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Lunes, 22 de octubre de 2012

FúTBOL › BOCA SUMó SU CUARTO PARTIDO CONSECUTIVO SIN TRIUNFOS AL IGUALAR CON ESTUDIANTES

Poco para disfrutar, poco para sumar

Balance sin atractivos a una semana del Superclásico. Sólo el ingreso de Acosta permitió levantar discretamente el nivel.

El empate puede ser consuelo, pensando en que perdió River, eterno y próximo rival, y que el líder Newell’s y su escolta Racing también igualaron; o puede saber a poco, sopesando tanto el peso específico del resultado (otro empate como local, como dos fechas atrás ante los sanjuaninos de San Martín) como el rendimiento futbolístico, con distintos experimentos durante el partido contra Estudiantes que no dieron frutos, pese a que el nivel levantó sobre el final.

El empate no puede ser consuelo porque Boca sumó su cuarto partido consecutivo sin triunfos (derrotas ante Lanús y Belgrano como visitante, las dos últimas igualdades en la Bombonera), aunque quizá la semana que viene, en el Monumental, un reparto de puntos pueda tener otro gusto. ¿Puede Boca aspirar a otra cosa? El cierre del partido de anoche pareció sugerir la afirmativa...

Contra Estudiantes probó distintas variantes para generar fútbol sin que le dieran brillo aparente. En el primer tiempo, el técnico Falcioni se la jugó con Paredes como enganche, asistido desde atrás por Sánchez Miño. El pibe adorador de Riquelme hizo agua como la noche lluviosa. El entrenador hizo su primera movida en el vestuario, dejándolo al enganche y metiendo a Colazo en una extraña posición de lateral, para que Sánchez Miño pasara el medio a manejar más la pelota, parando al equipo con cuatro volantes definidos. La línea media de Estudiantes se las ingenió para restarles espacios. En el primer tiempo, entre la tarea de Jara, Braña, Iberbia y Martínez complicando el armado de Boca, y las explosiones de Carrillo y Núñez por los laterales, el equipo de La Plata había dejado una mejor imagen.

La chapa de Boca recién cambió cuando Acosta pisó la cancha. Primero por el medio, luego por la derecha, el volante refrescó las ideas del equipo, tocó con Fernández y con Erviti, y produjo la sensación de que, en los últimos diez minutos, Boca fue más. Ya no estaba Viatri, y Silva nunca tuvo una situación clara para desnivelar, aunque lo de Acosta terminó siendo esperanzador.

En esos diez minutos, Boca pudo ganarlo cuando Shunke estrelló en un palo de su propio arco un rechazo, cuando Schiavi y luego Silva apuraron tras sendos corners, cuando Sánchez Miño sacó un remate esquinado que se fue por poco. A esa altura, el empate no parecía consuelo. Pero la victoria no hubiera sido justa.


Estadio: Boca.

Arbitro: Diego Ceballos.

Cambios: 46m, Colazo (5) por Paredes (B); 63m, Zapata (E) por Núñez; 65m, Acosta (B) por Viatri; 72m, Gelabert (E) por Fernández; 90m, Auzqui (E) por Carrillo.

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Silva la mata con el pecho ante la marca de Ré. No le dejaron muchas chances.
Imagen: Télam
 
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