EL PAíS › PRESENTACIóN DE ABUELAS DE PLAZA DE MAYO EN LA CAUSA NOBLE HERRERA

Para “establecer la verdad”

Solicitaron que se utilice la sangre que Felipe y Marcela Noble Herrera aportaron voluntariamente para que sólo se compare con las familias querellantes. Agregaron que, si no es posible usar esas muestras, se ordene una extracción compulsiva.

 Por Raúl Kollmann e Irina Hauser

La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo solicitó a la jueza federal Sandra Arroyo Salgado que utilice la sangre que entregaron Marcela y Felipe Noble Herrera en diciembre del año pasado y compare el ADN de esa muestra con los de la ropa requisada en los dos allanamientos que se hicieron en diciembre y en mayo. Si a partir de ese trabajo se puede establecer el perfil genético de Marcela y Felipe, las Abuelas reclamaron que se compare con los de las familias que están buscando sus nietos desaparecidos o nacidos en cautiverio durante la última dictadura. Caso contrario, el organismo pidió a la jueza que cite a los hijos adoptivos de la dueña de Clarín y les extraiga en forma compulsiva una pequeña cantidad de sangre o de pelo, ya que, señaló, “no hay otro camino para establecer la verdad”.

El debate sobre los pasos a seguir en el caso Noble Herrera se hizo intenso a partir de una presentación de la fiscal Rita Molina. La funcionaria le pidió a la jueza que se expida de manera inmediata y que utilice la sangre que Felipe y Marcela se extrajeron en diciembre, aunque sólo para que se compare con las familias querellantes, encabezadas por Estela Gualdero, Carlos Miranda y David Lanuscou. Arroyo Salgado rechazó el pronto despacho y les dio vista a los querellantes para que propongan medidas.

El escrito de Abuelas, firmadas por su abogado, Alan Iud, plantea varios aspectos novedosos. En primer lugar, hace una evaluación de por qué falló la determinación del ADN de Marcela y Felipe a partir de la ropa que se requisó el 28 de mayo pasado. Abuelas sostiene que esa medida no prosperó por mala actuación de los policías que tenían la orden de interceptar el vehículo de los hijos de Herrera de Noble, luego entrar a la vivienda junto con ellos y hacer la requisa de la ropa. De esa forma se aseguraba que las prendas habían sido usadas durante las horas previas. Iud revela que, según el informe del subcomisario Carlos Garaventa, la intercepción no se pudo hacer “por la habilidad del conductor (de los Noble Herrera) y la geografía del lugar que impidieron detener la marcha del vehículo”. O sea que Marcela y Felipe esquivaron la intercepción, llegaron a su casa y –de acuerdo con lo que evalúa Abuelas en base al testimonio de la titular del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG)– se cambiaron la ropa. Ese fue el motivo por el que aparecieron distintos perfiles genéticos en la ropa y hasta se percibió que la vestimenta no había sido usada.

Con ese análisis, Abuelas establece que, pese a los esfuerzos, no se pudo establecer el ADN por vías alternativas a la extracción de sangre o saliva en forma compulsiva. El escrito de Iud, además, hace una evaluación de los votos de los integrantes de la Corte Suprema, aun antes de que exista la ley que habilita la extracción compulsiva en caso en que no se pueda determinar el ADN de otra forma. En esa evaluación de los votos, Abuelas sostiene que es opinión de cuatro de los ministros que debe hacerse la extracción si no se puede establecer la verdad por otro camino.

En diciembre, Marcela y Felipe aceptaron extraerse sangre en el Cuerpo Médico Forense, aunque únicamente para ser comparada con las tres familias querellantes y no con todas las familias que están buscando a sus nietos. Abuelas afirma que una jueza tiene la facultad de “redireccionar” la forma en la que se hacen los estudios para lograr el éxito. En su escrito, Iud apela al viejo principio de que “si se puede lo más, se puede lo menos”, o sea que si se puede hacer la extracción compulsiva, con más razón se puede utilizar la sangre ya extraída, aunque haya sido obtenida con un condicionamiento.

Los pasos que propone Abuelas son los siguientes:

- Utilizar la sangre entregada por Marcela y Felipe en diciembre.

- Ver si el estado de conservación de esas muestran permiten establecer los perfiles genéticos de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín.

- Si ello es posible, compararlos con el ADN que surge de la ropa incautada.

- Si de los pasos anteriores surge un ADN de Felipe y Marcela, compararlo con las muestras que están en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

- Si los pasos anteriores resultan infructuosos, proceder a la extracción compulsiva de una mínima cantidad de sangre o de pelo o saliva.

En San Isidro, al menos por ahora, la jueza Arroyo Salgado sigue estudiando el caso. No está claro cuándo tomará una decisión.

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Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, hizo el reclamo ante la jueza Sandra Arroyo Salgado.
Imagen: Rolando Andrade
 
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