EL MUNDO › FUE UNA VENGANZA POR EL ASESINATO DE TRES ISRAELíES

Confiesan que lo quemaron vivo

Un hombre de 29 años y dos jóvenes de 17, detenidos la semana pasada, “admitieron que llevaron a cabo el asesinato y lo reconstruyeron”. Reconocieron que vertieron gasolina sobre él y lo quemaron vivo.

 Por Ben Lynfield *

Desde Jerusalén

Los tres israelíes, que son los principales sospechosos del asesinato de un adolescente árabe que provocó los peores disturbios en Jerusalén en lo que va del año, han confesado haber rociado a su víctima de 16 años con gasolina y quemarlo vivo, dijo la policía. Un hombre de 29 años y dos jóvenes de 17, detenidos la semana pasada, “admitieron que llevaron a cabo el asesinato y lo reconstruyeron”, dijo ayer el portavoz policial Micky Rosenfeld.

La policía cree que el asesinato fue una venganza por el crimen de tres adolescentes israelíes secuestrados mientras hacían autostop cerca de un asentamiento en Cisjordania. Fueron enterrados la tarde antes de que Mohammed Abu Jedeir fuese secuestrado en el este de Jerusalén. “Reconocieron que vertieron gasolina sobre él y lo quemaron vivo”, dijo Rosenfeld.

Israel acusó a Hamas por el secuestro de los tres adolescentes, el 12 de junio, aunque no produjo ninguna evidencia para respaldar su reclamo. Respondió volviendo a arrestar prisioneros que había liberado en un acuerdo de intercambio con el grupo islamista. Los acontecimientos sentaron las bases para la actual miniguerra entre Israel y Gaza, ahora en su séptimo día.

La atención del público israelí se desvió de la muerte de los adolescentes por la violencia en Gaza, pero sigue siendo un tema explosivo para los palestinos. Hamas lanzó sus primeros ataques con cohetes en casi dos años después de los arrestos israelíes. La cifra de muertos en Gaza llegó a 194, la mayoría de los cuales eran civiles. La presión internacional sobre Israel aumenta para acordar un alto el fuego. La UE dijo que estaba en contacto con “todas las partes en la región” para presionar por el cese inmediato de las hostilidades. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, también ofreció ayuda para lograr una tregua.

Pero a juzgar por una muestra aleatoria de los israelíes del barrio Beit Hakerem de clase media de Jerusalén, los israelíes están dispuestos a seguir adelante y están preocupados porque, si el ejército se detiene ahora, sin derrotar decisivamente a Hamas, el problema de los cohetes volverá. “No podemos parar ahora o lo mismo va a pasar dentro de un año”, dijo Adi Eliav, un trabajador de la construcción de 49 años. Cerca de él, una televisión emitió las últimas noticias de los ataques con cohetes de Hamas: “Un niño de ocho años, ligeramente herido en Ashdod”, “Cohetes contra Ashkelon, Gan Yavne y Laquis” e “Intercepciones en Ashdod”. “Podemos detenernos cuando hayamos eliminado todas sus reservas de cohetes y herirlos para que no pueden volver. Todavía no hemos llegado ahí”, dijo Eliav.

Pero no estaba seguro de si una incursión terrestre en Gaza –por la que muchos políticos de derecha están abogando– es la solución. “Estoy indeciso. No quiero que los soldados de la Fuerza de Defensa de Israel resulten perjudicados”, dijo. “Así que creo que lo mejor es continuar con los bombardeos desde el aire. No creo que éstos deban escalarse, sin embargo, debemos tener cuidado de no dañar a los civiles.”

Eliav le da el crédito al primer ministro Benjamin Netanyahu por el buen manejo de la guerra. “Generalmente no soy uno de sus partidarios, pero ha sido razonable, está mostrando moderación. No se pronunció sobre una operación terrestre.”

Ofer Shemtov, de 28 años, que compra y vende bienes raíces, dijo que “hacer un alto el fuego ahora significa aceptar que esto vuelva a suceder y que Hamas va a mejorar su capacidad”. “Estoy seguro de que habrá presión internacional para parar, pero el gobierno tiene que estar en contra de esta presión”, dijo. “Por triste que sea, no hay una solución. Esto se debe a la naturaleza de esta guerra, que no es por el territorio, sino que quieren acabar con nosotros”.

Yaacov Levy, un conductor de autobús jubilado, dijo: “Estoy dispuesto a parar con la condición de que los países líderes en el mundo saquen todos los misiles de Gaza. Estoy seguro de que si paran ahora, va a suceder de nuevo. Deberían hacer una operación terrestre sólo si están dispuestos a llevarla hasta el final y sacar todas las armas de Hamas”. Levy se mostró satisfecho con el rendimiento de Netanyahu. Dijo: “El está tomando las decisiones con su cabeza, no con su corazón. Hará lo que sea necesario, pero en el momento preciso”.

Pero Tamar Paikes, un artista, dijo: “Netanyahu siempre está culpando y nunca asume la responsabilidad de nada. Deberíamos ir a un alto el fuego porque el uso de la fuerza no nos lleva a ninguna parte. Es como una familia violenta que sólo se deteriora con más violencia”.

Hamas dijo que un alto el fuego debe incluir la liberación de los presos detenidos en redadas en Cisjordania, el fin del bloqueo de Gaza por Israel y el regreso al acuerdo de tregua de 2012. También quiere que Egipto cese las restricciones en el paso fronterizo de Rafah. Anteayer mantuvo su andanada de cohetes y también envió un avión no tripulado a Israel que fue derribado por un misil Patriot. Hamas dijo que su brazo armado había enviado varios aviones no tripulados para llevar a cabo “misiones especiales”.

Se informó que dos cohetes disparados desde Gaza fueron interceptados en el área de Tel Aviv ayer después de un período de calma durante la mañana. Noventa cohetes fueron disparados contra Israel ayer, con lo que el total desde el inicio de la guerra es de 1050, dijo un portavoz del ejército. La fuerza aérea realizó 100 ataques sobre objetivos en Gaza.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12

Traducción: Celita Doyhambéhère

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El padre de Abu Jedeir conversa con el presidente palestino Abbas, que lo recibió en Ramalá.
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