En estos tiempos de odios desatados, aparentemente irracionales, conviene por una parte comprender el nivel de frustración y los miedos que acaban por desencadenar dichos discursos repulsivos, y po
En mi memoria, el Yrupé no es una historia exótica, un paseo por los esteros, o un mito. A veces, decir mi memoria, mi historia, es adherirse a otras, estirar el hilo, y tal vez ponerse a tejer.
¿Por qué, incluso entre muchas otras, a veces con el mismo origen, sólo alguna fotografía en especial nos resulta absolutamente renovadora, relevante?
La Mary está divorciada y debe cargar con todo. Ha obtenido el beneficio del IFE solamente.
Difícil entender la cuestión venezolana. Los puntos de vista se amontonan y dificultan una toma de posición o el posible acercamiento a una verdad. ¿Por qué nos importa tanto Venezuela?
Yo estaba terminando una nouvelle, una cuestión media distópica justamente, parece un chiste, pero es en serio. A veces la realidad y la ficción se confunden de equipo, digamos.
Cada día que pasa nos alejamos más del día anterior a la aparición de la pandemia. Parecía una peste más, de esas que cíclicamente han arrasado con millones de vidas en todas las épocas.
Estoy de paso en una casa muy grande de dos plantas con un inmenso espacio central sombrío y gris, y habitaciones alrededor en las dos plantas.
“Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino”.
Un puñado de papel con palabras/ Todas esas palabras que no puedo ni quiero escribir/ Me desesperan/ todas esas palabras que de pudor no saben/ hablan por mí.
Hace poco más de dos años, desde este espacio y todavía en pleno imperio de Cambiemos, reflexionamos acerca de la utilidad de las novelas de espionaje en tiempos de fakenews y posverdad.
Esa noche de nubes bajas, salimos por la ciudad con Blancanegra y Amarilla a afirmar la existencia con una inyección intravenosa de peligro bien justificado.
¿Pueden acaso los lectores reconocer el país que estoy a punto de describir?
Olió el papel y la madera. Acarició las vetas retorcidas que, sin embargo, seguían su camino inexorable hasta el borde del escritorio.
Desde Barcelona
Conocí a Aníbal Cedrón en el invierno de 2002, cuando nos unió la misma desesperación por las ruinas en las que estaba sumida la Argentina después del estallido de 2001.
1. Ni hikikomori. Ni ciborg. Ni la ermitaña de Walden
Al final ya (casi) nadie dice lo que piensa entre tantas correcciones, insultos y llamados de atención que recibimos a diario.
En 1978, la inolvidable Rosana Rossanda, durante un programa de radio comentaba la que consideraba la palabra más huidiza de la revolución francesa (fraternidad), aso
Mañana se cumplen cinco años de tu viaje hacia el otro lado y quería recordarte en tu partida y agradecer tu infinitud.