SOCIEDAD › MAS VINCULACIONES ENTRE LOS TRES HOMICIDIOS Y LOS NARCOS MEXICANOS

Triple crimen de laboratorio

La policía encontró la camioneta de uno de los detenidos, en la que habrían transportado efedrina desde General Rodríguez a Ingeniero Maschwitz. Forza habría vendido una droguería a la organización de narcos mexicanos.

 Por Pedro Lipcovich

Por primera vez, los investigadores señalan una relación fehaciente entre el triple crimen de General Rodríguez y el laboratorio productor de drogas ilegales allanado en julio en Ingeniero Maschwitz: el asesinado Sebastián Forza le habría vendido a Luis Tarzia –detenido en aquel allanamiento– una droguería, desprovista de instalaciones, a fin de que la utilizaran para importar efedrina. Ayer, por lo demás, se efectuaron allanamientos en busca de dos comerciantes en el ramo droguerías, sospechosos de tráfico ilegal de efedrina con destino al narcotráfico. También se secuestró una camioneta que podría probar el vínculo entre el detenido Manuel Poggi –ex funcionario de General Rodríguez– y el detenido Raúl Ribet, también dueño de una droguería y sospechado de abastecer de efedrina a los mexicanos. A esta altura, el significado del triple crimen puede considerarse esclarecido en los siguientes términos: 1) el principal consumo de drogas ilegales, especialmente en Estados Unidos, tiende a desplazarse, desde la cocaína, a sustancias de producción sintética; la actividad internacional del narcotráfico responde a esa demanda; 2) ya existía en la Argentina (tal como dio a conocer PáginaI12 el 17 de agosto) una red de droguerías dedicadas a negocios ilegales con medicamentos; 3) aquellos narcotraficantes y estos negociantes confluyeron, y la expresión pública de sus encuentros y de-sencuentros no podía sino ser, tarde o temprano, un crimen. Lo demás –como escribió Borges en Emma Zunz– son “circunstancias y uno o dos nombres propios”.

Luis Marcelo Tarzia –argentino, detenido el 17 de julio en Ingeniero Maschwitz, junto con nueve ciudadanos mexicanos– negó ante Federico Faggionatto Márquez –juez federal de Zárate-Campana– haberle comprado una droguería a un testaferro de Sebastián Forza –que apareció muerto, en General Rodríguez, junto a Leopoldo Bina y Damián Ferrón, el 13 de agosto pasado–. Sin embargo, según fuentes de la investigación, en un procedimiento efectuado en una escribanía de la ciudad de Buenos Aires se encontró un recibo a nombre de Tarzia, por una suma de trescientos mil pesos, como pago por la compra de la droguería Megfarm. El sentido de la compra habría sido utilizar esa razón comercial para importar efedrina, materia prima de drogas sintéticas ilegales. Sin embargo, resultó que Megfarm no contaba con habilitación en regla de la Sedronar para esa operación.

Este podría haber sido un motivo para que los compradores se enojaran mucho, pero la hipótesis más citada por los investigadores refiere el triple crimen a un castigo por una denuncia anónima que habría dado lugar al allanamiento de Maschwitz.

Ayer la División Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía Bonaerense allanó el domicilio de Daniel Mancuso, en la calle Leandro N. Alem al 100, de Ramos Mejía: se secuestró allí una agenda, un celular y documentación, pero Mancuso está prófugo. Su captura había sido requerida por el juez Faggiona-tto Márquez cuando, según fuentes de la investigación, “en la farmacia San José de los Corrales –Rivadavia 10.957, barrio de Liniers– se encontró documentación indicativa de que compraba cantidades importantes de efedrina a los hermanos Guillermo y Héctor Salomón”. Estos últimos, propietarios de esa droguería, habían sido detenidos el miércoles.

El mismo organismo policial allanó una casa en Vuelta de Obligado 2789, ciudad de Buenos Aires, pero no logró capturar a Jorge Alberto Ochoa. Este es el dueño de la droguería Masterfarm, situada en Constituyentes 390, de General Pacheco: ese local había sido allanado el 3 de septiembre y los investigadores lo encontraron desmantelado, pero también habrían hallado documentación sobre la venta de 650 kilos de efedrina.

Además, en un allanamiento efectuado en Hurlingham, se secuestró una camioneta Jeep Grand Cherokee gris modelo 2001 perteneciente a Raúl Ribet, detenido en la misma causa, dueño de otra droguería, imputado de desviar efedrina ilegalmente. Las características del vehículo coinciden con las de una camioneta que, según testigos, visitaba el galpón de General Rodríguez alquilado por Manuel Po-ggi. Este último, que era director de Desarrollo Industrial de la Municipalidad de General Rodríguez, también está preso, acusado de utilizar ese local para almacenar efedrina en tambores.

La presunción de que el triple crimen de General Rodríguez y el laboratorio de Maschwitz estén relacionados conduciría a que la causa por los asesinatos pase a la Justicia federal, unificándose con la que lleva Faggionatto Márquez. Hasta ahora, la investigación de los crímenes fue llevada por la fiscal Ana María Yacobucci, quien solicitó el traslado de la causa a la Fiscalía Nº13 de Mercedes, con jurisdicción sobre General Rodríguez: ayer el juez porteño Rodrigo Pagano Mata aceptó ese traslado. El abogado de las viudas de los tres asesinados, Miguel Angel Pierri, solicitará el lunes que la causa pase al juzgado de Faggionatto Márquez.

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Camiones de traslado de imputados llegan al Juzgado Federal de Campana.
Imagen: Télam
 
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