EL PAIS › LA INTERNA DEL PERONISMO RIOJANO, AL ROJO VIVO

Menem denuncia otro fraude

El ex presidente se queja porque dice que el congreso del partido permitió que hubiera varias listas del PJ en la general y eso le quita chances, como en las elecciones de 2003.

 Por Diego Schurman

Carlos Menem abrió el paraguas antes que llueva. Tras conocerse la decisión de la justicia riojana de permitir que haya más de una lista del PJ en las elecciones legislativas de octubre, el ex presidente dijo que en La Rioja se está poniendo en marcha un “fraude” para evitar que se lo consagre senador.
El ex presidente equiparó la maniobra a la puesta en marcha por el duhaldismo en las últimos comicios presidenciales. “Esto es una prolongación del fraude realizado en Lanús en el 2003”, dijo sobre aquella cumbre justicialista que habilitó la competencia entre Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner sin que entre ellos mediara una interna partidaria.
Aquí la bronca no la depositó en el duhaldismo sino en Angel Maza. El gobernador cerró una alianza estratégica con la Casa Rosada y decidió armar una lista propia de legisladores –llamada Primero La Gente– para aislar a Menem. La jugada se completó cuando logró, el último jueves, que el congreso partidario de la provincia hiciera una excepción y habilitara “por única vez” a sus afiliados “a formar un nuevo partido o a integrarse a partidos que hayan formado alianzas”. Esto es, a que no haya internas.
“El que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen, por lo cual es una cuestión de ellos si se quieren ir del partido. Ahí yo no me meto”, arremetió ayer Menem en Rosario Vera Peñaloza, uno de los departamentos del interior riojano que formó parte de su recorrido de campaña.
¿Por qué Maza buscó evitar la interna? Porque debe saber como pocos el manejo de los padrones partidarios. Tiene en claro, sobre todo, que el menemismo si bien ya no es hegemónico tiene preponderancia en el partido. Y evitándolo en una instancia como la interna, donde Menem podría recuperar algo del poder que últimamente le viene siendo esquivo, tiene chances ciertas de derrotarlo.
Hasta el radicalismo se metió sin querer en la pelea. Claro que con una visión conspirativa: aseguró que todo es una estratagema para que el PJ se quede con las tres bancas de senadores. O sea, las dos por la mayoría y una por la minoría que disputa la provincia. Sin decirlo, el delegado del Comité Nacional de la UCR, Ramón Brizuela y Doria, no hizo otra cosa que reconocer que su partido quedará detrás de Menem y Maza.
Para ojos ajenos, es extraña tierra la riojana. Al menos en lo que se entiende por lealtades y traiciones. Maza llegó a la gobernación de la mano de Menem. Pero en la necesidad de obtener fondos frescos y posicionar su gestión, no dudó en aceptar un ofrecimiento del kirchnerismo para intentar que el ex presidente trastabille en su propio territorio.
Una de las consecuencias de ese pacto fue la eyección de Alejandra Oviedo del gobierno riojano. La diputada formaba –y forma– parte del comité de campaña de Menem. Maza no podía sostenerla sin ser mirado con desconfianza por Alberto Fernández. El jefe de Gabinete de la Nación es el interlocutor del gobernador en la Rosada.
Los vínculos se han aceitado tanto que hubo dos gestos que los riojanos no pasaron por alto. Uno fue la visita de Aníbal Fernández a la provincia. El ministro del Interior firmó convenios para instalar una oficina de Migraciones. También se pusieron en marcha iniciativas del Ministerio de Desarrollo Social para pequeñas comunidades. Se trata de la cartera que comanda la hermana del presidente, Alicia Kirchner.
Si el ardid de la Casa Rosada dejó desacomodado a Menem, ni hablar de Jorge Yoma. El senador siempre se presentó como el más kirchnerista de los riojanos. Es más: llevó a Kirchner a la provincia, seguro de que tarde o temprano recibiría la devolución del gesto.
Nada de ello ocurrió. Para el Gobierno era mucho más efectivo bombardear el núcleo menemista, buscando la separación de Menem y Maza, algo que finalmente logró, que cerrar filas con Yoma y su Frente con Todos, una opción que a los ojos del oficialismo no garantiza la derrota del ex presidente.Yoma quedó con la sangre en el ojo. Y si hasta ahora venía compitiendo con Maza para demostrar quién era el más leal con Kirchner, a esta altura debe estar replanteándoselo. Sabe que de parte del Gobierno no habrá marcha atrás en su decisión.
Tanto es así que no parece ser ajeno el escenario electoral al futuro del juez de La Rioja Rubén Blanco, a cargo de causas que involucran a funcionarios del gobierno provincial, entre ellas una por jubilaciones truchas. Maza lo tiene en la mira, aunque es su hermana, la diputada y candidata a senadora Ada Maza, la que pide públicamente que se vaya del cargo. No sería extraño que el propio gobierno nacional augure un paso al costado del juez, o al menos que sea el Consejo de la Magistratura el que finalmente lo desplace.
El gobierno provincial, impulsado por la Legislatura, ya hizo una gestión ante el Consejo de la Magistratura para que removiera a Blanco de su cargo por su participación en una litis entre el gobierno provincial y la municipalidad del departamento capital de La Rioja, aunque parece que las razones de fondo son otras.

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Carlos Menem y el gobernador Angel Maza, cuando uno era el jefe político del otro en La Rioja.
 
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