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El bolero de Carrió y López Murphy sonará al fin si hay segunda vuelta

Luego de los frustrados acercamientos para conformar una alianza, López Murphy adelantó ayer que trabajará para la candidata de la Coalición Cívica en caso de que consiga llegar al ballottage.

La campaña electoral encuentra a Elisa Carrió y a Ricardo López Murphy viviendo la historia de un amor que no pudo ser. De aquel flirteo algunas cenizas quedan. Por eso no sorprendió que en su paso por Rosario el Bulldog dijera ayer que si la chaqueña logra ingresar a una segunda vuelta, trabajará por ella.

Su respaldo fue más allá que un apoyo de circunstancias. “Si ella ingresa al ballottage me voy a arremangar para trabajar por ese frente que quisimos hacer antes de la primera vuelta y no se pudo”, afirmó. Las idas y vueltas que rodearon al frustrado acuerdo entre ambos dejaron heridas por ahora disimuladas en la fuerza de la chaqueña. Cuando el entendimiento parecía sellado, Carrió objetó el apoyo de Mauricio Macri a López Murphy.

Lo real es que en ese momento no eran pocos los miembros del ARI que estaban dispuestos a dar un portazo. Algo que la propia Carrió alentó. Por el momento la crisis está dormida aunque tiene fecha de erupción: después de las elecciones.

Desde que se hicieron públicas esas tratativas no fueron pocos los que especularon que López Murphy buscaba una ocasión propicia para archivar su candidatura a Presidente. Ese acuerdo incluía la postulación de López Murphy como diputado nacional encolumnado detrás de Carrió como presidenciable. Sin mucha convicción, luego de darle su apoyo a Carrió ante una eventual segunda vuelta electoral, López Murphy aclaró ayer “que no le harán reconocer una derrota antes de tiempo”.

Carrió no se dio por enterada del apoyo de López Murphy. Las actividades de campaña la llevaron a Bariloche, donde respaldó a sus candidatos locales. La chaqueña insiste en que se ve en el ballottage enfrentando a Cristina Fernández de Kirchner. Ayer repitió su visión. “Hay un cincuenta y cinco por ciento del electorado que no se siente expresado por la candidatura oficialista, sino que prefiere un modelo moral y republicano. Un cincuenta y cinco por ciento que cree que podemos ser civilizados en la Argentina”, dijo al fundamentar su ingreso a una segunda vuelta.

Consecuente con las metáforas bíblicas, Carrió repitió las enseñanzas de David y Goliat para comparar la pelea con la primera dama. Aseguró que “se enfrentan dos estilos de mujeres distintas, dos formas de hacer política, en un marco de enorme avance electoral en el que mucha gente piensa que lo nuestro es posible”.

Luego de hablar de su plataforma electoral, criticó al kirchnerismo por “promover una distribución regresiva del ingreso con inflación, mientras que no ataca la pobreza”. Para defender su iniciativa, subrayó: “nuestra propuesta es muy diferente. Vamos a establecer el salario de la niñez, para que todos los chicos sumen 150 pesos a los ingresos familiares, a los sueldos de sus padres”.

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Ricardo López Murphy y Elisa Carrió armaron una relación con muchas idas y venidas.
 
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