EL PAíS › DEBATE EN LA PROPIA AGENCIA YOUNG & RUBICAM SOBRE EL AVISO POR MALVINAS

Un spot con clima tormentoso

La sede de la agencia publicitaria de Nueva York pidió perdón a quienes se sintieron ofendidos, pero la filial argentina lo reivindicó. El canciller Timerman se cruzó con su par británico, quien calificó al spot de maniobra.

El spot del atleta argentino entrenando en Malvinas, difundido por Presidencia de la Nación, siguió ayer generando repercusiones en distintas partes del mundo. La casa matriz de la agencia de publicidad Young & Rubicam, en Nueva York, condenó “enérgicamente” el trabajo realizado por su filial en Buenos Aires y pidió al gobierno argentino que deje de emitirlo. También lo criticó el Comité Olímpico Internacional, por utilizar los Juegos para un fin político. En tanto, el canciller Héctor Timerman se cruzó con su par británico, William Hague, quien consideró el aviso una “maniobra” argentina porque venía de sufrir un traspié diplomático en la Cumbre de las Américas. “El incumplimiento de diez resoluciones de la ONU sobre la cuestión Malvinas muestra la soledad diplomática” del Reino Unido, retrucó el canciller argentino.

El comunicado de la sede central de la agencia de publicidad destacó un detalle del spot, resaltado en letras catástrofe en la tapa de la edición de ayer del diario sensacionalista inglés The Sun, cuando en un momento Fernando Zylberberg –el jugador de hockey que protagoniza el aviso– entrena en los escalones de lo que es un Memorial a las víctimas británicas de la guerra. “Si bien no creemos que fue la intención de los creadores del anuncio de profanar un monumento a los caídos, se comportaron de una manera que es inaceptable para nuestra empresa”, sostuvieron los dueños de Young & Rubicam. En un tono que sonó un tanto exagerado, aseguraron que el anuncio “ha ofendido profundamente a muchas personas en el Reino Unido y en todo el mundo”, por lo que “pedimos disculpas a quienes han sido agraviados”. También dijeron que va en contra de una norma de la compañía involucrarse “en todo lo que tiene una motivación política”, por lo que le pidieron al Gobierno que lo retire.

Pero el director creativo de la filial argentina, Martín Mercado, explicó que ellos no pedirían disculpas y que el objetivo del aviso “no era hacer daño”. “La idea genérica era que un deportista argentino se vaya a entrenar a lo que para nosotros es territorio argentino. Era sólo un mensaje que decía que nosotros consideramos que las Malvinas son nuestro suelo”, especificó.

El Comité Olímpico Internacional lamentó por su parte “cualquier uso de la plataforma del evento para fines políticos”.

Más tradicional fue el entredicho del gobierno británico con el argentino. Hague consideró que Argentina ideó el aviso como una maniobra.

“Ha sufrido algunos contratiempos diplomáticos en las últimas semanas. En la Cumbre de las Américas fracasaron en su intento de que otros países del sur y el norte de América firmaran una declaración sobre las islas Falkland”, aseguró a la agencia Sky News. “Lo que está sucediendo es que está buscando una o dos maniobras para tratar de compensar eso”, añadió. Y cerró: “Esto no cambia nuestra posición sobre las islas Falkland. Siempre apoyaremos el derecho a la autodeterminación de sus habitantes”, agregó.

Timerman consideró los comentarios de Hague sobre la autodeterminación “contrarios a la postura que las Naciones Unidas ha mantenido a lo largo de la historia, ubicando el conflicto como una violación de la integridad territorial de un país miembro”. A través de un comunicado, el canciller argentino evaluó que “Gran Bretaña hable sobre autodeterminación es una ofensa a los millones de personas que, a lo largo de la historia, perdieron la vida luchando contra el más grande imperio colonial de la historia moderna”. Y concluyó que “la negativa de Gran Bretaña a cumplir el mandato internacional de negociar el fin del conflicto es la más cabal demostración de la soledad del Reino Unido en un mundo que desea dejar atrás la trágica historia del colonialismo”.

No fue el único funcionario argentino en contestar críticas al spot. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, afirmó que ni los ingleses ni los kelpers “tienen que enojarse” por el aviso y que “los que deberíamos estar enojados somos los argentinos, ya que nos han usurpado nuestro territorio desde hace muchísimos años”.

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El deportista Zylberberg en un momento hace unos movimientos en los escalones del Memorial británico.
Imagen: AFP
 
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