SOCIEDAD › EL CONCURSO A LA “MEJOR” COLA FUE SUSPENDIDO PORQUE DESATó POLéMICA

En Madryn fue Bikini Close

 Por Mariana Carbajal

En la ciudad chubutense de Puerto Madryn, el Inadi promovió una fuerte movida contra un Bikini Open que desde hace seis años realiza una radio local en un balneario costero por considerarlo que “expone al cuerpo femenino como objeto consumible”, “fomenta una sexualidad masculina basada en la dominación” y “contribuye a que se perpetúe la violencia contra las mujeres”. A la batalla contra el concurso –donde desfilan chicas en tanga, se las evalúa por la turgencia de sus glúteos y se elige la “mejor” cola–, se sumaron organismos provinciales de protección de los derechos de la niñez y de las mujeres, además de organizaciones de la sociedad civil. El debate se instaló en la comunidad, los medios y las redes sociales. Y ofuscó enormemente al organizador del certamen, el periodista y locutor de la Radio Total FM 90.1 de Puerto Madryn, Marcelo Pérez Medel, quien llegó a tildar frente al micrófono a las funcionarias de la oficina local del Inadi como “incogibles”. Y para defenderse de los cuestionamientos al Bikini Open alegó: “Será que la gente del Inadi no tiene cuerpos consumibles” (...) “eso es envidia” (...) “deben ser unas gordas detrás de un escritorio que no tienen otra cosa que hacer”. La polémica fue tan fuerte en las últimas semanas en Madryn, que por el momento se desconoce si el concurso finalmente se realizó en un espacio privado o directamente fue suspendido.

Alejandra Tolosa, delegada en la oficina de Puerto Madryn del Inadi, fue la impulsora de la movida. A través de una extensa nota, dirigida al organizador y también al Grupo La Jornada, editor del diario La Jornada, auspiciante en años anteriores del certamen, fundamentó la posición del organismo contra el concurso en el que se evalúa a las participantes por las características de sus nalgas y consideró que se trata de un evento “discriminatorio” y “sexista”. Puerto Madryn no es la única localidad balnearia en la que se lleva adelante este tipo de concursos. También en Mar del Plata es tradicional la organización de certámenes similares.

“En el entendimiento de que la violencia, en sus múltiples formas, constituye una violación de los derechos humanos y que merece como tal el compromiso responsable del Estado, hacemos llegar esta nota a la empresa organizadora, a la auspiciante y a las autoridades correspondientes solicitando se tomen las medidas pertinentes para erradicar de una vez la violencia de género en los medios y en actos públicos disfrazados de entretenimiento”, finalizaba la carta, que se difundió por los medios locales, a la que adhirieron además la Dirección Provincial de Género y Equidad de la provincia de Chubut, el Consejo Provincial de la Niñez, Adolescencia y Familia, el Comité de América latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem), la Agrupación Chubut-Diversx, la Casa de la Mujer Puerto Madryn, la Fundación Madre Luna y el Foro Interinstitucional contra la Violencia de Género. La difusión del repudio hacia el certamen despertó el debate en los medios, en redes sociales y se propagó en la comunidad. “Consideramos que es indispensable realizar una mirada crítica de los procesos de violencia naturalizados en la historia, al mismo tiempo que la generación de nuevos modos de vinculación social”, explicó a Página/12 Tolosa. “Este concurso expone el cuerpo femenino como objeto consumible, fomenta una sexualidad masculina basada en la dominación y en la violencia simbólica naturalizando al mismo tiempo prácticas referidas al consumo de los cuerpos de niñas, adolescentes y mujeres adultas, contribuyendo al incremento real de la violencia sexual contra éstas. La utilización de mujeres y niñas como objetos sexuales las denigra y contribuye a que se perpetúe la violencia contra las mujeres, obstaculizando de este modo el camino hacia el pleno reconocimiento de la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y varones”, señalaba la carta.

Entre los argumentos que se esgrimieron para defender el concurso se dijo que las participantes concursan en forma voluntaria, que es un evento familiar, que el Inadi debería ocuparse de cosas más importantes e incluso que el evento era importante como atracción turística. Pero la Secretaría de Turismo de Madryn negó que fuera así. Página/12 intentó consultar a Pérez Medel, organizador del concurso, pero no respondió a los llamados.

“Las mujeres hoy estamos mucho más protegidas, sobre todo a partir de la sanción de la Ley Nacional 24.685 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, que se refieren a violencia simbólica y violencia mediática. Y también con la Ley Nacional 26.552 de Servicios de Comunicación Audiovisual. Hoy estamos protegidas no sólo de la violencia física y en el ámbito doméstico, sino también respecto de la violencia económica, psicológica, simbólica, y también aquella que ocurre hacia las mujeres en el espacio público, el ámbito laboral y también el mediático”, explicó Tolosa. Aunque en años anteriores el Inadi también repudió el concurso con cartas a los organizadores y auspiciantes, nunca antes el debate había logrado instalarse, destacó Tolosa. Por el momento, en Madryn se desconoce si se hizo o se hará el Bikini Open. O si finalmente el concurso, frente a la ola de repudios, quedó archivado.

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La foto corresponde al mismo concurso de Puerto Madryn pero del año 2010. Este año no se realizó.
 
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