EL MUNDO › EL PRESIDENTE DEL PARTIDO OPOSITOR ENCENDIó LA POLéMICA

Los republicanos se pelean

Michael Steele sugirió que la guerra de Afganistán era una “elección de Obama” en la que el país no “quiso verse comprometido”. El ex candidato presidencial John McCain puso en duda la permanencia de Steele al frente del partido.

 Por David Usborne *

Apenas meses antes de las elecciones estadounidenses de mitad de término, el Partido Republicano está metido en un lío interno inesperado, provocado por su presidente, Michael Steele, quien sugirió que la guerra de Afganistán era una “elección de Obama” y no una en la que el país alguna vez “quiso verse comprometido”. Los comentarios, que insinuaban que el conflicto era imposible de ganar, están destruyendo la unidad del partido en un momento en que trata de recuperar bancas en el Congreso en noviembre y obviar el programa del presidente Barack Obama. Varios de sus líderes –por ejemplo el senador John McCain– reaccionaron virulentamente.

“Creo que esas declaraciones son totalmente inexactas y no hay excusa para ellas –dijo McCain mientras visitaba las tropas estadounidenses en Afganistán–. El hecho es que creo que Steele va a tener que evaluar si todavía puede liderar el Partido Republicano como presidente del Comité Nacional Republicano y tomar una decisión apropiada.”

Mientras los estadounidenses disfrutaban ayer las últimas horas de las vacaciones del fin de semana del Día de la Independencia, no quedaba claro si Steele –que ya había provocado controversia en su partido antes– en realidad iba a renunciar o trataría de campear la tormenta. Tiene un lado muy terco y los demócratas pueden querer que permanezca en el puesto porque es un blanco fácil para vilipendiar.

Aquellos que sostiene que debe renunciar incluyen al comentarista y editor conservador del Weekly Standard, Bill Kristol. “Creo, como republicano, que debemos estar orgullosos de que los republicanos no politizamos las guerras extranjeras –dijo–. Y lamentablemente, Michael Steele politizó a ésta de una manera que no refleja la opinión de la inmensa mayoría de los republicanos. Creo que sería mejor que se fuera.”

Liz Cheney, la ex funcionaria del Departamento de Estado e hija del ex vicepresidente Dick Cheney, estuvo de acuerdo. Pero no todos en el partido han sido tan rápidos en abandonar a su propio presidente. “El presidente Steele no debería desistir. Le está dando al país –especialmente a la gente joven– esperanza cuando dice la verdad sobre esta guerra”, dijo Ron Paul, un miembro del Congreso de Texas y opositor a la guerra.

Steele hizo los comentarios en un evento para reunir fondos en Connecticut. “Esta guerra era elección de Obama. Esto no es algo que Estados Unidos haya perseguido activamente o en lo que quiera involucrarse –dijo–. Si Obama es tan buen estudiante de historia, no ha comprendido que se sabe que esto es algo que no se hace: ¿comprometerse en una guerra terrestre contra Afganistán? Cada uno que lo hizo, durante miles de años de historia, ha fracasado.”

Para la Casa Blanca, cualquier alegría de ver que los republicanos se pelean tendrá corta vida: la discordia en el partido de la oposición sobre Afganistán –y la discusión sobre si la guerra ahí puede ganarse o no– en el fondo alimenta la creciente sensación de consternación sobre el conflicto entre los demócratas y el país en general.

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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“Creo que esas declaraciones son totalmente inexactas y no hay excusa para ellas”, dijo McCain.
Imagen: AFP
 
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