SOCIEDAD › UN GRUPO DE SOFTWARE LIBRE ENSEñA COMO CONECTARSE SIN INTERNET

Cuando la red es libre de redes

En Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Córdoba ya funcionan redes informáticas de conexión libre. Se conecta con WiFi con redes que no requieren licencia. El grupo se denomina BuenosAiresLibre y en sus páginas enseña a fabricar una antena.

En la ciudad de Buenos Aires y alrededores, en Rosario, Córdoba y Mendoza, grupos locales del movimiento de Software Libre (una iniciativa global que busca que el conocimiento esté al servicio de las necesidades de la sociedad, por fuera de las restricciones que quieran ponerle los intereses privados) están tratando de armar “redes libres” de propiedad comunitaria. No proveen Internet, puesto que el principal objetivo es lograr que la interconexión deje de depender exclusivamente de las compañías. Se estima que en Buenos Aires y el conurbano bonaerense el proyecto ya cuenta con más de 500 nodos que transmiten y comparten información a alta velocidad.

“Nosotros no proveemos Internet, sino que buscamos crear una alternativa administrada por los propios usuarios, generar un medio independiente para ofrecer contenidos con fines sociales, o un medio de comunicación alternativo ante catástrofes”, explicó a Página/12 Osiris Gómez, de BuenosAiresLibre, quien también es socio fundador de la cooperativa de Software Libre Gcoop (www.gcoop.com.ar).

Videos, DVD, discos, películas, programas, juegos y todo tipo de contenidos circulan gratis a una velocidad que va de uno a diez megas, superior a lo que ofrecen hoy los proveedores de Internet. Circulan mediante antenas WiFi, cuyo rango varía entre uno y siete kilómetros. Se transmiten en un circuito comunitario e independiente de usuarios, y seguro de los defensores del copyright.

Los usuarios conectan sus PC a través de la red inalámbrica WiFi (u 802.11). Estas redes no requieren licencias de los entes regulatorios (es decir, cualquiera puede armar una red inalámbrica sin solicitar permisos ni pagar concesiones).

Por lo pronto, la red cuenta con un buscador Magoo (serveropen. com.ar:8070/search.cgi), diseñado por programadores de SF de BuenosAiresLibre (BAL), la red porteña del movimiento vernáculo. Además, cuenta con la enciclopedia virtual Wikipedia, páginas para subir fotos (flogs), un chat, juegos y playlists (listas de temas) online, una radio y telefonía IP (llamadas a través de Internet).

Para acceder a la red es necesario tener una PC con una placa Ethernet inalámbrica e instalar una antena WiFi. Además, es necesario utilizar el sistema operativo libre GNU-Linux Obelisco, que permite configurar las computadoras y el router inalámbrico. “El único costo es la compra de las antenas, por eso, realizamos talleres donde enseñamos a armar antenas caseras hasta con latas de leche”, contó Gómez, Se puede acceder a la red, también, con teléfonos celulares con WiFi o una palm. Los activistas de Buenos AiresLibre organizan talleres para enseñar a armar antenas caseras “con latas de leche en polvo, pinturas o el tubo metálico de las papas fritas...”, explicó Gómez. Y con otros pocos elementos más (y baratos), se puede armar una antena en unos 30 minutos y con un alcance de hasta 500 metros de distancia.

“La red es totalmente descentralizada y horizontal, por eso el crecimiento depende de los usuarios”, señaló Gómez. Marcelo Fernández, de BAL, afirmó en diálogo con este diario que “el objetivo es formar una red de datos libre y comunitaria. Esto significa que nos preocuparemos del armado de una estructura de red de datos, más allá de su utilización práctica y los servicios que se puedan ofrecer sobre ella”. La red es abierta y quienes deseen sumarse pueden entrar al sitio web redeslibres.org.

A mediados de 2001, Matt Westervelt y Steve Briggs, dos jóvenes ingenieros, crearon con 500 dólares la primera red comunitaria en Seattle, Estados Unidos. En menos de seis meses, la iniciativa se expandió por varios barrios de la cuna del grunge. Al mismo tiempo, el proyecto se replicó en otras ciudades estadounidenses y europeas.

El movimiento tiene éxito en Atenas, Grecia, y en los pueblos de Cataluña, España. Además, hay movimientos similares en Madrid, Zaragoza, París, Berlín y Nueva York, entre otras urbes. Mientras en la región, grupos de SL están armando redes libres en ciudades de Chile, Paraguay, Perú, Colombia, México y Uruguay.

En la Argentina, el proyecto para armar una red libre también comenzó en 2002. El primer nodo comenzó a transmitir y recibir información en la ciudad de Mendoza. Desde 2006 la red funciona en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. “Es una red independiente que los propios usuarios mantienen y son ellos también quienes ayudan a solucionar los problemas que surgen y contribuyen a su fortalecimiento y crecimiento”, remarcó Fernández.

En ambas márgenes del Río de la Plata, programadores de Bue nosAiresLibre junto a sus pares de Montevideo trabajan para crear una red que conecte a usuarios de ambos lados del río. “En Quilmes tenemos planteado montar una antena de este lado para unir ambas redes”, precisó Fernández. Mientras tanto, los activistas vernáculos del SL buscan consolidar la red local como una alternativa, independiente y gratuita a Internet.

Informe: Esteban Vera

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BuenosAiresLibre levanta antenas en diferentes barrios porteños.
 
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