EL PAIS › DURANTE UNA JORNADA DE PARO Y MARCHA DE LOS ESTATALES CONTRA LOS RECORTES A LAS JUBILACIONES

De nuevo, palos y gases en Córdoba

Unas dos mil personas, entre estatales y docentes, marcharon ayer hasta la Legislatura, donde hubo choques con la policía cordobesa. Reclaman participar de la comisión que definirá el déficit de las cuentas de la provincia.

 Por Daniela Spósito

Desde Córdoba

Serios incidentes se volvieron a registrar ayer, en Córdoba, durante la jornada de paro parcial y movilización que veinticuatro gremios estatales realizaron en repudio a la nueva ley previsional que implica, entre otras medidas, recortes a las jubilaciones de más de cinco mil pesos. Unas dos mil personas, entre empleados públicos y docentes, abandonaron sus tareas a media mañana y marcharon hacia la esquina céntrica de Colón y General Paz, desde donde se dirigieron a la entrada del teatro del Libertador General San Martín. Allí se dividieron en dos grupos. El primero se concentró a una cuadra de la Legislatura. Desde ese lugar, los manifestantes tiraron bombas de estruendo, morteros y botellas con combustible contra el edificio parlamentario, que estaba vallado. La guardia de infantería contestó con balas de goma.

El segundo grupo marchó por Vélez Sársfield. Algunos portaban carteles que decían: “Por la dignidad de los trabajadores”. Otros, con el rostro cubierto, vinchas con la inscripción “Luz y Fuerza”, escudos para protegerse de las balas de goma de la policía, tiraron bombas de estruendo y tuercas con gomeras, rompiendo los vidrios de una confitería, de la Lotería provincial, de algunos comercios y del shopping Patio Olmos, un icono de las protestas opositoras en la provincia.

En los discursos, los dirigentes pidieron la renuncia del interventor de la Caja de Jubilaciones, Osvaldo Giordano, una reunión con el gobernador Juan Schiaretti y la participación en la comisión veedora que definirá la deuda del organismo previsional. Los sindicalistas consideran que el déficit “no está aún comprobado, aunque así lo diga la provincia”. El secretario de los municipales, Rubén Daniele, advirtió: “Comienza la cuenta regresiva hasta el 15 de septiembre (cuando termina el plazo de la comisión que definirá la deuda previsional). Si no hay una respuesta, la ciudad será un caos”.

El secretario general de Luz y Fuerza y de la CGT local, Juan Leyría, dijo a Páginal12 que “si no hay respuesta oficial hasta mañana, vamos a ir a un nuevo paro provincial y profundizaremos las medidas”. El dirigente confirmó que ya se presentaron más de mil amparos ante la Justicia para que dicte medidas cautelares que detengan el recorte jubilatorio.

Después de la movilización, el ministro de Gobierno, Carlos Caserio, responsabilizó a la dirigencia gremial por los incidentes. “Tienen un doble discurso hipócrita: por un lado, voluntad de diálogo pero, en los hechos, quieren hacer presión pública por medio del caos”, dijo el funcionario. Desde Oncativo –donde participó de un acto–, Schiaretti dijo ayer que “los que van encapuchados a las manifestaciones es porque pretenden cometer un delito”.

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Los manifestantes tiraron bombas de estruendo y botellas; la policía respondió con balas de goma.
Imagen: Télam
 
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