EL MUNDO › EL PARLAMENTO GRIEGO APROBó ANOCHE EL NUEVO GABINETE DEL PREMIER SOCIALISTA EN MEDIO DE LA PEOR CRISIS

Papandreu superó un examen para después ajustar

Mientras afuera del recinto unas 20 mil personas protestaban contra el plan de ajuste que se viene, adentro el oficialismo obtenía un voto de confianza. Un paso previo para votar, la semana próxima, las medidas impopulares.

El Parlamento griego aprobó ayer el nuevo gabinete del premier Giorgos Papandreu y éste superó una prueba de fuego para obtener ayuda del FMI. El gobierno socialista obtuvo 155 votos a favor y 143 en contra, cuatro más de lo que necesitaba para ganar la moción de confianza, ya que el oficialismo tiene una mayoría de 155 escaños de un total de 300. Sin embargo, en las afueras del Parlamento y hasta altas horas de la noche, 20 mil personas les daban a los gobernantes su voto de no confianza (ver aparte).

Junto con la Unión Europea y acreedores internacionales, el FMI supeditó la entrega de los 12.000 millones de euros a la aprobación de un paquete de medidas de ajuste muy impopulares que será sometido a votación en el mismo recinto la semana que viene. Con la moción de confianza aprobada, Papandreu se pone al frente de las negociaciones con el consentimiento del arco político para cumplir con la serie de políticas de ahorro que los acreedores le exigen a Grecia que tenga listas para el 3 de julio, fecha en que los ministros de Finanzas del euro se reunirán para valorar lo hecho hasta el momento. Los mercados ayer reaccionaron positivamente (ver pag. 17).

Aunque el gobierno superó esta primera prueba, analistas advierten que la próxima votación será aún más importante y quizá más difícil, ya que las medidas de ajuste tienen un amplio rechazo por parte de la sociedad, que viene expresándose en su contra desde hace semanas de forma persistente en la céntrica Plaza Syntagma de Atenas.

Papandreu brindó un discurso conciliador ante el Parlamento. “Hoy se nos está ayudando, pero es nuestra obligación pararnos sobre nuestros pies. Si los griegos no se deciden a cambiar todo, el país nunca saldrá de la crisis”, afirmó el premier. El político socialista pidió a los legisladores superar las diferencias partidarias y enfrentar los hechos. Y luego, sin ocultamientos, dejó entrever las políticas neoliberales que el FMI le está imponiendo al país helénico: “Debemos tomar la decisión de disminuir el Estado y hacer privatizaciones para desarrollar las empresas estatales que poseemos”.

Si Grecia no consigue ese acuerdo, el FMI le quitaría el último tramo de 12.000 millones de euros del rescate valuado en 110.000 millones de euros y el país se declararía insolvente, con enormes implicancias para los bancos europeos y el destino de la divisa.

El ministro de Economía, Evangelios Venizelos, se dirigió a los periodistas que aguardaban tras la votación. “Debemos seguir este camino para salvar el país y cambiar la desconfianza que generan este tipo de reformas.” Las medidas de recortes valuadas en 70 mil millones de euros van desde un impuesto a los espacios fumadores, un congelamiento de la pensión mínima estatal, recortes en los gastos de defensa y salud, la abolición de los diarios gratuitos que distribuye el Estado e impuestos más altos en autos, botes y yates, entre muchos otros. El gobierno intenta reducir el déficit presupuestario en tres por ciento del ingreso nacional de Grecia para el año que viene. Unos 82.400 empleados públicos fueron despedidos. Además, un programa moderado de privatización está en camino. Se prevé la privatización de la industria aeronáutica griega, los colectivos y subtes de la capital y los trenes nacionales.

La principal debilidad del gobierno griego parece ser la imposibilidad por parte del Estado para recaudar impuestos, especialmente en las clases media y sus elites, tradicionalmente asociadas a los intercambios comerciales.

Antes de la votación de anoche, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que era responsabilidad de Europa apoyar a Grecia en medidas dolorosas. Tras la votación, el funcionario se mostró aliviado e intentó llevar tranquilidad. “El voto de confianza es una buena noticia para Grecia y la UE en su conjunto. Eliminó un elemento de incertidumbre de una situación ya de por sí difícil. La aprobación de estas medidas la semana que viene no sólo permitirá un rápido desembolso del próximo tramo de asistencia financiera para Grecia, también marcará un gran paso en el viaje de regreso de Grecia hacia las finanzas públicas sostenibles y el crecimiento.”

Por su parte, la jefa de gobierno alemana, Angela Merkel, también se mostró optimista respecto de otro rescate para Atenas. “Haremos todo lo posible para mantener el euro estable”, apuntó la canciller germana desde Varsovia y agregó que Alemania está dispuesta a ser solidaria con Grecia. Distinta fue la posición del primer ministro británico, David Cameron, quien se pronunció en contra del uso de dinero público de su país para un segundo rescate a Grecia. El jefe de gobierno conservador dijo que esto se debía a que Inglaterra no está en la Zona Euro y por lo tanto no tiene responsabilidades de cara a la misma y no hay razón para sumarse al segundo rescate. Los trabajadores de la empresa pública Public Power Corporation (PPC, Empresa Eléctrica Pública) continúan con la huelga que iniciaron el pasado domingo a medianoche y se prevé otro paro general de fuerte acatamiento para la semana que viene.

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“Hoy se nos está ayudando, pero es nuestra obligación pararnos sobre nuestros pies”, dijo Papandreu (der., junto a Venizelos).
Imagen: EFE
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