EL MUNDO › LOS DESCONCERTANTES EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO

Arde el Bronx, nieva en Malibú

 Por David Usborne *
Desde Nueva York

Una importante especialista en clima de Weather Channel en Estados Unidos ha causado un problema en la industria al sostener que se le debe retirar el carnet de locutor profesional a cualquier locutor meteorólogo que se atreva a cuestionar públicamente la noción de que el calentamiento global es un fenómeno causado por el hombre. El pedido fue hecho por Heidi Cullen, que conduce un programa semanal sobre calentamiento global en la red de cable llamada “The Climate Code” (El código climático) y coincide con una racha de clima severo este invierno y con acciones de los demócratas para presentar una nueva legislación estricta para frenar la emisiones de gas de efecto invernadero.

Específicamente, Cullen está sugiriendo que la Sociedad Meteorológica Americana, SMA, revoque el “Sello de aprobación” que se extiende a los locutores meteorólogos en Estados Unidos en los casos en que han expresado escepticismo sobre el rol del hombre en aumentar las temperaturas del planeta. “Es como permitir a un meteorólogo ir en el aire y decir que los huracanes rotan como las agujas del reloj y que los tsunamis son causados por el clima”, escribió en su blog de Internet. “No es una declaración política, es sólo una declaración incorrecta.” Cullen no está sola tratando de marginar a los dudosos, quienes en su mayoría sostienen que los recientes aumentos en las temperaturas son causados por patrones cíclicos normales del clima. El ex vicepresidente, Al Gore, los llama “negadores del calentamiento global” en su película Una verdad incómoda, que actualmente se exhibe en Buenos Aires.

La mayoría de los estadounidenses no necesitan ni a Gore ni a Cullen para saber que algo pasa con el clima. El “Clima loco” de este año, como lo describen los escritores de titulares, sigue brindando sorpresas inquietantes: la más reciente, la nieve cayendo en la playa en Malibú, California, el miércoles. Aunque se espera que haya cedido para este fin de semana, la helada inusual en los estados occidentales devastó la cosecha de citrus de California, que ya tiene un 75 por ciento de su cosecha de la estación destruida por el hielo y la escarcha. Esta semana llovió y nevó en Texas y en Oklahoma. Sin embargo, son los estados orientales los que han experimentado las condiciones mas extrañas este invierno –un período de seis semanas de temperaturas muy por encima de su promedio normal para este momento del año–. El calor inusual ha sido un desastre para los lugares de esquí en el área, algunos de ellos luchando para producir nieve hecha por el hombre que dura un segundo, así como para los revendedores tratando de vender cualquier cosa, desde chaquetas de invierno a palas para la nieve y acolchados de plumas.

Los cerezos están floreciendo en Washington DC, mientras que en algunos parques de Nueva York, donde la temperatura alcanzó los 22 grados Celsius hace diez días, los narcisos lucen todo su esplendor. Finalmente unos pocos copos cayeron en Central Park hace dos semanas –tan pocos que no podían ser medidos por instrumentos– fue la nevada más tardía desde que se comenzaron a llevar registros en 1878.

Todo esto será políticamente útil para los demócratas en el Capitolio, ya que están tratando de sacar ventaja de su nueva posición como el partido de la mayoría para que el cambio de clima sea una prioridad legislativa. Se espera que en los próximos días Nancy Pelosi, la nueva presidenta de la Cámara de Representantes, proponga la creación de un nuevo comité selecto exclusivo para concebir nuevas leyes para combatir el calentamiento global, probablemente presidido por el representante de Massachusetts, Edward Markey. “Es un tema que la presidenta considera que es muy importante de tratar”, dijo una vocera de Pelosi.

Es probable que cualquier legislación nueva incluya recortes obligatorios sobre las emisiones de efecto invernadero de las industrias estadounidenses, una senda que la Casa Blanca se ha negado decididamente a seguir hasta ahora. Los demócratas también estudiarán crear un mercado de reducción de emisiones, similar al que ya existe en Europa. Bajo ese sistema, las industrias individuales podrían comprar exenciones para poder excederse en ciertos limites de emisión o comprarlos y venderlos a otras industrias.

Es claro que los demócratas están tratando de tomar el tema frente a la nariz del presidente George Bush y de verdad avergonzarlo políticamente por su negativa en el pasado de darle al tema más importancia. Sin embargo, los voceros de la Casa Blanca han señalado que el mismo presidente le dio un lugar importante al cambio climático en su discurso anual al Congreso el martes. Pero los demócratas contestan que su plan se quedó corto, ya que no propuso imponer un techo obligatorio para las emisiones.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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