ECONOMíA › OPINION

La engañosa distribución

 Por Artemio López *

Una lectura de los resultados en su versión clásica de análisis de la brecha de ingresos (distancia entre el 10 por ciento más rico y 10 por ciento más pobre de la estructura de perceptores de ingreso) puede llevar a concluir que la distribución del ingreso es más inequitativa. Sin embargo, analizando la dinámica distributiva mediante el coeficiente Gini de concentración, se observará que mejora. Las ventajas de este análisis residen en el hecho de que el Gini posee el atributo que posibilita registrar cualquier movimiento que se haya producido en la estructura de ingresos y no sólo el del 10 por ciento más rico o más pobre. El valor del coeficiente fluctúa entre 0 y 1. Si es cero, no existe concentración y si es igual a uno significa que el ingreso está concentrado en una sola persona; ambos extremos son modelos teóricos. Tras el aumento del ritmo de concentración del ingreso a partir del año 2001 y en especial en los meses posteriores a la megadevaluación de 2002, los últimos registros del Indec, correspondientes al primer trimestre de 2006, muestran un descenso en el valor del coeficiente Gini con relación tanto a mayo de 2003, cuyo valor era de 0,4693, al promedio del 2º semestre del 2005, fijado en 0,4667, e incluso con respecto al valor de 0, 4650 registrado en octubre de 2001, previo a la devaluación y salida de la convertibilidad. En contraposición, la distancia entre ricos y pobres, medida por la brecha polar de ingresos, muestra un aumento respecto de 2003 e incluso es peor que la captada en el año 2001 por la EPH inmediatamente anterior a la crisis de salida de la convertibilidad.

La aparente paradoja de aumento de brecha y caída del Gini debe imputarse a la pérdida de participación del estrato bajo (-14%) y también del alto (-3%) a ritmos desiguales. Por eso aumenta la brecha. Pero también se evidencia una ganancia neta del orden del 5,5% en la participación del estrato medio bajo y medio pleno (deciles 3 al 8 de la escala), que pasó de participar en conjunto desde el 42,33% en mayo de 2003 al 44,7% del total del ingreso captado por EPH en el 1er. trimestre de 2006 cuya consecuencia es la mejora notable del Gini. Este dato es central para observar la dinámica de distribución del ingreso realmente existente de manera más comprensiva, que muestra una caída en la concentración, más allá del análisis de la brecha polar.

* Director de la Consultora Equis.

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