CULTURA / ESPECTáCULOS › SE ESTRENó LA OBRA EL HILO DE VOS(Z) DE CACHO PALMA, DIRIGIDA POR PABLO RAZUK

Los laberintos de la espera y el amor

En la puesta que se estrenó el viernes en La Manzana (San Juan 1950), Razuk retoma el texto que toma la trama del deseo de dos mujeres costureras enredadas en la espera. Los personajes son interpretados por Macarena García y Milva Scollo.

 Por Julio Cejas

El talentoso actor y director rosarino Pablo Razuk estrenó este viernes en la Manzana (San Juan 1950) su versión de El Hilo de Vos(z), un texto del reconocido autor, docente y director local, Sabatino Cacho Palma, interpretado por Macarena García y Milva Scollo, con dirección del propio Razuk. Integrante de la larga troupe de creadores residentes en Buenos Aires, Razuk --que recaló hace más de 15 años en esa ciudad--, cuenta ya con sala propia: el Korinthio Teatro (Junín 380), espacio en el que dicta sus talleres y en el cual estrenó este trabajo que podrá verse en Rosario, durante todo el mes de marzo en el horario de las 22.

Sabatino Cacho Plama, integrante de la mayoritaria legión de teatreros rosarinos que decidió apostar a esta ciudad para desarrollar una búsqueda intensa y con sello propio, es el responsable de un texto que tiene antecedentes en su propia dramaturgia.

Esta cuestión de la escritura teatral ligada al concepto de una trama que se busca a partir de la construcción de un tejido y que por una cuestión ancestral recala en lo femenino, donde las palabras escritura y dramaturgia van encontrar un hilo perdido, a partir de las hacedoras que tejen y cosen las infinitas hebras de una historia.

En esta encrucijada de dos mujeres que aguardan, cada una con diferentes expectativas, una, la llegada de ese hombre que rompa el ritual de la espera; la otra interrogándose acerca de su propia identidad, también se filtra el tono angustiante de aquel otro trabajo escrito y dirigido por el propio Palma con un título tan sugestivo como El hilo de voz(s).

La diferencia en una consonante; tan sutil que cambia el sentido de la significación del título; remite a aquel trabajo que data del año 2005 y que tomaba como disparador La Voz humana, de Cocteau, en el que la protagonista deshilaba su historia casi en un "hilo de voz".

En el trabajo dirigido por Razuk, esa sutileza se resignifica a partir de la utilización certera de la voz y el cuerpo de dos actrices de impactante presencia escénica, siempre al borde de tensar ese delgado hilo de una voz que se derrama sobre el espectador como una intensa y provocadora llovizna.

A manera casi de subtítulo o en un intento por adentrarse en las claves mitológicas de estos dos personajes, en el programa de mano se puede leer debajo del título Penélope y Ariadna, dos caras de un universo femenino siempre tan seductor como enigmático.

Una es la mujer que espera y no a Godot precisamente, sino a Ulises; una espera no tan absurda por lo menos para el gran poeta griego Homero, que le dedica buena parte de la Odisea.

En todo caso, la forma en que Penélope asume esta espera, tiene mucho de las estrategias de la escritura dramática: ese hilar y deshilar un texto que al fin y al cabo es otra forma de "matar el tiempo" para evitar como dice el tango "que el tiempo nos mate a los dos" (Caminito).

El tema del tiempo, otra de las categorías tan caras a la creación teatral, nos recuerda esa otra lectura que hace Juan Manuel Serrat en su "Penélope", esperando a su amor en una estación de trenes, alguien a quien no podrá reconocer porque ya no es aquel al que ella esperaba; aquí sí el "tiempo los mató a los dos".

Y allí está Ariadna, otra mujer que tuvo en sus manos "el hilo" de la historia, con el que Teseo pudo encontrar el camino de regreso del inexpugnable laberinto en el que se escondía el Minotauro, a quien pudo dar muerte, según cuenta Ovidio y mucho tiempo después, ese experto en laberintos que fue Jorge Luis Borges en La casa de Asterión.

De alguna manera, los personajes de El hilo de vos (z) parecieran estar encerrados cada uno en su propio laberinto, por eso cuando irrumpe el exterior, hay un momento de misterio que debe ser clausurado: "¡No pienso abrir una ventana más!", dice una de estas mujeres.

Dos costureras, dos mujeres que intentan rearmar su propia historia con los retazos de lo que no fue, cosiendo la suave tela de un vestido de novia. Ellas que no pudieron concretar un sueño que naufragó en la espera o en alguna isla donde perdieron la voz y el hilo de sus historias.

Con este material, el director Pablo Razuk entreteje un interesante recorrido dramático que aprovecha el espacio de La Manzana para incluir al espectador dentro de las casas donde habitan estos personajes. Las sentimos respirar al lado nuestro, desplazarse por los rincones, manipular los objetos con una naturalidad que nos zambulle de lleno en esos mundos que parecerían no encontrarse nunca a pesar de estar allí tan cerca.

Macarena García y Milva Scollo aceptan el desafío que propone la dirección y se lanzan a un itinerario que les exige una gran destreza a la hora de dar cuenta de un texto plagado de matices, dos hábiles costureras de la escena que interpelan a un espectador ávido de teatralidad.

El vestuario, los objetos escénicos y el clima generado por la puesta de luces, como la acertada inclusión de el tema musical al final completan esa teatralidad que reconoce el sello de una dirección que privilegia la actuación como puente genuino a la hora de conmover al público.

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Las actrices se lanzan a un itinerario que les exige una gran destreza, con un texto plagado de matices.
 
ROSARIO12
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