ni el presente argentino, los industriales quisieron sumar un voto de apoyo a la gestión oficial del Indec y resaltaron que las estimaciones actuales se asemejan más a las que ofrece el las estadísticas propias del Centro de Estudios de la entidad. Como desafíos, le plantearon que debe reducirse la presión fiscal y aumentar la inversión en logística e infraestructura. Según relataron los presentes, se hizo hincapié en que no se busca una baja salarial y que la productividad no debe afectar el poder adquisitivo de los trabajadores.

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Funes de Rioja y Chiaradia (de espaldas) observan a Cardarelli, el enviado del FMI.
Imagen: DyN
 
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