SOCIEDAD

Si quiere viajar cómodo en tren, tómese su tiempo para esperarlo

Por cumplir con la orden de que no se viaje en el estribo, en la línea San Martín hubo demoras de más de una hora. Kirchner amenazó con rescindir el contrato. Habrá brigadas especiales.

La orden partió el lunes de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte: nadie podía viajar en el estribo en la línea San Martín de trenes, donde ese día se había producido el último de una serie de accidentes. La medida fue cumplida ayer por la empresa Metropolitano, pero su acatamiento terminó en caos: cientos de pasajeros se quedaron a la mañana sin viajar en las distintas estaciones y las partidas llegaron a registrar demoras de más de una hora. La empresa culpó a los usuarios por la “cultura de viajar colgados”. Al mediodía, el Gobierno intimó a la empresa a regularizar el servicio y habló de multas y rescisión del contrato. Y por la tarde, las frecuencias se fueron normalizando. De todos modos, en una recorrida por la estación Retiro, los pasajeros solo describían el servicio como “pésimo” o “muy malo”. Y aseguraban que la mejora será “efímera”.
El lunes a la noche la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) intimó a Metropolitano a que en 72 horas cumpla con la frecuencia del servicio y prohibió que se viajara en los estribos. Ayer a la mañana, las estaciones eran pura confusión y malestar: los trenes tenían demoras, los pasajeros trataban de viajar como podían, incluido en los prohibidos estribos. La empresa culpaba a sus clientes: “La gente tiene que cambiar la costumbre de viajar en los estribos. Eso retrasa la salida de las formaciones”, recriminó el gerente de Relaciones Institucionales, Fernando Jantus, que resaltaba: “Ningún tren se movió con gente colgada”.
La noticia de las protestas y el caos en la línea llegó a la Casa Rosada. El vocero presidencial, Miguel Núñez, advirtió entonces que “se tomarán las medidas correspondientes, desde multas hasta la rescisión de los contratos”. La advertencia estaba dirigida a Metropolitano, que va de Retiro a Pilar y a José C. Paz, la misma que una semana atrás se vio beneficiada por una compra de 15 locomotoras que hizo el Gobierno para reforzar la dotación de la empresa.
Finalmente, después del mediodía, el servicio comenzó a funcionar cada diez minutos –la frecuencia que debe cumplir por contrato– y los pasajeros ya no debieron colgarse para llegar a destino. En la estación Retiro, una voz de locutora de FM no paraba de repetir: “No corra riesgos innecesarios, respete las normas ferroviarias. Está prohibido viajar en los estribos, subir o bajar del tren en movimiento y cruzar las vías”.
Pero quienes pasaban ayer al anochecer por la terminal no paraban de protestar. “Que se vayan estos ladrones, es lo mejor que puede pasar, hace años que viajamos peor que animales”, aseguró con bronca Gustavo Sosa, un empleado administrativo que volvía a su casa, en Pilar. Marcela Arcuri, una empleada doméstica que volvía a José C. Paz, resaltó su asombro: “Nunca viajé tan bien, parece un sueño. Pero la semana que viene, cuando ya no esté la televisión, todo va a volver a ser como fue siempre, un desastre”.
En el acceso a los andenes estaban los clásicos guardas “pide-boletos”, que tratan de evitar colados. Ayer tenían una nueva función: cuando el silbato de la locomotora anunciaba su salida, los jóvenes franqueaban el pase a toda persona, con o sin boleto, para evitar la común corrida y ascenso al tren en movimiento. Cuando la formación abandonaba la estación, se volvía a abrir el paso hacia al andén. A medida que anochecía, cada vez era más gente la que quedaba en esa suerte de corral humano. “Dejame pasar, yuta frustrado. No ves que todavía el tren no sale y el próximo tarda media hora”, gritó un joven furioso que recordaba el servicio de la mañana: “Llegué al laburo una hora tarde por culpa de ustedes, perdí el presentismo y ahora también voy a llegar tarde a casa”.
El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, resaltó que “la orden es que las formaciones no salgan cuando la gente esté fuera del habitáculo” y consideró que, para que la norma se cumpla, “es necesario un cambio de cultura” de los usuarios. Por su parte, el defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, reclamó al Gobierno que rescinda la concesión del ex ferrocarril San Martín. “Hace bastante tiempo que el Estado está encondiciones de rescindir las concesiones de la empresa Metropolitano, pues estamos ante una concesión cuya ejecución está llena de incumplimientos desde hace ya varios años”, recordó Mondino.

Compartir: 

Twitter

La orden de la CNRT se cumplió a rajatabla, pero los pasajeros debieron armarse de paciencia.
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.