EL MUNDO › EN SU PRIMER DEBATE, OBAMA Y ROMNEY HABLARON DE ECONOMíA

Un cara a cara en Colorado

Mientras Obama acusó a su rival de querer aplicar un ajuste que ahogaría la recuperación económica, Romney dijo que no quiere aumentar los impuestos de los ricos y las grandes empresas ni recortar el gasto militar como Obama.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su rival republicano, Mitt Romney, defendieron ayer sus visiones económicas en el primer debate presidencial que los enfrenta de cara a los comicios del 6 de noviembre. “Todos sabemos que todavía tenemos mucho por hacer, la pregunta hoy no es dónde hemos estado, sino hacia a dónde vamos”, comenzó el demócrata Obama minutos después del inicio de un debate de hora y media que, tal como advirtió el moderador desde el principio, estará fuertemente centrado en la economía y los empleos, los principales problemas domésticos del país. Obama afirmó que cuatro años después de la “peor crisis financiera desde la Gran Depresión”, durante su primer mandato se han creado cinco millones de empleos, la industria automovilística “ha vuelto a rugir” y la inmobiliaria también está despegando.

Desde los primeros minutos en que tomó la palabra, el demócrata acusó a Romney de basar su plan en recortar impuestos favoreciendo a los más ricos, frente a lo que defendió su visión de invertir en educación, energías renovables, reformas fiscales y en reducir el déficit “de forma equilibrada para hacer inversiones cruciales” en esos campos que, sostuvo, beneficiarán sobre todo a la clase media.

Sin llegar a citar a su predecesor republicano George W. Bush, Obama también acusó a Romney de pretender volver a aplicar políticas que fracasaron visiblemente. “Si usted cree que podemos cortar impuestos por cinco billones de dólares y añadir dos billones en gastos adicionales que el ejército no ha pedido, son siete billones de dólares, y si piensa que cerrando lagunas legales y haciendo deducciones para los más ricos de alguna manera no acabará pagando la cuenta, puede que el plan de Romney le funcione”, retó Obama.

“Pero yo pienso de forma matemática, y con sentido común, y nuestra historia nos demuestra que eso no es una receta para crear trabajo”, continuó el presidente estadounidense, que busca su reelección en noviembre. “Ya lo hemos intentado, la estrategia de Romney es la misma que se hizo en 2001 y en 2003, y acabamos con la creación de empleo más lenta de los últimos 50 años. Acabamos pasando de superávit a déficit. Y todo culminó en la peor crisis financiera desde la Gran Depresión”, recordó.

En un diálogo muy civilizado, pero no por ello menos duro, Romney negó categóricamente que su intención fuera recortar los impuestos de los más ricos sobrecargando así a la clase media y rechazó también la acusación de que su plan fuera a aumentar el déficit como lo describió su rival. Asimismo, acusó a Obama de no haber logrado que la economía crezca lo suficientemente rápido, afirmando que por ello ha llegado la hora de apostar por una estrategia “diferente” como la que propone con su plan de cinco partes para estimular la creación de empleo, si bien no llegó a mencionar la promesa de crear 12 millones de puestos de trabajo que realizó semanas atrás.

Romney también calificó la necesidad de atajar el problema del enorme déficit estadounidense como una cuestión moral. “Francamente, no creo que sea moral que mi generación siga gastando en forma masiva más de lo que ingresamos, sabiendo que esas cargas van a pasar a la próxima generación (...) simplemente no es moral”, subrayó Romney, que agregó que una de las formas de recortar gastos es “deshacerse” de programas como la reforma sanitaria de Obama.

El debate de ayer en la Universidad de Denver, el primero de tres enfrentamientos cara a cara entre Obama y Romney, está considerado clave sobre todo para Romney, quien en las últimas semanas ha perdido fuerza en las encuestas. Con todo, la ventaja de Obama sobre el candidato republicano, de apenas tres puntos según los últimos sondeos, es demasiado estrecha como para bajar la guardia.

Ayer Romney, aseguró que si llega a la Casa Blanca, eliminará y reemplazará la ley Dodd-Frank, diseñada para aumentar el control de las operaciones financieras de riesgo tras la crisis de Wall Street en 2008.

“La regulación es esencial, si no hay regulación la economía no funciona, pero al mismo tiempo se puede convertir en excesiva. Durante el mandato de Obama ha sido así y se ha convertido en algo dañino, varios bancos han tenido que cerrar”, dijo el candidato republicano. Obama contestó que sí impusieron duras regulaciones a Wall Street, ya que la crisis financiera fue causada por falta de controles y no por regulaciones excesivas.

Romney también atacó a su rival con la política estrella del mandatario demócrata, la reforma sanitaria, afirmando que su apuesta por imponer esta ley sin el apoyo bipartidista dañó la creación de empleo y es demasiado cara. Obama contestó que su reforma salvó de la ruina a miles de familias.

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Los candidatos a la presidencia estadounidense se enfrentaron en un debate en Denver.
Imagen: AFP
 
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