EL PAíS › DURA CRITICA DE LA ONU AL VATICANO POR NO HABER PROTEGIDO A LOS NIÑOS VICTIMAS DE ABUSOS

“No hizo lo que debería haber hecho”

El Comité de las Naciones Unidas sobre derechos de la niñez sostuvo que el Vaticano violó y continúa violando la Convención Internacional que protege a niños y adolescentes por su política en torno de los casos de sacerdotes pedófilos. El Vaticano reaccionó con “sorpresa”.

La ONU considera que el Vaticano violó y continúa violando la Convención sobre los Derechos del Niño al no haber protegido a los menores víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes u otras personas bajo su autoridad, ni haber adoptado medidas que garanticen sanciones por esos crímenes. “El Vaticano infringe la Convención sobre los Derechos del Niño, porque no hizo todo lo que tendría que haber hecho para proteger a los menores”, dijo la presidenta del Comité de la ONU sobre los derechos del niño, Kirsten Sandberg, al presentar el informe. El Vaticano, agrega el estudio, nunca reconoció “la amplitud de los crímenes” de abusos de sacerdotes contra niños y, en cambio, optó por “políticas y prácticas que llevaron a la continuación de abusos y a la impunidad de los responsables”.

El observador vaticano ante Naciones Unidas, Silvano María Tomasi, declaró su “sorpresa” ante el severo informe, que, dijo, parece “preparado antes del encuentro entre el Comité y la delegación de la Santa Sede”, sucedido semanas atrás. En la misma línea, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, aseguró que la Iglesia enfrenta los casos de abuso con “exigencia de transparencia”. Mientras tanto, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, adelantó que el informe debe ser “estudiado” y que “la Santa Sede se reserva el derecho a responder”. De acuerdo con el cronograma, el Vaticano deberá presentar su próximo informe en 2017.

El informe fue producido por el Comité de la ONU responsable de vigilar el cumplimiento de la Convención por parte de los Estados que, como hizo el Vaticano en 1990, la ratificaron. Sandberg, la presidenta del Comité, explicó que el informe resultó contundente en cuanto a que el Vaticano “no hizo todo lo que tendría que haber hecho” para proteger a niñas y niños de los abusos. Las indicaciones del informe, agregó, “no son simples recomendaciones de buenas prácticas. Algunas son reales violaciones de la Convención, sobre todo cuando no se protege a los niños a pesar de que existe la posibilidad de hacerlo”.

El Comité señaló como especialmente grave la costumbre vaticana de trasladar “de una parroquia a otra, o a otros países” a “abusadores de niños bien conocidos, en un intento por encubrir sus crímenes”. Esas prácticas, consideraron los expertos, “llevaron a la continuación de abusos y a la impunidad de los responsables”, contrariamente a la obligación de la Iglesia de hacer cumplir la Convención “no sólo en el territorio de la Ciudad del Vaticano, sino a través de las instituciones e individuos bajo su autoridad”. Sandberg aseguró que “hay muchos niños en diferentes países bajo alto riesgo de abuso sexual”.

Ante las denuncias y la multiplicación de casos de pederastia, señala la ONU, las autoridades de la Iglesia impusieron un “código de silencio” y privilegiaron “preservar la reputación de la Iglesia y proteger a los responsables, por encima del interés supremo de los niños”, dijo Sandberg. Otro de los expertos, Benyam Mezmur, recordó que, durante la comparecencia que brindó ante el Comité, en cumplimiento de la evaluación periódica a que están obligadas los Estados, la delegación vaticana incurrió en contradicciones. “La delegación enfatizó que (el Vaticano) no puede ser responsable por cada delito que cometen los católicos en el mundo, pero al mismo tiempo hay instancias que se niegan a cooperar con las autoridades nacionales en estos casos y que incluso han sido felicitadas por ello”, señaló. “No se puede actuar por ambas vías. O se tiene influencia (sobre el clero) o no. Y la evidencia muestra que hay una clara influencia”.

Por otra parte, el Comité también observó que las declaraciones del Vaticano contra la homosexualidad refuerzan el estigma y la violencia que sufren menores de edad LGBT, y que “denegar el acceso a anticonceptivos, así como de servicios de salud reproductiva e información al respecto, tiene consecuencias negativas” para niñas y adolescentes.

El observador vaticano ante Naciones Unidas, Tomasi, aseguró que “la Iglesia ha respondido y reaccionado” ante los casos de abusos en su seno, pero además consideró que las observaciones sobre salud reproductiva son “una recomendación” para que el Vaticano “cambie su posición sobre la posición del aborto”.

Organizaciones de la diversidad sexual acogieron con optimismo el informe de la ONU. Lo observado por los expertos “indica que al papa Francisco se le acabó el tiempo de los gestos y ha llegado el momento de actuar en un sentido de castigo a estos aberrantes crímenes”, evaluó el presidente de la Federación Argentina LGBT, Esteban Paulón. Por su parte, el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, calificó el informe como “histórico” y señaló como ejemplo la “complicidad y el ocultamiento” del caso del sacerdote Julio Grassi.

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La ONU dijo que, ante las denuncias, la Iglesia impuso un “código de silencio”.
 
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