SANTA FE › ARRESTO DOMICILIARIO PARA EL JERARCA ROLON

Tuvieron que pasar 30 años

El militar quedó preso en los Tribunales Federales pero sólo
por algunas horas: sus 81 años le permitirán cumplir la
detención domiciliaria en su casa de la costanera santafesina.

 Por Juan Carlos Tizziani

Desde Santa Fe

El juez federal Reinaldo Rodríguez indagó ayer al ex jefe de Inteligencia del II Cuerpo de Ejército y ex jefe del Area 212, coronel Juan Orlando Rolón, por los crímenes del terrorismo de estado. Tuvieron que pasar 30 años para que el máximo jerarca de la dictadura en Santa Fe rindiera cuentas ante la justicia. Rolón se amparó en el derecho a no declarar, pero presentó un descargo por escrito de los delitos que le imputó el magistrado: torturas, privación ilegítima de la libertad y asociación ilícita, entre otros. Después de la audiencia, el militar quedó preso en los Tribunales Federales pero sólo por algunas horas: sus 81 años le permitirán cumplir la detención domiciliaria en su casa: un chalet del barrio Villa Setúbal, a dos cuadras de la laguna y de la costanera santafesina, donde -no hace mucho- la organización Hijos lo escrachó y plantó en la vereda 70 cruces de madera, una por cada desaparecido en Santa Fe. El juez Rodríguez había llamado a indagatoria a Rolón en abril del año pasado, pero los planteos de la defensa demoraron la audiencia hasta ayer. La cita era a las 10. Pero, Rolón llegó 45 minutos después con una puesta en escena: a bordo de una ambulancia del Ejército, y acompañado por una enfermera, su esposa y un hijo. Subió los pocos escalones del Juzgado en una silla de ruedas, mientras la policía lo protegía de insultos y escupitajos. "¡Asesino! ¡Asesino!", le gritó un grupo de manifestantes enfurecidos. No eran más de cinco. "¡Asesino! ¡Genocida! ¡Vos mataste a mi viejo!", le reclamó el hijo de un soldado desaparecido en 1977, Roberto Daniel Suárez. Los escupitajos llovían. Rolón seguía impávido. Hasta que su hijo encaró al hijo de Suárez y lo golpeó con una carpeta, desde atrás. El chico no reaccionó ante el carpetazo.

La señora de Rolón se sumó a la defensa de su marido: "¡Los asesinos son ustedes!", gritó desde el hall. Y encaró a otra mujer que estaba en la puerta: "¡Andá a lavar los platos!", le recomendó.

-¡Vos lavaste mis platos! -le retrucó Alba Sánchez. La ironía se explica: Alba y su esposo, Daniel García, fueron secuestrados en diciembre de 1977, por un grupo de tareas que saqueó su casa y se llevó como botín de guerra una vajilla de 300 piezas que habían heredado de sus abuelos. Solo salvaron una tetera que aún conservan. Los García estuvieron en un centro clandestino en San José del Rincón hasta mayo de 1978, donde sufrieron torturas y denunciaron haber visto a Rolón. Hoy, son querellantes en la causa.

En el memorando que presentó ante el juez, el acusado alegó en su defensa que no avala el proceso civil y pretende ser juzgado por un Tribunal Militar. En los últimos meses, Rolón argumentó problemas de salud que lo llevaron a permanecer internado en Buenos Aires. Pero ayer, el doctor Rodríguez dijo que lo había visto "bien".

-Pero llegó acompañado por una enfermera.

-Si, tomé todos los recaudos porque tiene una dolencia cardiológico importante, pero se mostró espontáneo y bien -explicó el juez.

-¿Cuáles son los cargos que le imputa? -preguntó Rosario/12.

-La imputación que se le ha hecho se vincula con torturas, privación ilegítima de la libertad y asociación ilícita.

-¿Habrá otras indagatorias en los próximos días?

-Probablemente sí, pero todavía no puedo informar -concluyó Rodríguez, que ahora tiene diez días hábiles para resolver la situación procesal de Rolón.

El juez había ordenado la detención de Rolón el 11 de abril último para indagarlo por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura después de una batalla judicial de un año en la que el represor intentó ampararse en las leyes de obediencia debida y punto final para zafar del banquillo y la cárcel.

Rolón nunca rindió cuentas por los crímenes de la represión ilegal en Santa Fe: hace un año, Rodríguez llegó a ponerle fecha a la indagatoria -5 de abril de 2005-, pero después la suspendió ante la batería de recursos que planteó la defensa. Una vez que el camino quedó despejado, el juez firmó la orden de arresto de Rolón, pero tuvieron que pasar dos meses más para poder indagarlo en su Juzgado, lo que finalmente ocurrió ayer.

Rolón es el noveno detenido en la causa por la represión ilegal en Santa Fe. Los otros son dos militares y ex jefes del Destacamento de Inteligencia 122: el coronel Domingo Manuel Marcellini y el suboficial del Ejército, Nicolás Correa (quien llegó a ser el número dos de la Subsecretaría de Seguridad Pública de la provincia en el primer gobierno de Jorge Obeid). El ex juez federal Víctor Brusa. Y cinco ex policías: los ex comisarios Mario Facino, Juan Calixto Perizzotti, Héctor Romeo Colombini, el ex oficial de Inteligencia, Eduardo Ramos y la ex carcelera María Eva Aebi. Sólo tres de ellos están en la cárcel: Brusa y Ramos en el cuartel de Bomberos Zapadores y Aebi en la Estación del Tránsito; los otros cinco cumplen prisión domiciliaria por edad avanzada.

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El máximo jerarca de la dictadura en Santa Fe rindió cuentas ante la justicia. Rolón se amparó en el derecho a no declarar, pero presentó un descargo por escrito.
Imagen: Gentileza Diario Uno de Santa Fe
 
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