EL PAíS › PARA QUé SIRVEN LOS CANALES Y LO QUE DICE EL INTA

Un peligro cuando no hay supervisión

En la actividad agropecuaria es habitual la construcción de canales, algunos de riego y otros para protegerse de crecidas. Pero esa tarea es supervisada por las autoridades competentes. Cuando se realiza en forma ilegal, en general, provoca daños a productores vecinos o genera desastres como el que está viviendo San Antonio de Areco. El INTA junto con la Secretaría de Agricultura brindan asesoramiento a los productores para la construcción correcta de canales para aumentar, por ejemplo, la eficiencia de riego.

La canalización es una alternativa para favorecer el deslizamiento del agua en el corazón de la pampa bonaerense, una llanura de escasa pendiente natural. El ingeniero agrónomo Roberto Ituburu, y la ingeniera forestal Nidia Hasen, explican en un documento del INTA cómo se construyen y manejan los canales de riesgo. “El canal lleva el agua desde el río o arroyo hasta la chacra. Allí se podrá regar por surcos o por manto. La forma, tamaño y pendiente del canal determinan la cantidad de agua que puede llevar.” Y destacan que para construir un canal se debe tener en cuenta: la capacidad o cantidad de agua que va a conducir; el tipo de suelo, que determinará la inclinación de las paredes del canal en relación con su base (talud); y la pendiente del terreno.

Estas consideraciones cuando son realizados en forma ilegal, sin control, provocan perjuicios económicos a productores más vulnerables, o terminan afectando a una ciudad entera, como San Antonio de Areco. Esta “viveza” de algunos propietarios deriva las aguas de sus campos hacia los caminos vecinales, que así llegan a la zona céntrica inundando las calles. En algunos casos, las autoridades poseen fotos satelitales donde se comprueba la existencia de canales clandestinos, pero en los últimos dos años, con la presión extorsiva de las cámaras patronales de la Mesa de Enlace a las fuerzas políticas, se han relajado los controles y las sanciones.

Esos canales clandestinos originados por los dueños de campos sacan agua directamente del río para regar sus tierras, y como no saben cómo sacarla de sus propiedades, la desvían hacía canales que no soportan tanto caudal y rebasan. También fueron detectados casos donde los productores cierran los canales naturales, provocando que las aguas circulen paralelas al camino o construyen bateas para que el agua escurra hacia zonas pobladas.

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El ministro Julio De Vido sobrevoló ayer la zona afectada.
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