PSICOLOGíA › INCUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS DE SALUD MENTAL PORTEñAS

Diez años sin ley

El Colectivo 448 denuncia que la Ley de Salud Mental porteña “no se aplica: por la inacción del Gobierno de la Ciudad, por la resistencia corporativa de sectores profesionales, gremiales y empresariales y por la indiferencia y los prejuicios de la sociedad”.

“Convocamos a una férrea oposición a la política neoliberal del Gobierno de la Ciudad, que avanza en la privatización de la salud mental y el trasvasamiento de los recursos hacia el sector privado”, requirió el Colectivo 448, que reúne a usuarios de servicios de salud mental porteños y a distintas organizaciones profesionales y sociales. Cuando están por cumplirse diez años de la sanción de la Ley 448, de Salud Mental de la Ciudad, sus principios desmanicomializadores “no fueron instrumentados, por la inacción gubernamental, la resistencia corporativa de algunos sectores profesionales, gremiales y empresariales y por la indiferencia y los prejuicios que operan desde la sociedad”.

El Colectivo 448 de Salud Mental –destinado a promover el cumplimiento de la ley que lleva ese número– reúne a organizaciones como el Frente de Artistas del Borda, la radio FM Desate, la revista Topía, Cooperanza, El Estallido, Palabras Necias, Psicólogos en Frente, la Asociación de Profesionales del Hospital Gutiérrez, pacientes y usuarios del sistema de salud mental de la ciudad y diversas y organizaciones sociales.

En su “Manifiesto Abierto”, el Colectivo advierte que “las pautas incluidas en la Constitución de la ciudad de Buenos Aires habían generado una gran expectativa de transformación de un modelo de características asilares-custodiales, que históricamente ha sentenciado a la internación crónica y al trato indigno y alienante a miles de seres humanos”, y observa que “esta indignidad institucional también se proyecta sobre los trabajadores de la salud mental que intervienen en la atención, generando daños a su salud física y psíquica”.

Además, “la perduración de instituciones en las que impera la lógica manicomial no es sólo patrimonio del sector público-estatal, sino que también existe en los sectores privado y de la seguridad social, con el agravante de no ejercerse ningún tipo de control y regulación sobre sus actividades”, denuncia el Manifiesto.

“El 27 de julio de 2000 se sancionó la Ley 448 de Salud Mental, para la implementación de un sistema de atención digno y eficaz, desde el cual llevar a cabo la transformación que el mandato constitucional exige: una ‘desinstitucionalización progresiva’, y enumera ‘lineamientos de transformación sustentados por la ley: implementación de camas de internaciones breves y guardias interdisciplinarias en hospitales generales, casas de medio camino, hospitales de día, emprendimientos sociales y otros dispositivos sustitutivos’”. Pero señala que “habiendo pasado casi diez años, con diferentes gestiones de gobierno, estos lineamentos no fueron instrumentados, por la inacción gubernamental, la resistencia corporativa de algunos sectores profesionales, gremiales y empresariales, así como también por la indiferencia y los prejuicios que operan desde la sociedad”.

Pero “hoy la situación se ha tornado mucho más grave, ya no por el incumplimiento de lo establecido en la Ley 448, sino por la evidente transgresión que ejerce el actual Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los actuales funcionarios intentan la construcción de nuevos efectores y dispositivos que no están contemplados por la ley y que, de llegar a ser emplazados, reforzarán aún más la lógica manicomial. Así, consideramos necesario convocar a una férrea oposición respecto de la política neoliberal del Gobierno de la Ciudad, que avanza en una privatización de la atención de la salud mental a partir del trasvasamiento de los recursos del área públicaestatal hacia el sector privado.

“Desde el Colectivo, sostenemos que la salud mental no es sólo un campo de intervención de profesionales y técnicos, sino que debe involucrar a la comunidad toda, evitando caer en el mero agrupamiento de ‘especialistas’. La participación es también una estrategia para la promoción y la prevención en Salud Mental, en tanto es llevada a cabo por sujetos psíquicos y sociales en permanente construcción; es una práctica que sostiene el lazo social y construye subjetividad. Aspiramos a que ciudadanos, trabajadores, usuarios de los servicios de salud y de salud mental, y formaciones colectivas como asambleas barriales, partidos políticos y organizaciones sociales, se instituyan en parte fundamental de la discusión y la acción política, apuntando al cumplimiento de la ley, la participación ciudadana y al empoderamiento de la comunidad sobre su salud mental”, sostiene el 448.

La última asamblea del Colectivo, efectuada en el Hotel Bauen, contó con representantes de la Comisión de Seguimiento para el Cumplimiento de la Ley 448, de la Legislatura porteña; también recibió la adhesión de la Cátedra Libre de Salud y Derechos Humanos de la Facultad de Medicina. La próxima asamblea se prevé para fines de junio en la Facultad de Psicología de la UBA.

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