EL PAIS › LAS ABUELAS CON LOS NIETOS

Un festejo íntimo

 Por Victoria Ginzberg

Desde París

Las Abuelas de Plaza de Mayo, los nietos y algunos amigos compartieron ayer por la noche un momento sencillo e íntimo con el que volvieron a festejar el premio que la Unesco le entregó al organismo de derechos humanos. “Es maravilloso lo que hemos vivido. Fue muy fuerte y sentido todo. Dijeron tantas bondades que conviene irse sin decir una palabra, pero esto no vino solo, no vino del espíritu santo”, dijo y agradeció al senador Daniel Filmus, impulsor en la Unesco de la candidatura de Abuelas para este premio, y a Miguel Angel Estrella, embajador ante el organismo internacional. Después, les dio la palabra a los nietos. “Gracias por darme mi identidad, dársela a mis hijos, porque ellos recuperaron su identidad conmigo y mi hija nació con su verdadera identidad. Gracias por cuidarme. Espero que vivan para siempre”, les dijo emocionado Pedro Nadal.

La reunión se hizo en la Casa Argentina en París, en la Cité Universitaire, donde se hospedan estudiantes de posgrado y funciona un centro cultural y ahora están parando los nietos que vinieron a participar de la ceremonia que se hizo ayer en la Unesco. Carlotto los interpeló para que cada uno diga unas palabras sobre su experiencia en París y en su viaje con las mujeres que los buscaron. Ellos aprovecharon para agradecerles.

Horacio Pietragalla destacó que fue muy lindo ver a las Abuelas contentas porque pasaron un año complicado en el que sufrieron ataques: “Ellas siempre van para adelante. Vos no te podés bajonear cuando ves su empuje. Ojalá que el reconocimiento ayude a que algún nieto se acerque”. Manuel Gonçalves destacó que “se trata de un premio colectivo, porque siempre se lo dieron a personas, pero esta vez es a toda una institución y también es un premio a la Argentina como país que fortaleció la democracia como ningún otro e hizo un trabajo como ningún otro en memoria y justicia, sobre todo desde 2003”. “Es un momento histórico, que tal vez lo dimensionemos cuando pasen los años”, agregó.

“Yo formo parte de un grupo de nietos que no queríamos saber nada con las Abuelas, porque nos enseñaron a odiarlas. Ahora me siento orgullosa de ellas y me siento orgullosa de ser mujer y también de ser argentina”, dijo Victoria Montenegro. “A nosotros nos robaron cuando no existían las herramientas genéticas que hay ahora para tener la esperanza de encontrarnos. Pero ellas lo lograron. Les agradezco por vivir en la verdad y por darme una familia”, dijo Leonardo Fossati.

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