EL PAíS › EN ROSARIO, AYER CONCLUYó EL CONGRESO DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATóLICA

Los obispos piden “actitud dialogal”

El titular de la Pastoral Social, Jorge Casaretto, llamó a “evitar la queja” y a “priorizar el diálogo como instrumento de construcción de la democracia”. Hoy empieza la última asamblea la Conferencia Episcopal que presidirá Jorge Bergoglio.

 Por Washington Uranga

Con la presencia del cardenal Jorge Bergoglio se clausuró ayer en Rosario el Congreso de Doctrina Social de la Iglesia, del que participaron 1500 personas de todo el país, según informaron los organizadores. El obispo de San Isidro y presidente de Pastoral Social, Jorge Casaretto, dijo que “tenemos que evitar la queja, porque los argentinos somos excesivamente quejosos”. Y agregó que “es imperiosa la necesidad de priorizar el diálogo como el gran instrumento de construcción de la democracia” para promover “una actitud dialogal que nos lleve a superar un clima de constante controversia y hasta enfrentamientos que agudizan nuestra fragmentación”.

En el mensaje final, titulado “Hacia una nueva imaginación de la justicia y la solidaridad”, los obispos expresaron el compromiso de “fortalecer la fraternidad que fomenta y extiende la responsabilidad por el bien común, y es expresión de una amistad social que favorece el desarrollo integral ‘de toda la persona y de todas las personas’”. Casaretto recordó además que “los obispos argentinos hemos insistido también en la necesidad de llegar a acuerdos básicos que se concreten en políticas de Estado perdurables”.

El encuentro contó con la presencia de representantes de sectores políticos, sindicales, empresariales y académicos. El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, dio un mensaje de bienvenida a los participantes y aseguró: “Tenemos que construir una nación argentina basada en valores, como la solidaridad, la participación y la transparencia para garantizar la dignidad humana”. También el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, se hizo presente en el encuentro.

En la homilía de la misa de clausura, el presidente de la Conferencia Episcopal habló del “desencanto” y sostuvo que “los síntomas del desencanto son variados, pero quizás el más claro sea el de los ‘encantamientos a medida’: el encantamiento de la técnica que promete siempre cosas mejores, el encantamiento de una economía que ofrece posibilidades casi ilimitadas, el encantamiento de las propuestas religiosas menores, a medida de cada necesidad”, dijo Bergoglio.

En un mensaje enviado especialmente desde Roma, el papa Benedicto XVI subrayó “el papel fundamental que los laicos (católicos) están llamados a desempeñar para que el mundo se impregne del espíritu de Cristo y consiga más eficazmente su fin en la justicia, en el amor y en la paz”. El cardenal Peter Tukson, presidente de la comisión vaticana de Justicia y Paz, dijo que “el panorama de la pobreza puede extenderse indefinidamente, si a las antiguas añadimos nuevas pobrezas, que afectan a menudo a ambientes y grupos humanos no carentes de recursos económicos, pero expuestos a la desesperación del sin sentido, a la insidia de la droga, al abandono de las personas en la edad avanzada o en la enfermedad, a la marginación o a la discriminación social”.

Eduardo Serantes, presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, afirmó que “nuestro país necesita que le demostremos que podemos dialogar y reflexionar para crear propuestas concretas que garanticen el desarrollo integral y la erradicación de la pobreza”.

Los participantes, organizados en comisiones de trabajo y en ocho regiones de todo el país, produjeron informes en los que destacaron como problemática común la pobreza en sus diversas manifestaciones: desintegración familiar, carencia de vivienda digna, la problemática de las adicciones (alcohol, droga y juegos de azar), la desnutrición y el desempleo.

Por otra parte, los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina iniciarán hoy en Pilar la primera asamblea del año, que se extenderá hasta el próximo sábado. Como es habitual, los obispos comenzarán por un “intercambio pastoral” en el que vuelcan informaciones y análisis sobre la realidad política, social y cultural vista desde la perspectiva de la jerarquía católica. El encuentro reviste importancia político-institucional porque será el último que celebrarán los obispos antes de la asamblea electiva que se hará en noviembre y en la que termina su mandato –sin posibilidad de reelección– el presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio.

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En la clausura, Bergoglio dijo que los “encantamientos a medida” son “síntomas del desencanto”.
Imagen: Télam
 
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