EL PAIS › EL CELS Y FELIX DIAZ, LIDER DE LA COMUNIDAD QOM, ASEGURARON QUE NO HUBO “DESALOJO” DEL ACAMPE

“El levantamiento fue voluntario”

“La decisión de suspender la protesta fue tomada por los miembros de la comunidad en función del compromiso firmado con el gobierno nacional”, sostiene el comunicado que suscribieron el CELS y Félix Díaz.

 Por Diego Martínez

El Centro de Estudios Legales y Sociales y el líder de la comunidad qom La Primavera, Félix Díaz, informaron anoche mediante un comunicado que “el levantamiento del acampe en la Avenida 9 de Julio fue voluntario y no se trató de un desalojo”. La declaración se difundió un día después de que Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, denunciara que los aborígenes fueron expulsados “compulsivamente” por “una patota de jóvenes” de La Cámpora y de “organizaciones afines al gobierno”. “Es una canallada decir que los integrantes de la comunidad qom han sido presionados para levantar el campamento” porque esa medida “formaba parte del acuerdo al que habíamos llegado en la reunión que mantuvimos en Casa de Gobierno”, aseguró el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Los miembros de la comunidad qom acamparon durante cinco meses en la Avenida 9 de Julio para exigir la restitución de tierras ancestrales en Formosa, y justicia por la represión del 23 de noviembre, cuando la policía que responde al gobernador Gildo Insfrán con la complicidad de Gendarmería asesinó a Roberto López (abuelo qom de 62 años) y dejó un tendal de heridos, incluidos varios ancianos.

A fines de abril los qom extremaron las medidas para exigir una reunión con el Gobierno. Díaz y otros indígenas iniciaron el lunes 25 una huelga de hambre y un corte en la Avenida 9 de Julio. Un día después la Comisión Interamericana de Derechos Humanos instó al Gobierno a adoptar medidas “para garantizar la vida y la integridad física” de los manifestantes “contra posibles amenazas, agresiones u hostigamientos por miembros de la policía, de la fuerza pública u otros agentes estatales”.

El sábado 30 la Justicia contravencional porteña ordenó liberar el corte y el Ministerio de Seguridad apostó más de cien efectivos frente a los manifestantes. “No hay orden para negociar”, confió un colaborador de la viceministra de Seguridad, Cristina Caamaño. “Nos avisaron que nos iban a correr por la fuerza y luego nos iban a llevar presos. La lucha se mantiene”, explicó Félix Díaz luego de despejar la calle.

El lunes, Randazzo recibió finalmente al líder de la comunidad, en una mesa de negociación junto al CELS, el Serpaj, Madres Línea Fundadora, CTA, APDH, la Defensoría General de la Nación y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. “El Estado se comprometió a brindar garantías en materia de seguridad y a convocar a una mesa de diálogo con el gobierno de Formosa para solucionar el conflicto de fondo por las tierras tradicionales que pertenecen a la comunidad”, precisó el CELS en el comunicado. “El Estado facilitó además los medios para garantizar el retorno de los qompi a Formosa en condiciones de seguridad, de acuerdo con uno de los puntos que exigió la CIDH cuando hizo lugar a las medidas cautelares solicitadas por el CELS y la Defensoría General de la Nación”, agregó el organismo.

Los indígenas habían informado que tenían previsto mantener el acampe hasta mañana, cuando se realice la primera reunión con el Estado Nacional y de Formosa, para resolver luego en asamblea los pasos a seguir. El viernes a primera hora, sin embargo, varios camiones y un micro de Gendarmería se apostaron ante los manifestantes con la misión de trasladarlos a sus tierras. “Los levantaron de forma agresiva. Fue muy desagradable”, lamentó Cortiñas. “Era una especie de patota de jóvenes (que vinieron) a provocar esta situación”, agregó. “Fue compulsivamente: ‘acá se van o se van’”, contó, y confesó que “esto nos preocupa y nos duele, no es modo de actuar”.

“La decisión de suspender la protesta fue tomada por los miembros de la comunidad mediante una asamblea en función del compromiso firmado el lunes con el gobierno nacional”, sostiene el comunicado que suscribieron anoche el CELS y Félix Díaz. “El acampe era una medida extrema que la comunidad llevó adelante durante cinco meses, a la espera de ser recibida por funcionarios del Estado Nacional. Habiendo logrado este objetivo y con un compromiso firme de avanzar en la discusión de fondo por la propiedad de las tierras, los qom volvieron a mostrar su voluntad de diálogo y levantaron el acampe”, agrega. “Esta medida resulta esencial para fortalecer el espacio de negociación” que se abrirá mañana, concluye.

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Félix Díaz acampó durante cinco meses para exigir la restitución de tierras ancestrales en Formosa.
Imagen: Pablo Piovano
 
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