EL PAíS › HOMENAJE A LOS SECUESTRADOS Y DESAPARECIDOS DE LA ESMA QUE PASARON POR CANCILLERíA

“Hay que juzgar y condenar también a los civiles”

 Por Adrián Pérez

El golpe seco sobre una máquina de escribir convive con la voz en off que reconstruye, en un audiovisual, el entramado de responsabilidades y funciones que los represores pergeñaron en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y extendieron hasta el mismísimo corazón de la diplomacia argentina. Ayer, el Palacio San Martín fue el escenario elegido por el Ministerio de Relaciones Exteriores para recordar y homenajear a los detenidos desaparecidos que pasaron por Cancillería y fueron obligados a trabajar, como mano de obra esclava, en la confección de documentos destinados a una campaña de ocultamiento de las atrocidades cometidas por la dictadura militar. “Este es un gobierno que ha hecho suyas las consignas históricas del movimiento de derechos humanos”, aseguró el canciller Héctor Timerman, durante su exposición en el Salón Libertador.

A partir de los testimonios y denuncias de los sobrevivientes se supo que el grupo de tareas 3.3.2 había creado una verdadera maquinaria de difusión destinada a maquillar la alicaída imagen que la dictadura construía en el exterior. Timerman dijo que desde la dirección de prensa montada en Cancillería se planificaron acciones represivas en España, Venezuela, México y Francia, desde donde se lanzó el Centro Piloto de París. El canciller aseguró que los detenidos alojados en Capucha (una zona del centro clandestino que funcionó en la ESMA) fueron trasladados al Palacio San Martín para poder llevar a cabo ese plan.

“No alcanza con condenar a los militares, hay que condenar también a los civiles que fueron cómplices y usufructuaron al terrorismo de Estado en beneficio propio”, enfatizó Timerman. Al acto asistieron el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde; el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel; representantes de organismos de derechos humanos y detenidos que pasaron por la ESMA. El canciller señaló en un tramo de su discurso que las políticas de Estado del Gobierno se definen por la memoria, la verdad, la justicia y la reparación.

Por último, las voces de Arturo Bonín y Jorge Paccini recrearon los testimonios de los desaparecidos en un texto que se leyó durante el acto y se dividió en “Terrorismo de Estado”, “ESMA: centro clandestino de detención”, “Plan represivo internacional”, “ESMA y Cancillería” y “Mano de obra esclava en la Cancillería”.

En un fragmento del texto, Graciela Daleo, una de las detenidas, comenta: “El material de información obtenido a través de esta estructura clandestina era enviado al capitán de corbeta Jorge ‘El Tigre’ Acosta y a las oficinas de prensa de la Cancillería argentina, donde estaban destinados algunos oficiales de la Armada miembros del GT 3.3/2: tenientes de navío Benazzi y Damario, tenientes de fragata González, Menotti, capitán de corbeta retirado Francis William Whamond, teniente de navío retirado Spinelli”.

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El canciller Héctor Timerman encabezó ayer el homenaje.
Imagen: Télam
 
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